Un estudio elaborado por la entidad empresarial reflejó una disminución acumulada del 2,7% en lo que va del año. El sector con el descenso más marcado fue el de indumentaria y productos textiles.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas experimentaron un marcado repliegue interanual del 3,8% a lo largo de julio, de acuerdo con los datos difundidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
En el transcurso del mes pasado, la actividad comercial exhibió además una merma del 2,1% en la comparación con el mes previo, al tiempo que en el lapso de los primeros siete meses del año, el margen de retracción acumulado alcanzó el 2,7%.

Al examinar el comportamiento por sectores, seis de los siete rubros analizados mostraron números negativos en el cotejo interanual. El bajón más pronunciado se constató en «Textil e indumentaria» (-5,6%). Detrás se posicionaron «Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles» (-5,5%), «Alimentos y bebidas» (-5,4%), «Perfumería» (-4,5%), «Calzado y Marroquinería» (-3,5%) y «Farmacia» (-1,6%).
La única variación en terreno positivo se verificó en el segmento de «Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción», el cual registró una expansión del 1%.

Causas del repliegue en la actividad comercial
Desde la institución explicaron que la baja en la medición interanual «obedeció al agotamiento de la liquidez extraordinaria aportada por el aguinaldo en el mes anterior» en combinación «con la mayor incidencia de las tarifas de servicios invernales sobre el presupuesto familiar».
«En este escenario, el consumo se acotó a la adquisición de bienes indispensables de la canasta básica, fármacos recetados e insumos de reposición inmediata, postergando de manera sistemática las decisiones de compra en bienes durables, indumentaria, amoblamiento y productos de mayor valor unitario», evaluaron desde el organismo.
Por último, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa detalló que en lo relativo a las proyecciones para los próximos doce meses, el 46,3% de los comerciantes consultados prevé que su volumen de ventas no sufrirá variaciones significativas, un 42,4% anticipa un panorama más favorable, en tanto que el 11,3% restante aguarda un empeoramiento en la marcha de su establecimiento.


