Economía
El vicepresidente del BCRA presiona a los bancos para que asuman las pérdidas por la mora y bajen las tasas de refinanciación
Tras alcanzarse un nivel de morosidad récord en los hogares, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, rechazó el uso de auxilio estatal y reclamó a las entidades bancarias que absorban los quebrantos de la cartera irregular ofreciendo plazos más extendidos y tasas reducidas para renegociar los créditos pendientes.

Entre las familias ocurrió algo distinto. Según el funcionario, el costo financiero apenas descendió una cuarta parte desde el máximo de la etapa electoral y todavía equivale a alrededor de tres cuartos de aquel pico.
«Las tasas de interés son altas y esas tasas de interés altas inducen a la mora porque son impagables en términos reales para muchos», afirmó.
Werning también vinculó parte de los incumplimientos con decisiones de personas que esperaban una aceleración de la inflación o una devaluación después de las elecciones. Pero puso el foco en la distinta trayectoria de las tasas: mientras las empresas accedieron a un alivio considerable, las familias continuaron afrontando costos financieros elevados.
«Una pérdida es una pérdida»
El vicepresidente del Banco Central apuntó especialmente contra las entidades que intentan recuperar las pérdidas de la cartera morosa mediante tasas más elevadas para los hogares.
«En la medida que haya bancos que quieran compensar el costo de la mora, de las pérdidas en que incurrieron, no con capital sino cobrándole mucho más a las familias, la probabilidad de generar un círculo virtuoso de repago de crédito es muy baja», sostuvo.
Su planteo fue que las entidades reconozcan esos quebrantos y renegocien los préstamos bajo condiciones que permitan sostener los pagos. «Los bancos que reconocen que una pérdida es una pérdida y hay que buscar recuperar lo posible y mirar hacia adelante quizás pueden tener una política de tasas con las familias con una dinámica mucho más similar a la que tuvieron con las empresas», afirmó.
Para Werning, la salida debe darse entre bancos y deudores. «Las refinanciaciones tienen que venir con tasas de interés mucho más bajas para darle oportunidad de pago. Tienen que venir con plazos más largos», señaló.
Werning rechazó salvatajes y cambios regulatorios
El funcionario descartó que el Banco Central deba asistir a las entidades para resolver el problema. «Las intervenciones, como asistir a los bancos, nosotros desde el Banco Central las vemos con poco interés. Los bancos tienen capacidad de sobra«, aseguró.
También rechazó modificar las reglas de clasificación de los deudores, una alternativa que había planteado la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra). Según sostuvo, una modificación de ese tipo sería equivalente a «romper el termómetro», podría generar más incertidumbre y terminar restringiendo el acceso al crédito.
Werning tampoco avaló una flexibilización de los encajes bancarios ni una reducción generalizada de las tasas de todo el sistema. «La solución es entre privados, entre los bancos y los deudores», insistió.
El vicepresidente del BCRA señaló que las refinanciaciones crecieron con fuerza durante los últimos meses y consideró que ese movimiento podría anticipar una reducción de la mora. Sin embargo, condicionó el resultado a las condiciones que ofrezcan las entidades.
«La clave es a qué costo los bancos refinancian«, remarcó.
La mora de las familias sigue en niveles elevados
Werning sostuvo durante su exposición que la mora llegó o se acercó a su máximo y señaló que el indicador general se mantuvo prácticamente estable durante los últimos meses.
En junio, la irregularidad del conjunto de la cartera bancaria bajó de 7,7% a 7,6%, después de 19 meses consecutivos de aumento. Entre las familias, en cambio, la mora se mantuvo en niveles considerablemente más altos y alcanzó el 12,8%.
El funcionario también señaló que el crédito bancario al sector privado aceleró desde mayo, principalmente por el avance de los préstamos en dólares y del financiamiento empresario. En el segmento de las familias, sostuvo, el stock dejó de contraerse, aunque todavía no mostró una expansión.
A su criterio, una recuperación del volumen de préstamos acompañada por una menor incorporación de nuevos deudores morosos podría reducir la relación entre la cartera total y los incumplimientos.
La carga impositiva también encarece el crédito
Werning incorporó otro factor al diagnóstico: la presión tributaria sobre el sistema financiero. Según expuso, los impuestos representan alrededor del 25% del costo financiero total promedio de los créditos, principalmente por Ingresos Brutos, sellos provinciales y tasas municipales.
«Los bancos, entre impuestos provinciales y tasas municipales, tienen un porcentaje de carga tributaria que es alrededor de cuatro veces lo que las mismas provincias y los mismos municipios le imponen a todos los demás sectores económicos», afirmó.
El vicepresidente del Banco Central sostuvo que esa estructura encarece el financiamiento y dificulta la reducción de la mora. «Es muy grave si queremos resolver la mora, abaratar el crédito y facilitar el inicio y el fortalecimiento de un nuevo ciclo crediticio», concluyó.
Con información de BAE Negocios – Grupo Crónica.




