La crisis de la vivienda en Berlín ya tiene consecuencias políticas. El partido de izquierda Die Linke ganó por primera vez unas elecciones regionales en Alemania poniendo el foco en la política habitacional ante el malestar que hay en la capital alemana por el aumento de los alquileres. En ese marco, propuso expropiar 200 mil departamentos en manos de grandes inmobiliarias para hacer frente a la problemática.
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Berlín gira a la izquierda: Die Linke promete expropiar más de 200.000 departamentos
El partido poscomunista duplicó sus votos con una campaña centrada en la crisis habitacional. Los alquileres subieron 69% en diez años, mientras que los ingresos crecieron menos de la mitad.
El partido poscomunista duplicó sus votos con una campaña centrada en la crisis habitacional. Los alquileres subieron 69% en diez años, mientras que los ingresos crecieron menos de la mitad.
En apenas tres años, el partido de izquierda pasó del 13% de los votos en 2023 al 25% y dejó a la CDU en segundo lugar, con 18%. Ahora tiene la posibilidad de gobernar la capital, también por primera vez.
La campaña de Die Linke giró en torno a la vivienda, con una propuesta de máxima: expropiar más de 200.000 departamentos en manos de grandes inmobiliarias o, en su defecto, que la Administración tome el control de esas compañías. «Si Die Linke gobierna en Berlín, nacionalizaremos», afirmó la candidata Elif Eralp la misma noche del triunfo. Eralp lleva un collar con la palabra Mietendeckel, que significa «tope del alquiler».
Según datos del Gobierno federal, alquilar un departamento en Berlín se encareció 69% entre 2016 y 2026. En paralelo, y según la oficina de estadísticas de la ciudad, el ingreso per cápita subió 33% entre 2015 y 2025. El problema es aún más extendido si se considera que el 83% de los berlineses vive de alquiler.
Berlín ya aplica límites: las renovaciones de un contrato de tres años no pueden subir más de 15% y solo si no superan el promedio del barrio, y los contratos nuevos no pueden exceder en más de 10% ese promedio. Para Die Linke no alcanza, porque existen múltiples maneras de esquivar los topes.
Para gobernar, el partido necesitará el respaldo de Los Verdes y del SPD. Los Verdes están dispuestos a negociar y sus posiciones en materia de vivienda no están lejos. El SPD, en cambio, mantiene una postura muy distante.
Además, el canciller Friedrich Merz reiteró que el Gobierno federal actuará por la vía legal para frenar cualquier expropiación o nacionalización. La Constitución alemana habilita ese tipo de medidas, tanto a nivel federal como de los estados, pero nunca se aplicaron.
La CDU y el SPD ponen el foco en el costo. El Tribunal de Cuentas de Berlín calculó que el estado debería desembolsar casi 40.000 millones de euros para indemnizar o nacionalizar a las empresas alcanzadas. La cifra es muy elevada frente a un presupuesto 2026 de 46.000 millones de euros y una deuda de 68.000 millones. En la mira están, en primer lugar, el grupo alemán Vonovia y su filial Deutsche Wohnen, que suman más de 138.000 viviendas en la ciudad y activos valuados en más de 30.000 millones de euros según sus propios balances. También podrían verse afectadas Adler Group (Alemania), Grand City Properties (Luxemburgo) y Heimstaden (Suecia).
Los estudios académicos llegan a conclusiones opuestas. Uno difundido el 25 de septiembre por la Fundación Hans Böckler, vinculada al sindicato DGB, sostiene que las expropiaciones ayudarían claramente a contener los alquileres. Otro del instituto Empirica estima que solo se beneficiaría el 12% de la población. Lo que ambos coinciden en señalar es que el gran interrogante es cómo financiar la operación.
Nacionalizar, la promesa central
Un camino con obstáculos políticos y legales
El costo fiscal




