Nacionales
A pesar de las diferencias políticas, Macron y Milei acordaron avanzar en inversiones estratégicas en París
El presidente francés recibió en el Palacio del Elíseo a su par argentino para discutir la llegada de capitales en materia energética y de minerales críticos. Pese a las marcadas posturas encontradas sobre la Unión Europea, el multilateralismo de la ONU y el conflicto en Malvinas, ambos mandatarios priorizaron los negocios y la atracción de desembolsos clave en litio, cobre y gas.

El presidente francés recibió en el Palacio del Elíseo a su par argentino para discutir la llegada de capitales en materia energética y de minerales críticos. Pese a las marcadas posturas encontradas sobre la Unión Europea, el multilateralismo de la ONU y el conflicto en Malvinas, ambos mandatarios priorizaron los negocios y la atracción de desembolsos clave en litio, cobre y gas.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, recibió este jueves al presidente Javier Milei en el Palacio del Elíseo con discrepancias políticas abiertas respecto a la Unión Europea, la Organización de las Naciones Unidas y la estructura multilateral, aunque también con pretensiones económicas con capacidad para sostener el enlace entre ambas administraciones. Mientras el mandatario argentino arribó a París con la meta de atraer capitales, la nación francesa enfocó su interés en el litio, el cobre y los recursos energéticos, bienes considerados de valor estratégico dentro de la competencia global.
«Tenemos inspiraciones políticas diferentes, por decir lo menos», habían reconocido desde el propio Elíseo con anterioridad al encuentro. La presidencia gala previó un intercambio «franco» acerca de las temáticas diplomáticas que distancian a los dos jefes de Estado, si bien planteó un escenario con mayor coincidencia en materia de negocios. Tras la reunión, la agencia AFP detalló precisamente esa dinámica: Macron y Milei buscaron afianzar los lazos comerciales más allá de sus desacuerdos de fondo en relación con el orden multilateral y el continente europeo.
Con el acompañamiento de acordes de trompetas, Macron dio la bienvenida a Milei en las instalaciones del Elíseo mediante un abrazo. La calidez del protocolo contrastó con el panorama de fondo. Las autoridades sostuvieron una audiencia de cerca de 40 minutos en la que, según aportaron integrantes de la comitiva argentina, abordaron los desembolsos de firmas francesas, con especial foco en el rubro energético, junto con la evolución de la inteligencia artificial.
Europa y la ONU, dos puntos de distancia
Uno de los desacuerdos más marcados se vincula con la Unión Europea. En los momentos previos a la cita, el presidente Milei cuestionó nuevamente al bloque multinacional al expresar que Europa «se está hundiendo», fenómeno que relacionó con el Estado de bienestar y los flujos migratorios. Frente a esto, desde el Elíseo se anticipó que Macron ratificaría ante el mandatario argentino la función estratégica de la UE como actor en el plano global.
El distanciamiento alcanza del mismo modo a las Naciones Unidas. El presidente argentino cuestionó con dureza a dicha entidad a su paso por Nueva York, en tanto que Macron reafirmó allí su respaldo al multilateralismo, la legislación internacional y el rol de la ONU. Dicho contrapunto forma parte de un matiz más amplio sobre la organización del escenario internacional, elemento que las autoridades galas habían identificado como un aspecto sensible de la jornada.
El canal de diálogo entre Macron y Milei transita de esta manera sobre una contradicción: las diferencias en materia de orden internacional resultan profundas, pero ninguna de las dos administraciones descarta las ventajas económicas asociadas a la relación bilateral.
Malvinas también entró en la agenda francesa
El reclamo por las Islas Malvinas sumó otro tema delicado a las conversaciones. Previo al inicio de la reunión, la sede de gobierno francesa indicó que introduciría el tema en el temario pidiendo «calma y serenidad», junto al apego a los mecanismos internacionales para encauzar litigios territoriales. La postura de París emergió después de que la administración argentina intensificara su postura frente a las iniciativas británicas de extracción petrolera en la zona del archipiélago.
Sin embargo, aquellas discrepancias coexistieron con una premisa igualmente clara desde la capital francesa: la intención de «maximizar sus intereses» en la Argentina, espacio al que define como un territorio de relevancia tanto por sus nexos comerciales como por motivos estratégicos vinculados a los minerales críticos, con el litio y el cobre en el centro de las prioridades.
Las naciones europeas procuran reducir la vulnerabilidad operativa frente a potencias como China y Estados Unidos en el abastecimiento de insumos indispensables para la producción industrial y tecnológica. De acuerdo con el Elíseo, existe «urgencia» por registrar avances en dicha materia. Francia se posiciona como el séptimo inversor extranjero en suelo argentino y cuenta con presencia en el rubro extractivo por medio de Eramet.
Litio, cobre y energía: el terreno del acuerdo
La corporación Eramet revalidó que planea elevar una solicitud formal para extender su emprendimiento de litio Centenario-Ratones, situado en Salta, proyecto que demanda un volumen de capitales adicional cercano a los USD 350 millones. Esta iniciativa consolida la importancia otorgada a las materias primas críticas dentro de un vínculo que París analiza con mayor énfasis desde un enfoque estratégico.
El sector energético proporcionó otra muestra de la relevancia de estos intereses. La firma TotalEnergies formalizó una proyección de desembolsos por cerca de USD 10.000 millones en la Argentina para los próximos años, esquema dirigido a emprendimientos en marcha, incluyendo nuevos pozos en Tierra del Fuego y el incremento de la producción gasífera en Neuquén.
El anuncio coincidió con el itinerario de la comitiva, aunque no derivó de la audiencia bilateral, sino que corresponde a la planificación operativa de la compañía sobre sus activos actuales.
Para el presidente Milei, estas iniciativas sirven como sustento para la agenda desarrollada en Francia. El Jefe de Estado expuso las capacidades del país ante referentes del ámbito corporativo europeo definiéndolo como un futuro abastecedor energético y minero, liderando las jornadas del Argentina Week en compañía de ministros, gobernadores y empresarios.
Posteriormente, se incorporaron ejecutivos y funcionarios de ambos países. Macron y Milei expusieron ante los representantes del sector privado y atendieron a sus inquietudes. Durante el intercambio, al presidente argentino le consultaron sobre la sostenibilidad del superávit fiscal, marco en el cual detalló la reestructuración del gasto concretada por su gestión.
La búsqueda de inversiones detrás de la visita
El periódico Le Monde encuadró el viaje como parte de las gestiones del presidente Milei para captar capitales extranjeros en una coyuntura donde la reactivación económica exhibe dificultades. La publicación francesa ponderó la desaceleración de los índices inflacionarios y el aumento del comercio exterior, aunque reparó al mismo tiempo en el deterioro de variables como la actividad, los niveles de pobreza y el empleo.
Aquel escenario aclara la razón por la cual los contrapuntos políticos no entorpecieron las conversaciones económicas. Para las autoridades argentinas, la llegada de divisas resulta indispensable para dinamizar los sectores con potencial exportador. Para la contraparte francesa, el territorio argentino dispone de energía y minerales cuya relevancia se incrementó ante la competencia entre las potencias globales por asegurarse recursos clave.
Mercosur, otra relación atravesada por diferencias
El intercambio comercial añade un punto adicional de divergencia. Francia figuró entre los países de Europa con mayor reparo hacia la concreción del tratado entre la Unión Europea y el Mercosur debido al impacto estimado sobre sus productores agrícolas. Desde el Elíseo aseveraron que la administración gala se mantendrá «muy vigilante», aunque confiaron en que el resultado final preserve sus intereses.
Por su parte, el presidente Milei abogó en París por una mayor flexibilización del comercio. Este matiz evidencia la tónica general de la gira: Macron y Milei sostienen visiones políticas distantes y, a la par, identifican espacios de negociación al surgir coincidencias económicas concretas.
Las deliberaciones en el Elíseo no anularon las divergencias, sino que las dejaron al descubierto mientras ambas gestiones evaluaron los márgenes de avance posibles. En dicho marco, la energía, el litio y el cobre operaron como el nexo principal entre dos jefes de Estado que comparten oportunidades comerciales, pero no una misma lectura sobre el escenario internacional.
Con información de BAE Negocios – Grupo Crónica.



