Economía
Caputo adjudicó la suba del riesgo país al escenario electoral pero afirmó que Argentina «transmite confianza»
En el marco del cierre de la Argentina Week realizada en París, el titular de la cartera económica comparó la variación del indicador nacional con el desempeño de otras naciones sudamericanas.

En el marco del cierre de la Argentina Week realizada en París, el titular de la cartera económica comparó la variación del indicador nacional con el desempeño de otras naciones sudamericanas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo financiero de la gestión encabezada por el presidente Javier Milei durante la clausura de la Argentina Week en la capital francesa, atribuyendo la permanencia del riesgo país -actualmente posicionado en torno a los 650 puntos básicos- a una suma de turbulencias internacionales y variables comiciales. Dichas consideraciones las brindó en diálogo con diversos medios de prensa, entre ellos Infobae, en el transcurso del encuentro desarrollado en territorio europeo.
A su vez, el funcionario ponderó la certidumbre que la nación argentina genera en la actualidad entre los agentes financieros internacionales que formaron parte del foro.
De 3.000 a 600 puntos, con una suba en el medio
El responsable del área económica examinó la trayectoria reciente del índice: «Veníamos de un riesgo financiero de entre 2.500 y 3.000 puntos, depende del momento, y ahora estamos en niveles de 600. Es verdad que estuvo en 400, pero una parte de la suba se debe a lo que está pasando en el mundo», expresó.
En ese sentido, encuadró el comportamiento del riesgo país en una dinámica regional, al detallar que Chile recortó su previsión de expansión del 2,5% al 0,5%, mientras que Uruguay ajustó su proyección desde un 2,5% inicial hasta un 0,25%, como consecuencia del encarecimiento de los insumos energéticos y la suba de las tasas de interés en las plazas crediticias globales.
«Para volver a ver los niveles de las tasas a 10 y 30 años que hay hoy, casi tenemos que remontarnos más de 20 años atrás», aseveró, para luego agregar que «todos los países estamos viendo retracción en el nivel de crecimiento, producto del shock energético y también de las tasas».
El «riesgo electoral», según el propio ministro
Al ser indagado puntualmente sobre si las contiendas urnarias incidieron en el incremento del índice de riesgo, Caputo lo confirmó de forma directa: «Las dos cosas tuvieron impacto. No se puede decir cuánto, la gente no puede cuantificarlo. Pero sí, eso tuvo impacto y lo electoral, también», indicó, precisando que dicho dilema había sido abordado en reuniones previas con inversores en Nueva York.
El funcionario puntualizó que la aprensión ante un eventual retorno del kirchnerismo se manifiesta con mayor solidez entre los operadores financieros en comparación con los actores de la economía real. «Lo que más quiere el mundo es que Argentina no vuelva al pasado», aseveró.
Asimismo, ejemplificó su perspectiva personal ante la coyuntura de los comicios: «Yo puedo pensar que el riesgo electoral es bajísimo o cero, pero me tengo que preparar como si no fuera a serlo. Yo pienso que el ‘riesgo kuka’ es cero, pero mi tarea es prepararme para lo que puede llegar a pensar el resto de la gente, no para lo que pienso yo».
La actividad económica, bajo otra lente
En relación con el retroceso observado en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) durante mayo, Caputo objetó el análisis basado en la serie desestacionalizada y sugirió observar el indicador de tendencia-ciclo como la medición más representativa frente a escenarios de variabilidad. «Estamos creciendo desde hace 29 meses, ahora a un nivel más bajo. Ahora la tendencia-ciclo da 0,2% mensual, más baja que antes», sostuvo.
El ministro desestimó que la estructura productiva atraviese una recesión y volvió a asociar la desaceleración con la dinámica de las urnas: «No estamos en recesión, estamos creciendo menos que antes por los shocks externos y un poco también por la política.
La gente ve al kirchnerismo y se retractions: nadie quiere volver a una inflación de 1% diario, cepo, desabastecimiento, importación de energía y suba de impuestos». Paralelamente, anticipó una recuperación para agosto y septiembre, sustentada en un desempeño fiscal del noveno mes que calificó como «particularmente mejor», sintetizando: «Crecemos, solo que a un ritmo más bajo, como pasa en otros países».
Obras viales y crédito como motores
Caputo adelantó que en octubre dará comienzo la construcción de 9.000 kilómetros de concesiones de rutas, obra a la que le asignó un efecto multiplicador sobre los diversos engranajes económicos. Del mismo modo, citó a las líneas de préstamos hipotecarios como otro elemento de dinamización.
Respecto al nivel de mora en los préstamos, aseveró que «ya está bajando y se empieza a ver el crédito otra vez, se vio en la venta de autos del mes pasado», concluyendo que «el crédito es el motor del crecimiento en todos lados».
Inversiones y gobernadores como garantía
El titular del Palacio de Hacienda definió las rondas bilaterales desarrolladas a lo largo de las dos jornadas de la cumbre como «maratónicas pero productivas». Conforme a sus palabras, en las deliberaciones con grandes fondos de inversión el aspecto más remarcado fue que la Argentina «transmite confianza» y que la certidumbre jurídica para los desembolsos de largo plazo constituye el factor clave al momento de destinar capitales. «Hoy tenemos anuncios de 10.000, de 6.000 millones de dólares. Antes, un anuncio de mil parecía una cosa enorme. Hoy casi parece normal», manifestó.
A su vez, Caputo valoró la asistencia de mandatarios provinciales al encuentro como un componente de previsibilidad frente a los capitales internacionales: «Para los inversores es muy importante ver a los gobernadores que ratifican el rumbo. Yo a eso le doy una importancia enorme», remarcó.
Salarios, pobreza y el vínculo con el FMI
En cuanto al poder de compra de la población, Caputo detalló que la remuneración real registró una mejora en cuatro de los últimos cinco meses y estimó que agosto mantendrá idéntica trayectoria: «En la medida en que mantengamos estas políticas, la desinflación se va a seguir dando y el salario real va a seguir recuperándose», aseveró.
Sobre el índice de pobreza, el ministro prefirió no adelantar cifras, aunque rememoró que la administración computa la salida de 12 millones de personas de dicha franja desde el comienzo de la gestión. «Los números de ahora tienen que ver con el impacto de la suba de tasas. Son números que siguen siendo altos, es un proceso», admitió, señalando que la meta reside en «asegurar inversiones para todos los mandatos que vengan, incluso más allá de 2031», cuestión que, según sus palabras, «la Argentina no tuvo nunca» y que derivó en fenómenos como el «plan platita».
Por último, al referirse al vínculo con el FMI, consideró que la certidumbre actual del organismo resulta «inédita» y definió la relación como «muy fluida a todo nivel», abarcando desde la directora ejecutiva Kristalina Georgieva hasta los equipos técnicos: «Nosotros hemos dado sobradas pruebas estos dos años y medio», concluyó.
Con información de BAE Negocios – Grupo Crónica.




