La isla sufrió 12 apagones en dos años a partir de un sistema eléctrico obsoleto y el cerco impuesto por EEUU. Ahora, una empresa de aguas denuncia más de 10 distritos afectados y se espera baja disponibilidad.

Cuba registra una falta de suministro de agua que se suma y acrecienta la crisis ya vivida en la isla tras el bloqueo energético. Desde la capital, la empresa Aguas de La Habana detalló sobre la situación mientras otras entidades esperan que siga habiendo baja disponibilidad del servicio.
La empresa habló de sus 15 municipios afectados por las sucesivas desconexiones eléctricas, por lo que «en la medida del restablecimiento eléctrico, se definirán las operaciones a seguir en cada caso», indicó agencia ANSA.
Mientras, la Unión Eléctrica de Cuba pronosticó otra jornada de baja disponibilidad de generación, con apenas 970 MW para una demanda de 3150, por lo que el déficit en el horario pico será de 2210 MW.
La falta de agua en Cuba se suma a la crisis energética
Cuba sufrió 12 apagones nacionales en dos años de una crisis energética total causada, en parte, por el sistema eléctrico obsoleto y agravada con el cerco petrolero impuesto por EEUU, además de una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a aquellas naciones que vendan combustibles a la isla.
La situación energética escaló a máximos en los últimos meses y lo habitual es que los apagones diarios por falta de capacidad de generación superen las 30 horas en La Habana y alcancen hasta los tres días seguidos en las demás provincias.
El gobierno cubano reconoce que la situación electroenergética es «crítica» y responsabiliza a Washington de la crisis. En un reciente mensaje en X, el canciller cubano Bruno Rodríguez denunció que las desconexiones del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) son consecuencias del bloqueo estadounidense a la isla, «en particular el cerco energético».
Este, en palabras de Rodríguez, «no sólo impide la libre importación de combustibles. Bloquea la entrada a nuestro país de partes y piezas necesarias para el SEN, impide la colaboración con expertos de otras naciones y dificulta el acceso a financiamiento internacional. «