El presidente brasileño fue proclamado por el partido oficialista junto a Geraldo Alckmin y competirá por un cuarto mandato no consecutivo.

El Partido de los Trabajadores (PT) oficializó este domingo la candidatura de Luiz Inácio Lula da Silva para las elecciones presidenciales de octubre en Brasil. El mandatario buscará un histórico cuarto mandato no consecutivo al frente del país, acompañado nuevamente por el actual vicepresidente Geraldo Alckmin.
La proclamación se realizó durante una convención partidaria en el Expo Center Norte de San Pablo, donde el presidente del PT, Edinho Silva, confirmó la fórmula presidencial del oficialismo. El acto contó con la presencia de unos tres mil militantes, funcionarios y dirigentes de la coalición Juntos por Brasil.
A los 80 años, Lula iniciará su séptima campaña presidencial con el respaldo de la estructura oficialista y con una posición favorable en los principales sondeos de intención de voto. Durante los últimos meses, el presidente brasileño sostuvo que conserva «la misma energía de cuando tenía 30 años» y planteó como uno de los ejes de su discurso la defensa de la soberanía nacional.
La economía y la situación de su hijo marcarán la campaña
El mandatario llegará a la contienda electoral con algunos indicadores positivos de su gestión, como la reducción del desempleo y la baja de los niveles de pobreza registrados durante su administración. Sin embargo, también deberá enfrentar críticas vinculadas a la desaceleración económica, la inflación, el déficit fiscal y el aumento de la deuda pública.
Otro de los temas que podría influir en la campaña será la situación judicial de Fábio Luís Lula da Silva, hijo mayor del presidente brasileño, conocido como «Lulinha». La Corte Suprema autorizó recientemente una investigación por presunto tráfico de influencias, un episodio que podría ser utilizado por la oposición durante la carrera electoral.
El oficialismo buscará sostener el respaldo conseguido en los últimos meses con un mensaje centrado en la estabilidad económica y la defensa de los intereses de Brasil frente a presiones externas, especialmente en relación con Estados Unidos y el presidente Donald Trump.
Flávio Bolsonaro será el principal rival del oficialismo
Del lado opositor, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, competirá como candidato del espacio conservador luego de que su padre quedara inhabilitado para presentarse nuevamente.
La disputa entre Lula y Bolsonaro ya no tendrá al exmandatario como protagonista directo, pero mantendrá la polarización política que atraviesa Brasil desde hace años. Según la última encuesta de Datafolha, Lula obtendría un 48% de intención de voto frente al 43% de Flávio Bolsonaro en un eventual balotaje.
Con la fórmula Lula-Alckmin ya definida, Brasil inicia oficialmente una campaña marcada por la continuidad del proyecto del PT, las dificultades económicas pendientes y la búsqueda de una nueva victoria electoral del actual presidente.