El ministro desregulador fue el gran impulsor del decreto de la polémica. Recibió fuertes críticas de empresarios por su falta de tacto para manejar la reforma. Su postura intransigente, con amenazas de sanciones y denuncia penal, sólo agravaron la situación.
Federico Sturzenegger, el gran derrotado en el conflicto portuario: fue corrido de la negociación y reemplazado por Alejandra Monteoliva

