Alejandro Garnacho se incorporó al club de Birmingham en el reciente mercado de pases, a préstamo desde Chelsea, con una obligación de compra por 50 millones de euros en caso de cumplir objetivos fácilmente alcanzables, que no se hicieron públicos.
En su segundo partido amistoso con la camiseta del Aston Villa el extremo no tuvo un buen partido y luego recibió burlas en las redes sociales por algunas de sus jugadas.
En especial una acción aislada, que se desentendió con sus nuevos compañeros, se hizo viral y generó un montón de comentarios despectivos.
Garnacho pasó de ser la gran promesa del Manchester United, el jugador por el que se pelearon Argentina y España, a recaer en un tercer club en una temporada, tras no ser tenido en cuenta en el Chelsea, club por el que pagó 40 millones de euros por su pase.




