La recaudación rebotó un 1% en julio impulsada por Ganancias, pero el Gobierno necesitará mayor ajuste para cumplir con el FMI

El diferimiento en el vencimiento del impuesto a las Ganancias evitó una nueva caída mensual en los ingresos del fisco. Sin embargo, el desplome en las retenciones y en la actividad mantiene la presión sobre el déficit primario tras el incumplimiento de las metas fiscales de la primera mitad del año.

Solo para tomar como referencia, si Ganancias se hubiese movido simplemente como la inflación (en los hechos creció un 23,1% real), habría recaudado unos $962.000 M menos en julio y sin eso la recaudación informada por ARCA habría caído un 3,2% real interanual. En cambio, en ese escenario imaginario, en el que el vencimiento de Ganancias ocurría en junio, aquel mes habría terminado de todas formas con una caída real, aunque más cercana al 3% real anual (en lugar del 7,3% de baja que se observó).

El IVA DGI dio la buena señal del mes, al anotar una suba del 5,7% interanual real. Vale remarcar que el IVA DGI es indicador del consumo privado del mes anterior, es decir junio, y de la capacidad de pago de las empresas en julio. El impuesto al cheque, en cambio, cayó un 11,2% real anual. Los derechos de importación marcaron una baja notable del 26,9%, señal de continuidad en la baja de las compras externas, algo que viene ocurriendo por la escasa tracción de la inversión productiva. Además, la seguridad social, que se mueve por la evolución del salario y el empleo, cedió un 3,2% real anual. Las retenciones, por la baja impulsada por el Gobierno, cayeron un 22,9% anual real.

Con información de BAE Negocios – Grupo Crónica. 

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