El fundador de Meta publicó una carta en la que planteó que la próxima etapa de la inteligencia artificial debe orientarse al empoderamiento individual y no quedar restringida a pocas empresas, gobiernos o instituciones. También defendió los modelos abiertos, la infraestructura para IA, la gobernanza independiente y la cooperación con el Estado para reducir riesgos.
Mark Zuckerberg defendió una superinteligencia personal para todos y advirtió contra la concentración del poder de la IA

