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Nahir Galarza: la estrategia “embarrada” con Mariana Fabbiani y su pelea para anular la perpetua

Nada es casual. Mientras la opinión pública se sorprendió por la “repentina” entrevista televisiva que Nahir Galarza le dio a Mariana Fabbiani desde el Penal de Mujeres de Paraná, los abogados de la joven de 21 años condenada a perpetua por el homicidio de Fernando Pastorizzo se preparan contrarreloj para la audiencia que tendrá lugar en las próximas semanas. ¿El objetivo? Apelar en Casación el contundente fallo del Tribunal de Gualeguaychú. El plan “mediático” para construir una “nueva Nahir” y la nueva estrategia judicial.

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Nahir Galarza en su primera entrevista televisiva.
Nahir Galarza en su primera entrevista televisiva.

En efecto, la confesa asesina supo guardar el silencio durante el juicio y otorgó escazas entrevistas luego de la lectura del fallo. En estos nueve meses, Nahir dio una entrevista telefónica al diario local El Once: fue su primera nota y puso como condición no hablar de Fernando. Meses más tarde, recibió al portal Infobae desde su celda en el penal de Paraná. En ambas, Galarza hizo hincapié en el “linchamiento público y mediático” que asegura haber sufrido e insistió en que nadie la conoce “de verdad”.

Me molesta la fomentación del odio hacia mí”

“Estos meses, no he hablado nunca con nadie y todos me describían. Todo el día ‘Nahir es esto, Nahir es lo otro’. Describían mi personalidad, cómo era, ¿y qué saben, si yo nunca hablé? Eso me molesta, la fomentación del odio hacia mí. Me pintaron como una loca”, se quejó. En sintonía, tanto Galarza como sus padres consideran que el Tribunal falló en su contra por la “presión social” y buscan revertir esa “influencia” en la nueva instancia judicial: la cámara de casación.

La condena de Nahir todavía no está firme. Primero, sus abogados deberán presentar la apelación en Casación. En caso de que se confirme el fallo del Tribunal Oral de Gualeguaychú, los abogados de Galarza pedirán la impugnación ante el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos. La última instancia es el denominado “recurso extraordinario federal”. Es decir, apelar a la Corte Suprema de la Nación.

Fernando tenía 20 años. Fue asesinado por Nahir días antes de cumplir los 21.
Fernando tenía 20 años. Fue asesinado por Nahir días antes de cumplir los 21.

El recorrido por todas las instancias podría durar hasta dos años más, el tiempo necesario como para “lavar” la imagen de la confesa asesina y mejorar así sus chances de apelación. “Todavía no hemos sido notificados, pero esperamos una citación en las próximas semanas”, precisó a BigBang uno de los abogados de Galarza, José Ostolaza.

Tal como anticipó este medio, la estrategia judicial de ahora en adelante tendrá como objetivo principal instalar la versión de la violencia de género, atenuante que fue desestimado por el Tribunal de Gualeguaychú. “Consideramos que el Tribunal no tuvo perspectiva de género, que no contempló la violencia de género que sufría nuestra clienta y eso es lo que vamos a presentar para que se revea. Además, claro, de la nulidad del juicio”.

Nahir Galarza y sus inconsistentes declaraciones en el mano a mano con Mariana Fabbiani

Mientras aguarda la citación para poder apelar su condena, Nahir comenzó con su estrategia paralela: la mediática. El objetivo es “limpiar” su imagen pública. Resulta imperioso para la joven de 21 años que los medios muestren su “costado humano”. Poder dejar atrás el perfil frío y manipulador que construyó durante el juicio y reforzar uno de los ejes de su defensa jurídica: que era víctima de violencia de género. En síntisis: imponer la victimización y volver a culpar a su víctima, Fernando.

En efecto, Nahir desplegó todas esas facetas en su diálogo con Fabbiani. En el anticipo de la entrevista, Galarza insistió en que sufría violencia de género por parte de Fernando, pero el mano a mano le jugó una nueva mala pasada y la sumergió en otro océano de contradicciones. “Se pudo haber evitado el día. Ese día nosotros no nos tendríamos que haber visto”, aseguró la condenada, pese a que ella misma reconoció haber sido quien organizó el encuentro con su víctima.

Fernando pudo haber evitado esto”

Fue Nahir, según consta en el expediente y es respaldado por las pericias en su teléfono, quien contactó a Pastorizzo esa madrugada, pese a que el joven ya le había dicho que no quería “saber más nada con ella”. ¿La excusa? Recuperar el cargador de su teléfono que, según ella, había quedado en la casa de Fernando.

Ante la respuesta de Nahir, Fabbiani le preguntó: “Si hubiera sucedido lo que sucedió defendiéndote de Fernando (léase: ‘Si hubieras matado a Fernando defendiéndote de él’), ¿la historia hubiera sido otra?”. Galarza no entendió o no quiso entender la pregunta. Respondió como si le hubieran preguntado “qué hubiera pasado si vos no te defendías de Fernando“: “Sí, hubiera sido lo contrario”.

Fabbiani la interpeló, pese a que Nahir no había entendido la primera pregunta. “Quizás no, quizás vos disparabas para defenderte y Fernando encontraba la muerte también, pero no hubiera sido por la espalda”. La reflexión desencajó por completo a Galarza. El punto señalado por la conductora fue una de las principales bases del fiscal y de las querellas: si el asesinato se produjo en el marco de una defensa, ¿cómo es posible que el primer disparo haya sido por la espalda?

Nahir no tuvo respuestas y se llamó a un incómodo silencio. Clavó sus ojos en Fabbiani y le regaló una suerte de irónica sonrisa, el mismo accionar con el que buscó intimidar a los periodistas que cubrieron su juicio. Audiencia tras audiencia, Galarza elegía a un corresponsal -por lo general ubicado a sus espaldas- y le clavaba su fulminante mirada. La sostenía hasta que notaba cierta sumisión o indiferencia del otro lado. Y ahí, cuando creía controlar la situación, remataba su reto visual con su media sonrisa.

Otro de los agujeros negros que quedaron expuestos durante su entrevista televisiva fue el de la precisión de las pericias balísticas, que descartaron por completo la posibilidad de los dos “disparos accidentales”, tal y como sostenía Nahir durante el juicio. Ninguno de los tres peritos dio lugar a la posibilidad. “Resulta imposible que haya sido accidental”, sentenciaron.

“Es lo que dicen las pericias, no lo que pasó”, esquivó sin argumentación alguna la condenada. Este será otro de los ejes que batallarán sus abogados en la instancia de apelación, pese a que, entre otros resultados que la complican, los peritos determinaron que el joven ya se encontraba sin vida al momento de recibir el segundo. Nahir le disparó a quemarropa primero por la espalda. Luego, con su víctima ya en el suelo, volvió a apretar el gatillo. Esta vez apuntó directo al corazón. Estas pesquisas son las que sustentaron el pedido de la querella, que apuntaba a sumar un tercer agravante: el de la alevosía.

De vuelta a la grabación de la entrevista con Fabbiani, Nahir cuida al máximo sus expresiones. Siente que esta vez sí podrá “llegarle a la gente”. Nunca esperó que su declaración durante el juicio llegara a los medios y sabe que le jugó en contra. Esta es, de nuevo, su oportunidad. Siguió sin hablar de disparos (en el juicio llegó a decir que fueron ‘explosiones’) y se cuidó en todo momento de hablar del asesinato de Fernando. De su boca, sólo se la escucha decir “fallecimiento”; una suerte de desviación semántica para no asumir la responsabilidad del homicidio.

Otra de las contradicciones que quedaron expuestas durante la entrevista televisiva tiene que ver con lo que sucedió después del crimen. Según se constató durante el juicio, Nahir abandonó a Fernando después de dispararle primero por la espalda y luego en el pecho. Caminó las casi 30 cuadras que la separaban de su casa. Llegó pasadas las cinco de la mañana. Lo que sucedió puertas adentro de la casa de los Galarza sigue siendo un misterio, pese a que la asesina dio cuatro versiones distintas.

En la ampliación de su declaración, Nahir recordó los minutos posteriores al homicidio: “Alcancé a pararme y, como no entendía nada, empecé a temblar. Quedé como sorda, boba. Me agaché para mirarlo y ahí es en donde sale la segunda explosión que me sorprendió. Tiré el arma al piso, no sabía qué hacer; estaba muy nerviosa”.

Su novio yacía frente a ella. Fernando ya había muerto. Pero Nahir no pensó en su víctima. “Lo primero que se me cruzó por la mente era que el arma era de mi papá y que le iban a echar la culpa a él. Entonces la agarré y me fui a mi casa caminando. Cuando llegué estaban todos durmiendo, dejé el arma en donde estaba y me fui a acostar”.

Ahora, después de la condena, el relato de Nahir es otro. Ante la pregunta de Fabbiani, Nahir aseguró: “No pensaba en nada. No tenía nada en la mente. Nunca me había pasado. Es más, si me preguntás cómo hice para llegar a mi casa la verdad es que no me acuerdo”. Fabbiani le preguntó por el momento en el que Nahir dejó el arma reglamentaria de su padre sobre la heladera. “No me acuerdo de nada”, resistió.

“¿Es verdad que te fuiste a dormir?”, insistió la conductora. Este es uno de los ejes centrales de la “estrategia mediática” de Nahir. Su nuevo perfil “humano” resulta incompatible con el que expuso durante el juicio cuando, sin titubeos, aseguró que tras el homicidio se recostó como si nada hubiera pasado. “¡No! ¿Cómo me voy a ir a dormir si era una bola de nervios? No sé si no me dio un ataque de nervios también, imposible que me acueste a dormir”.

Pese a que minutos antes había asegurado “no recordar” nada de las horas posteriores al homicidio, en cuestión de segundos Galarza parece haber recuperado todos los recuerdos perdidos cuando Fabbiani le preguntó si buscó ayuda de sus padres. “No. Entré a mi habitación y me quedé quieta”, cerró Nahir.

El morboso posteo de despedida de Nahir a Fernando después de asesinarlo.
El morboso posteo de despedida de Nahir a Fernando después de asesinarlo.

En efecto, el peritaje sobre su teléfono confirma una realidad un tanto más perversa. Nahir no se quedó quieta, ni en shock. Según consta en el expediente, Galarza puso minutos en marcha su coartada sólo minutos después de haber regresado a su casa. En principio, le mandó al menos cuatro mensajes por WhatsApp. Incluso llegó a llamarlo por teléfono, pese a que sabía que había muerto. Lo había visto con sus propios ojos.

La única vez que Galarza reconoció haberle enviado los mensajes fue durante su primera declaración, cuando fue citada como testigo horas después de que encontraron el cuerpo de Fernando. Todavía no era sospechosa e intentó inculpar a un amigo de su víctima. En su primer testimonio, Nahir reconoció haberlo visto la noche anterior. “Llegamos como a la una y nos quedamos hasta la madrugada en mi casa”.

“Nos peleamos cuando él se estaba yendo para su casa. Arrancó la moto y se fue”, prosiguió la joven. “Me quedé despierta y le hablé con mensajes y llamadas de WhatsApp como a las cinco de la mañana (horario en el que Fernando había sido asesinado) y él no me contestaba. El último que le mandé fue a las 05.52 hs.”.

Esa noche, según su declaración, Nahir no durmió después del homicidio. “Me quedé despierta desde que se fue Fernando hasta las siete de la mañana. Mi papá (Marcelo, efectivo policial) trabaja en Gualeguay y se fue muy temprano, pero alcancé a verlo. Después de eso me dormí”, aseguró.

En la línea de tiempo que pudo reconstruir la Justicia se encuentra el desesperado llamado que le hizo Silvia Mantegazza, mamá de Fernando. “Me llamó su mamá. No tenía noción del tiempo, ni de lo que me estaban diciendo. Tomé conciencia de lo que había pasado tres meses después de que Fernando había fallecido”, reconstruyó en el mano a mano con Fabbiani.

El recuerdo de Mantegazza es otro y muestra a una Nahir mucho más preocupada en cuidar su coartada. Acababa de recibir la peor de las noticias: habían asesinado a su hijo menor. “Me empezaron a preguntar si yo tenía algún enemigo, si conocía a alguna novia. Ahí les dije que hace mucho que tenía una relación con una chica y que anoche había ido a verla”, detalló.

Silvia dependía de Nahir , la novia de Fernando que le resultaba problemática, para reconstruir lo más posible qué había ocurrido en las últimas horas con vida de su hijo. Agarró el teléfono y, delante de los efectivos, se comunicó con el celular de la joven a la que tenía agendada como “Novia Nando”. Nahir atendió. Eran las ocho y media de la mañana.

“¿Fernando estuvo anoche con vos?” , le preguntó sin rodeos a Nahir. “Empezó a titubear y me respondió: ‘Sí, estuvo anoche conmigo’”. La siguiente pregunta fue concreta: a qué hora Fernando había abandonado su casa. “Eh, no sé” , esquivó Galarza, quien todavía simulaba no saber qué había sucedido.

Ese fue el momento en el que la joven se pisó. “¿Por qué?” , preguntó. “Por nada” , respondió Silvia, quien recordó que Nahir comenzó a insistir y cambió su tono de voz: “Me empezó a preguntar: ‘¿Por qué? ¿Por qué me preguntás?’”. Nahir insistía: “Pero, ¿por qué me estás preguntando esto?” . Y ahí, Silvia se quebró: “Le dije que estaba con la Policía y que me acababan de decir que a Fernando lo encontraron muerto. Fue lo único que le dije. No le dije ni cómo, ni nada”.

“Le voy a pasar tu teléfono a la Policía y seguro te van a llamar porque fuiste una de las últimas que lo vio con vida”, le anticipó Silvia y cortó la comunicación. Del otro lado del teléfono, Nahir comprendió que su plan comenzaba a resquebrajarse y decidió tomar cartas en el asunto.

La primera declaración como testigo y su intención de culpar a un amigo de Fernando

Una hora y cincuenta minutos después de haber hablado con la mamá de Fernando, la joven estudiante de abogacía se presentó a declarar. Lo hizo ante el Fiscal General de la Coordinación, Lisandro Béheran; y en presencia de Sergio Rondoni Caffa, quien hoy sigue el juicio.

Antes, había compartido una siniestra historia en Instagram en la que se lo podía ver a Nando besándole el hombro. “Cinco años juntos, peleando, yendo y viniendo; pero siempre con el mismo amor. Te amo para siempre, mi ángel”, fueron las palabras que le dedicó.

“Me enteré del fallecimiento de Fernando porque me llamó su mamá hace una hora, una hora y media. Desde hace cuatro años teníamos una relación sentimental, pero ahora estábamos peleados. Nos peleábamos todo el tiempo; pero nos veíamos algunos días”.

En su primer relato, Nahir reconoció que se había encontrado con Fernando el jueves a las 23. A Nando le quedaban seis horas de vida. “Fui a su casa y, cerca de la una de la mañana, nos fuimos para la mía”, aportó.

Fernando agarró su casco negro, le dio uno plateado a Nahir y emprendieron el viaje rumbo a lo de los Galarza. Él se había vestido con unas bermudas y una campera gris. Ella, un short de jean “clarito”, una musculosa gris y un buzo bordó. “Llegamos como a la una y nos quedamos hasta la madrugada en mi casa”.

“Nos peleamos cuando él se estaba yendo para su casa. Arrancó la moto y se fue”, prosiguió la joven. “Me quedé despierta y le hablé con mensajes y llamadas de WhatsApp como a las cinco de la mañana (horario en el que Fernando había sido asesinado) y él no me contestaba. El último que le mandé fue a las 05.52 hs.”.

En efecto, el peritaje posterior realizado en el celular de Nahir confirma que la confesa asesina puso de inmediato en marcha su coartada y le siguió escribiendo mensajes, pese a que acababa de rematarlo de dos disparos.

Esa noche, según su declaración, Nahir no durmió. “Me quedé despierta desde que se fue Fernando hasta las siete de la mañana. Mi papá (Marcelo, efectivo policial) trabaja en Gualeguay y se fue muy temprano, pero alcancé a verlo. Después de eso me dormí”.

Una hora y media más tarde, su celular sonó. Era la mamá de Nando. Le acababan de confirmar que lo habían encontrado muerto. “Mi mamá se enteró por otro lado y justo cuando me venía a decir yo acababa de cortar con la mamá de Fernando. No tenía trato con ella”.

Después de responder todas las preguntas de los fiscales, Nahir pisó por primera vez el palito y despertó la sospecha de los fiscales. Consultada sobre si quería agregar alguna otra información, la joven aprovechó la oportunidad para apartarse de la investigación e intentó incriminar a un amigo de su víctima.

“Me enteré de que el arma con la que lo mataron era de un Policía”, aseguró para sorpresa de todos. Por ese entonces, sólo quienes habían tenido acceso al recién iniciado expediente -o el asesino- manejaban esa información. “Fernando tenía un compañero de la escuela que tenía al papá, un tío o un pariente que era policía”, sumó.

La segunda declaración: el arma homicida y la bestial confesión

Después de declarar, Nahir regresó a su casa. Nadie sabe qué fue lo que sucedió, ni lo que se dijo en la cumbre familiar que mantuvieron los Galarza. Lo único cierto es que, sólo doce horas después de haber declarado por primera vez, Nahir abandonó su hogar -en compañía de su primer abogado, Víctor Rebossio, y de su padre- y llevó el arma homicida. No lo sabía, pero esa era la última vez que iba a atravesar esa puerta.

Eran las 22.42 de la noche. Hacía muchísimo calor. “Basta, fui yo. Yo lo maté”, se quebró. Habían pasado casi 18 horas desde el homicidio. Entregó el arma reglamentaria de su padre con la que había asesinado a Fernando, explicó incluso cómo se utilizaba y quedó detenida.

La imputación: homicidio doblemente agravado por el vínculo y el uso de arma de fuego. Luego de una breve reunión con su abogado, Nahir aceptó dar una nueva declaración; tal vez la más genuina de todas. Reconoció haber sido ella quien agarró el arma reglamentaria.

“No tengo una relación de pareja con Fernando. Estuvimos un par de años juntos, pero nos peleábamos; nos dejábamos unos días, y así”, fue la primera aclaración que realizó. Importante, si se tiene en cuenta que su estrategia legal ahora era negar el noviazgo para evitar el agravante.

“Hace tiempo que habíamos quedado en que no nos íbamos a ver, ni a hablar más”, sumó, aunque no precisó ni el mes, ni el año de la ruptura. En ese momento, Nahir entregó un sobre de color rojo con tiras plateadas a los costados. “Adentro hay una carta y una foto que Fernando me entregó”.

La frialdad comenzaba a apoderarse de su relato con velocidad. Como si los dos gatillazos la hubieran trasladado a otro plano. Fernando ya no era su “ángel”, era un “masculino” al que le había “disparado con un arma de fuego”. El lenguaje policial, tal vez mamado desde su infancia, marcó a fuego esa transformación.

Nahir ya no era la “novia que lloraba a su ángel”, era una confesa asesina. La imagen que ahora busca desesperadamente revertir en los medios.

  • Caso Pastorizzo
  • Nahir Galarza
  • Penal de mujeres de Paraná
  • Mariana Fabbiani
  • El diario de Mariana
  • Fernando Pastorizzo
  • Homicidio
  • Condena perpetua
  • Tribunal de Gualeguaychú
  • Entre Ríos
  • Cámara de Casación
  • José Ostolaza

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Muerte en el supermercado: vecinos de San Telmo marcharon y pidieron justicia por el jubilado asesinado

Vecinos y miembros de asociaciones contra el gatillo fácil se concentraron esta noche en la puerta del supermercado Coto del barrio porteño de San Telmo y reclamaron justicia por el asesinato a golpes del hombre de 68 años por el que hay dos empleados del comercio detenidos.

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Más de 300 personas se congregaron frente a la sucursal ubicada sobre la calle Brasil al 500, en dicho barrio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con carteles escritos a mano con frases como “basta de normalizar la violencia” y “en este barrio las vidas tienen valor”, en relación al crimen de Vicente Luis Ferrer, ocurrido el viernes pasado por la tarde.

En la puerta del supermercado, que cerró antes de que comenzara la marcha, convocada en redes sociales para las 20, se colocaron una veintena de velas encendidas.

Fuentes judiciales informaron que, de acuerdo al informe preliminar de la autopsia, Ferrer murió debido a una hemorragia cerebral. /Federico Imas/Clarín/

Fuentes judiciales informaron que, de acuerdo al informe preliminar de la autopsia, Ferrer murió debido a una hemorragia cerebral. /Federico Imas/Clarín/

En tanto, en uno de los ventanales de la sucursal se colgó un cartel con el logotipo de Coto pintado a mano y con la frase “¿Quién te conoce?”, en una clara alusión al eslogan utilizado por la empresa.

El hecho ocurrió el viernes último alrededor de las 19 a unos 60 metros deL supermercado Coto ubicado sobre avenida Brasil al 500.

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Efectivos de la comisaría 1E de la Policía de la Ciudad se trasladaron a ese lugar a raíz de un arresto efectuado por particulares y al llegar encontraron a Ferrer retenido por un custodio de seguridad y por un empleado de Coto, quienes dijeron que el anciano había sustraído del local dos chocolates de 170 gramos cada uno; un queso cremoso de medio kilo; y una botella de vidrio de aceite de oliva extra virgen de 500 mililitros, por lo que procedieron a detenerlo.

En la causa por el asesinato de Vicente Ferrer intervino el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 33, a cargo de Darío Bonanno, quien ordenó la detención de los implicados en el hecho. /Federico Imas/Clarín/

En la causa por el asesinato de Vicente Ferrer intervino el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 33, a cargo de Darío Bonanno, quien ordenó la detención de los implicados en el hecho. /Federico Imas/Clarín/

De acuerdo a las fuentes, mientras los oficiales realizaban las actuaciones correspondientes, Ferrer perdió el conocimiento, por lo que solicitaron la presencia de una ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME).

Ante la demora de la ambulancia y los reiterados reclamos al 911, los efectivos comenzaron a practicarle a Ferrer maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP), hasta que finalmente fue llevado al hospital Argerich, donde a las 19.45 se constató su fallecimiento, añadieron los informantes.

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La autopsia determinó que Ferrer murió como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico y una hemorragia cerebral.

La fiscalía informó que desde el juzgado se solicitaron las cámaras de seguridad de la zona a fin de establecer si alguna de ellas registró la secuencia de los hechos.

Fuente: Télam

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En la puerta del supermercado, que cerró antes de que comenzara la marcha, convocada en redes sociales para las 20, se colocaron una veintena de velas encendidas.

Fuentes judiciales informaron que, de acuerdo al informe preliminar de la autopsia, Ferrer murió debido a una hemorragia cerebral. /Federico Imas/Clarín/

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En tanto, en uno de los ventanales de la sucursal se colgó un cartel con el logotipo de Coto pintado a mano y con la frase “¿Quién te conoce?”, en una clara alusión al eslogan utilizado por la empresa.

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De acuerdo a las fuentes, mientras los oficiales realizaban las actuaciones correspondientes, Ferrer perdió el conocimiento, por lo que solicitaron la presencia de una ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME).

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Fuente: Télam

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Jonathan Fabbro negó los abusos a su ahijada y la fiscalía pidió que lo condenen a 12 años

Pasaron tres audiencias y más de 20 testigos en el juicio. El último en responder preguntas frente al tribunal fue el imputado, Jonathan Fabbro, ex futbolista de Boca, River y la selección paraguaya: dijo que es inocente y negó haber abusado de su ahijada cuando ella tenía entre 5 y 11 años. La fiscalía pidió 12 años de condena para él, acusado del delito de “abuso sexual agravado“. Y la querella, el doble.

La decisión del tribunal se conocerá el jueves 29 de agosto en la única audiencia que será pública. 

Fabbro (37) está detenido en el penal de Marcos Paz a la espera de este juicio que empezó el 12 de agosto. Las denuncias en su contra son graves y las pruebas que expusieron en el juicio fueron calificadas como “contundentes” por las partes que pudieron participar de las audiencias. Es que para preservar la identidad de la niña fueron a puertas cerradas y no trascendieron detalles de la declaración de los testigos.

El futbolista Jonathan Fabbro, detenido.

El futbolista Jonathan Fabbro, detenido.

Este martes, el acusado pidió al tribunal ser trasladado a la sala para poder mirar la pericia de la Cámara Gesell donde la nena, que ahora es pre-adolescente, detalló los abusos sexuales cometidos por su padrino.

Hoy, en la última fecha asignada para el juicio, la fiscalía pidió 12 años de pena. Y los abogados de la víctima, 24 años de prisión efectiva. La defensa, por su parte, solicitó la absolución.

“Entendemos que la prueba demuestra la materialidad de los hechos. Una pena de 24 años es lo que corresponde, si tenemos en cuenta los cinco hechos que se probaron en el juicio”, dijo el abogado de la familia de la nena, Gastón Marano. 

Juicio al EX futbolista Jonathan Fabbro por el abuso sexual de su ahijada. Foto Guillermo Rodriguez Adami

Juicio al EX futbolista Jonathan Fabbro por el abuso sexual de su ahijada. Foto Guillermo Rodriguez Adami

Espero un fallo enérgico por lo que se ha probado, no por lo que Fabbro es. Lo importante es lo que ha hecho y el daño que ha causado”, agregó.

En la recta final del juicio, Fabbro hizo uso de sus últimas palabras y declaró ante los jueces Luis Oscar Márquez, Darío Martín Medina y Claudia Beatriz Moscat. Dijo que es inocente y negó todas las acusaciones en su contra. Después respondió preguntas de las partes. “Tanto para la fiscalía como para nosotros no fue suficiente”, insistió Marano.

Además, aclaró que el cálculo de pena se realizó en base a “un proceso vital” ya que “de lograrse una condena de ese plazo, la niña va a estar constituida como mujer y podrá atravesar el proceso de una manera diferente”.

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El abogado defensor de Fabbro, Federico Albano, dijo a Clarín: “Pedimos la absolución de todos los cargos porque entendimos que las pruebas no fueron concluyentes ni determinantes. Jonathan declaró, lo hizo con tranquilidad y detenimiento, algo que no pudo hacer en su declaración anterior”. ​

Las tres audiencias del juicio fueron a puertas cerradas para preservar la intimidad de la nena y ​evitar exponer su identidad.

“Le hicieron preguntas desde el tribunal y las partes, quedaron muchas cosas aclaradas en relación a los eventos denunciados, en tiempo y espacio. Declaró sobre hechos y circunstancias, principalmente. Dijo que es inocente y marcó alternativas que lo mantienen ​ajeno a las denuncias”, aclararon sus defensores.

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Además contaron que Fabbro estaba “tranquilo”, que “sabía lo que iba a venir” y acompañado por su madre, su hermana y su pareja, la modelo Larisa Riquelme (34).

Fabbro está nacionalizado en Paraguay, donde jugó en la selección, y en ese país tiene otra causa que lo involucra en delitos sexuales contra una niña cercana a la familia Riquelme.

En esa causa habían solicitado la extradición que fue rechazada por la Justicia argentina, según sus abogados, y está en calidad de rebelde. Pase lo que pase la semana que viene, tendrá que afrontar esas acusaciones de “tentativa de abuso sexual” contra otra nena. Y podrían pedir su detención en el país vecino. 

EMJ

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Pidieron 24 años de prisión para Jonathan Fabbro, acusado de abusar sexualmente de su sobrina

Después de tres largas audiencias, este jueves el juicio contra Jonathan Fabbro llegó a su etapa final. El futbolista se declaró inocente al decir sus últimas palabras, mientras que la querella pidió una pena de 24 años de prisión. Por su parte, la fiscalía solicitó 12 años de cárcel, aunque la postura de la defensa fue la absolución.

Fabbro es juzgado por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional número 12 de la Capital Federal, y después de que los jueces escucharan a varios testigos, le permitieron al jugador hacer hoy su descargo. Aunque no hay detalles de su declaración, debido a que no está permitido brindar datos de lo que ocurre dentro de la sala porque hay una menor implicada, sí se sabe que el acusado habló durante una hora y media, y que negó la totalidad de los hechos.

Durante la etapa de alegatos, el abogado de la víctima, Gastón Marano, pidió que el imputado sea condenado a 24 años de prisión efectiva por el delito de abuso con acceso carnal agravado y corrupción de menores.

Sin embargo, el fiscal Gustavo Gerlero solicitó una pena menor, de 12 años de cárcel, mientras que la defensa argumentó que el deportista debía ser absuelto. “Con la prueba que se incorporó en el juicio, entendemos que la prueba no fue concluyente para demostrar los abusos. Hay mucha contradicción de los testigos. Nuestra defensa se basó en eso, no contrariamos a la menor, pero sí a los testigos”, indicó el abogado Albano.

Como la jornada fue extensa, se decidió que los jueces den a conocer el veredicto en una cuarta audiencia, el próximo jueves. “Planteamos que las pruebas muestran la materialidad de los hechos. En ese contexto hemos entendido que la pena sería de 24 años”, indicó Marano.

“La situación de abuso se daba en un circulo muy íntimo, y por eso era frecuente que estuvieran juntos. Espero que sea un fallo enérgico, por lo que sea probado, no por quien Fabbro es. Ojalá los integrantes de este tribunal acompañen el criterio. Se ha probado todo lo que hay que probar”, agregó.

Durante el proceso judicial, declararon la médica forense y ginecóloga que atendió a la chica, Anabel Fabbro (hermana del deportista y quien siempre lo defendió), Larissa Riquelme (novia del jugador), Pablo Fabbro (hermano del imputado), la madre del futbolista, la maestra de 2° de la niña, la vice y la directora del colegio al que asistía y el abogado Carmelo Martínez, quien representa al cusado en Paraguay por otra causa de abuso.

 Además, en la primera audiencia hablaron varios testigos: la mamá, el papá y el hermano de la víctima, su psicóloga y algunas amigas del colegio de la niña, de quien no se dan datos para preservar su identidad e intimidad.

La acusación contra Fabbro

Fabbro está acusado de haber abusado sexualmente a su sobrina, hija de su hermano Darío, desde que la niña tenía 6 años, hasta los 10. Según trascendió cuando se dio a conocer la denuncia en el 2017, el ex jugador de Boca había toqueteado y penetrado a la menor, mientras que también le pedía fotos subidas de tono por celular.

La niña que ahora tiene 13 años, declaró en Cámara Gesell y contó los detalles de todo lo que pasó. Sin embargo, el abogado defensor, Federico Albano, sostuvo recientemente a este portal que cree que las acusaciones contra su cliente son falsas. “Fabbro está entero y sostiene su inocencia”, aseguró el letrado.

El futbolista fue detenido el 20 de diciembre de 2017 en el estado mexicano de Puebla, después de estar prófugo durante un tiempo. A raíz de esto, en mayo de 2018 fue extraditado a la Argentina acusado por los hechos ocurridos cuando la víctima tenía entre 6 y 10 años. En un primer momento quedó detenido en el penal de Ezeiza y luego fue trasladado a Marcos Paz, donde permanece actualmente.

La causa en Paraguay

Después de haber sido imputado en la Argentina, Fabbro fue también acusado en Paraguay por otra menor de edad, cercana al círculo íntimo de Larissa Riquelme, quien sostuvo que también había sido víctima de abusos por parte del futbolista. Actualmente el acusado se encuentra en rebeldía respecto a la causa, debido a que nunca se presentó ante la Justicia porque está preso en nuestro país desde hace más de un año.

“Es una causa de características similares a la de acá, y entiendo que tuvieron mucha injerencia la madre y el padre de la sobrina de Fabbro, como así también el abogado querellante”, sostuvo el martes en comunicación con BigBang Albano, y aseguró por último que cuando se concluya con el proceso judicial en la Argentina, seguramente viajarán a Paraguay para resolver su situación procesal en el país vecino.

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Policiales

El ex policía que dejó cuadripléjico a un joven en La Boca se llamó a silencio

Era plena tarde en La Boca cuando sonaron tres disparos. Aldana Cabello, de 15 años, estaba estudiando en la habitación de su conventillo y se asustó. Salió y se encontró con su hermano, Lucas, sobre un charco de sangre. Estaba en el pasillo que sale a algunas de las seis viviendas del lugar. Lo primero que hizo, como pudo, fue subir por la escalera hasta las casas de arriba. Sabía que un agente de la Policía Metropolitana estaba de consigna en lo de una de sus vecinas. Lo vio, le pidió ayuda y le gritó: “balearon a mi hermano“. Como el oficial no le respondió, quiso volver a bajar, pero se desmayó y se cayó antes de llegar a la planta baja.  

Carolina Vila, de 37 años en aquel entonces, no escuchó los disparos. Pero una de las vecinas que sí, salió a buscarla a la rotisería en la que trabajaba con la noticia: habían baleado a su hijo, de 20 años. Corrió hasta su casa y se enteró que a Lucas ya lo habían trasladado al hospital Argerich. Le pidió ayuda a un móvil de la Metropolitana y le dijeron que no. Quería que la llevaran con su hijo. Al igual que su hija, no sabía, y mucho menos se imaginaba, que a Lucas lo había baleado el agente Ricardo Ayala (20). El mismo al que Aldana le había pedido ayuda minutos antes.

Lucas Cabello, el joven que quedó cuadripléjico tras ser baleado por un agente de la Policía Metropolitana en La Boca. Foto: Luciano Thieberger.

Lucas Cabello, el joven que quedó cuadripléjico tras ser baleado por un agente de la Policía Metropolitana en La Boca. Foto: Luciano Thieberger.

No bien se enteraron siguieron el consejo de uno de los vecinos, de llamar a un noticiero. Lo hicieron, pero se llevaron una sorpresa: “Sí, ya nos llamaron por el mismo caso. Nos contaron que se trataba de un ajuste narco“, les comentaron. 

Este jueves fue la primera de las cuatro audiencias del caso ocurrido el lunes 9 de noviembre de 2015, a las 15.45, en el que se acusa al agente Ayala (24) de “homicidio agravado por el abuso de la función de integrante de una fuerza policial, en grado de tentativa“, por el que podría recibir una pena de entre 15 y 20 años.

Aldana y Carolina fueron las primeras en declarar. Uno de los presentes fue Lucas (24). Llegó en sillas de ruedas, junto a sus padres y una enfermera. Por las lesiones, le extirparon un testículo y quedó cuadripléjico. El primero de los disparos que recibió fue en el cuello. Los otros dos, ya en el piso, en sus muslos y el escroto.

Juicio por el caso Lucas Cabello, el joven que quedó cuadripléjico tras ser baleado por un agente de la Policía Metropolitana en La Boca. Foto: Luciano Thieberger.

Juicio por el caso Lucas Cabello, el joven que quedó cuadripléjico tras ser baleado por un agente de la Policía Metropolitana en La Boca. Foto: Luciano Thieberger.

Ayala, que está libre desde enero de 2017, se negó a declarar. Pero los jueces leyeron partes de su primera declaración, no bien ocurrió el hecho. En aquel entonces contó que la noche anterior al hecho había discutido con Cabello, aunque nunca lo denunció.

Ayala llevaba cuatro días como consigna de Patricia, una de las vecinas de Lucas. Había pedido presencia policial por conflictos con otra vecina del conventillo. “Cabello estaba exaltado y me preguntó por qué lo miraba“, declaró el agente sobre el episodio del 9 de noviembre.

Aseguró que Lucas se mostró “con un arma plateada” en la cintura, y que luego lo apuntó, gritándole que lo iba a matar. Pero en el lugar no secuestraron armas. Ni de fuego ni blancas. Los disparos fueron a una distancia menor a dos metros. El policía contó que solo recuerda haber gatillado dos veces. Y que al efectuarle el segundo disparo, Cabello seguía apuntándolo.

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“Nuestra vida no se parece en nada a la de antes”, contó Carolina, la mamá de Lucas, que tuvo que dejar de trabajar para cuidar y ayudar a su hijo en su recuperación. “Agradezco tener a mi hijo, pero Ayala le arrebató su vida: Lucas no pudo volver a trabajar, ni a tocar en su banda de música, ni criar a su hija como antes”. El 27 de septiembre se conocerá la sentencia.

EMJ

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