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Economía

Se presentaron 13 ofertas por US$ 1.000 millones para buscar petróleo en el mar

La secretaría de Energía recibió las propuestas de 13 empresas para la exploración de 18 áreas “offshore“. En total, se ofertaron US$ 995 millones, según informó el Gobierno.

YPF, Shell, Pluspetrol, Total, Tecpetrol y Wintershall  están entre las que ofertaron. También ingresaron nuevos jugadores, como BP, Eni, Mitsui y Tullow. Hay otras empresas que ya estaban en el país (Qatar, Equinor), pero con operaciones más chicas.

La cuenca Malvinas Oeste, con interés por 9 áreas, fue la que más dinero podría juntar, con propuestas por US$ 776 millones. En la cuenca Argentina Norte, hubo propuestas por siete áreas por un total ofertado de US$ 181,1 millones. En el caso de la cuenca Austral, despertaron atractivo dos áreas por US$ 38 millones.

La producción offshore está más presente en gas que en petróleo, donde el Gobierno ahora la está impulsando.

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“De la cuenca Austral, con una profundidad de solo 100 metros en las partes más profundas, fueron licitados 14.200 kilómetros cuadrados. En la cuenca Malvinas Oeste, de 100 a 600 metros de profundidad, se licitaron 86.400 kilómetros cuadrados. Y, en la cuenca Argentina Norte, con una profundidad que va desde 200 metros a 1300 metros y de 1200 a 4000 metros en aguas ultra profundas, se licitaron 100.200  kilómetros cuadrados.

Ni el Gobierno ni las empresas informaron cuánto dinero fue ofrecido puntualmente por cada área.

 Shell Argentina, en consorcio con Qatar Petroleum, ganó dos bloques exploratorios en aguas profundas ubicados en la Cuenca Argentina Norte, parte de la ronda costa afuera que se llevó a cabo en el país. Luego de los procesos de aprobación regulatoria habituales, Shell contará con un 60% de interés en las licencias de exploración y será el operador. QP tendrá el restante 40% de participación.

ExxonMobil junto con una afiliada de Qatar Petroleum ganó tres bloques exploratorios durante la primera ronda de licitación en el offshore de Argentina.  Los bloques están ubicados en la cuenca Malvinas, aproximadamente a 320 kilómetros mar adentro de la provincia de Tierra del Fuego.

Este consorcio es  70% de Exxon, y Qatar posee el 30%.

http://www.clarin.com/economia/presentaron-13-ofertas-us-000-millones-buscar-petroleo-mar_0_wH2b4YpVg.html

Economía

“La desigualdad global bajó con el ascenso de la clase media china”

Durante los años más intensos de la globalización, entre 1998 y 2008, se produjo un fenómeno novedoso: la reducción de la desigualdad global, considerando los ingresos de toda la población del planeta. Quienes más crecieron no fueron únicamente los ricos (el 1% más rico incrementó sus ingresos en un 65%), sino la población “media” (estrictamente, las personas en el 50 percentil por nivel de ingresos) que creció un 75%. Por el contrario, los individuos de ingresos ubicados en el 80 percentil no crecieron en todo el período.

Estos datos fueron publicados por Branko Milanovic, economista serbio-estadounidense considerado el mayor especialista en economía de la desigualdad, en su obra Global Inequality. El gráfico que los representa se volvió famoso porque la curva de crecimiento según ingresos asume la forma de un elefante que eleva su trompa. Pero, como él mismo señaló durante su conferencia en el seminario “Desigualdad en la economía global”, organizado por el Boletín Informativo Techint, “los datos no tienen un significado por sí mismos, sino por lo que representan social y políticamente”.

“Los datos no tienen un significado por sí mismos, sino por lo que representan social y políticamente”, dice Branko Milanovic. Foto Guillermo Rodriguez Adami

“Los datos no tienen un significado por sí mismos, sino por lo que representan social y políticamente”, dice Branko Milanovic. Foto Guillermo Rodriguez Adami

En una entrevista exclusiva con el Económico antes del evento, Milanovic señaló que “los cambios más dramáticos en ese gráfico están representados por el ascenso de un cierto tipo de clase media en Asia y por la ausencia de crecimiento en los ingresos en las clases medias de los países ricos, que es la razón por la cual el gráfico se volvió tan conocido. El tercer punto del gráfico es la muy alta tasa de crecimiento del 1% más rico”, analizó.

—¿La globalización es el factor que explica el “gráfico del elefante”?

—Hay buenos argumentos para decir que sí. Primero: el ascenso de China está ligado a la globalización por el cambio de valor global de las exportaciones chinas, entre otros aspectos. Esto mismo puede vincularse a la ausencia de crecimiento en las clases medias de los países ricos, porque muchos de los trabajos se desplazaron a Asia y porque muchas importaciones vinieron de Asia. El tercer aspecto, el ascenso del 1% más rico, también puede relacionarse con la globalización, hasta cierto punto por nuevos ingresos provenientes de la tecnología, y por la posibilidad de mover capitales entre países mucho más libremente que en el pasado. No todo el mundo está de acuerdo con esta idea: algunos ponen énfasis en el cambio tecnológico, otros argumentan que fue por cambios en las políticas. Yo creo que, aunque todos estos elementos cumplen un papel , el rol más importante lo tuvo la globalización.

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—Y en el gráfico, ¿dónde se ubican los latinoamericanos?

—En general en América latina hay países con un nivel mediano de ingresos, pero con una dispersión muy grande. Un ejemplo de esto es Brasil, pero la Argentina no es muy diferente en este aspecto. Tenés personas que se encuentran en un nivel muy bajo de la distribución global del ingreso, después hay gente alrededor del nivel medio y medio alto y hay personas en los niveles muy altos. Por eso los latinoamericanos están distribuidos a lo largo de todo el gráfico. Que no es el caso si se toman los países de Europa occidental, donde no hay prácticamente nadie que esté debajo de un cierto punto. Al mismo tiempo en ese período en América latina hubo un declive en la desigualdad en unos cuantos países.

—¿A qué puede atribuirse?

— Hay dos formas de verlo: una mirada pone el acento en las políticas de transferencia de recursos de los gobiernos de ese período. Otros enfatizan el movimiento cíclico en la desigualdad en América latina y el ciclo internacional favorable, con alta demanda de commodities.

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—Si fuera posible hacer este mismo tipo de gráfico para períodos anteriores, ¿qué veríamos?

—Puede hacerse para el período previo anterior, de 1960 a 1982. Ahí el cambio fue mucho más parejo, pero eso no es necesariamente bueno. Lo que es bueno en el período actual es el declive masivo de la pobreza y de la desigualdad global. El hecho de que en el período anterior no hubiera diferencias en las tasas de crecimiento entre los pobres, la clase media y los ricos lo que hizo fue preservar la estratificación de los ingresos en “mundo rico”, “segundo mundo” y “tercer mundo”. Pero ahora el tercer mundo desapareció: hay un rebalanceo. El ascenso de Asia minó completamente la estructura tripartita del mundo por la cantidad de personas que allí viven.

—Al mismo tiempo, usted señala que la desigualdad creció al interior de los países y que es cíclica. ¿En qué punto del ciclo estamos ahora?

—Simon Kuznets propuso una hipótesis sobre cómo se desarrollan los países, particularmente Estados Unidos. De acuerdo con su hipótesis, mientras la nación se hace más rica crece la desigualdad; pero luego, gradualmente, habría una tendencia al decrecimiento de la desigualdad. Pero él pudo ver sólo un único tipo de ciclo, porque escribió en los 60. Ahora estamos siendo testigos de un segundo ciclo, también impulsado por una revolución tecnológica. En ese entonces fue por la revolución industrial. Ahora, por una revolución de las tecnologías de información y comunicación. Estamos entrando en este segundo ciclo y todavía con una desigualdad ascendente. La pregunta es qué es lo que la hará descender, pero se trata de una pregunta especulativa. Podría haber algún efecto de los procesos de robotización, pero también de las políticas que podrían favorecer una mayor igualdad.

—¿Qué políticas podrían hacerlo?

—Una de las ironías es que las políticas para la reducción de la desigualdad son más fáciles para los países ricos porque tienen más dinero. Así que no es igual para todos los países. La respuesta sería larga, pero de manera simple las políticas que deberían dar resultado en el futuro son las que igualen el acceso a buena educación – no a cualquier educación- porque vemos, particularmente en EE.UU., que las escuelas más prestigiosas son monopolizadas por los ricos. Lo segundo es tratar de desconcentrar la propiedad del capital. En Estados Unidos, 10% de las personas posee el 92% de los activos financieros. La manera de mejorar esto es tratar de dar ventajas impositivas especiales para la clase media y permitir que los trabajadores tengan acceso a las acciones. Los planes de propiedad de acciones para empleados es algo que ya existe, pero no es muy aplicado.

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¿Hay políticas globales que puedan modificar las condiciones de desigualdad?

No para la inequidad global, porque no existen políticas globales. Hay dos posibles “instrumentos”. Uno es la ayuda de los países ricos a los pobres, transferencias de recursos. Pero es algo muy pequeño: hablamos de 150 mil millones por año, y que, comparado con los flujos privados, es realmente nada. El segundo que es muy poderoso, pero muy políticamente controversial en este momento, es la inmigración. Si los países decidieran deshacerse del control inmigratorio, lo que obviamente no va a pasar, sería una política que favorecería la equidad. Pero no hay nada más. Si realmente se quiere reducir la desigualdad global el mejor instrumento es el crecimiento rápido de los países pobres. El crecimiento de África es realmente crucial para la reducción de la desigualdad.

​Sin embargo, hay un creciente interés por el tema desigualdad. ¿No hay acciones que se estén tomando globalmente?

La desigualdad global no es un problema para ningún país en sí mismo. Y no tenemos un movimiento a favor de la reducción de la desigualdad global, como, por ejemplo, sí tenemos un movimiento sobre el cambio climático. Y la razón por la cual no lo tenemos es que las herramientas para reducir la desigualdad global son las migraciones (que tienen límites políticos) y las tasas de crecimiento de los países pobres. Si tuvieras que tener un movimiento equivalente al del cambio climático, ese movimiento sería a favor de la libre migración de la mano de obra y un movimiento por una amplia ayuda de los países ricos, para comenzar, por ejemplo, inversiones en Africa y desarrollo en África. Pero no vemos que ese movimiento exista.

¿Es posible el capitalismo sin desigualdad?

Diría que no. Es un rasgo esencial del sistema. En mi libro hablo de diferentes tipos de capitalismo que podrían ser menos inequitativos, por ejemplo, si las dotaciones, el capital y el trabajo se volvieran similares. Todavía sería capitalismo, pero con menos desigualdad. Pero el capitalismo tiene que tener desigualdad porque, de otra manera, no se puede desarrollar.

Cuatro ideas clave

“Gráfico del elefante”: representa el aumento en el ingreso acumulado entre 1998-2008 de la población global según nivel de ingresos y muestra el ascenso de las clases medias en Asia y el estancamiento de las clases medias en países ricos.

Plutócratas globales: son el 1% más rico del globo. Se quedaron con el 19% del crecimiento global entre 1998-2008 y sus ingresos crecieron un 65% en ese período.

Globalización: es el factor clave para explicar el cambio en la estructura de la distribución de ingresos.

Desigualdad: es un rasgo esencial del sistema capitalista. Para disminuirla, se deben desarrollar políticas de acceso a buena educación y a la propiedad del capital.

http://www.clarin.com/economia/desigualdad-global-ascenso-clase-media-china_0_knfD1u1Zj.html

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Economía

El alza del dólar lleva a la inflación del 40 al 55% anual

El salto del 25% que pegó el dólar tras las PASO fijó un nuevo piso para la inflación de este año y del próximo. Según los analistas consultados por el Económico, Argentina se encamina a enfrentar un tercer año consecutivo de inflación por encima del 40%. El Indice de Precios al Consumidor subió 47,6% en 2018, cerraría este año por encima del 55% y tendrá 40% como piso en 2020.

Con los precios ya reacomodándose, la inflación de este mes se perfila a alcanzar el 4%. Los economistas señalan que están dadas las condiciones para que el pass through -el traslado a los precios de la suba del dólar- sea alto, aunque la recesión y la falta de pesos en la calle le pondrán límites a este alza. También jugará a favor la baja del IVA y el congelamiento de tarifas.   

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Camilo Tiscornia, de C&T Consultores, indica que “a pesar de que los combustibles y los servicios públicos están congelados, igual el tipo de cambio se va a filtrar por todas partes. Sabemos que es una situación muy volátil e inestable. Nuestra estimación muy preliminar es que la inflación de este mes estará en torno al 4%. El mes más complicado va a ser septiembre porque ahí va a pegar de lleno la suba del dólar. Si se logra estabilizar más o menos el tipo de cambio, la inflación del año sería del 50%. Pero pese a que el tipo de cambio actual es competitivo, estabilizar el dólar no es una cuestión menor. En medio de tanta incertidumbre política nunca se sabe cómo va a evolucionar la confianza“.  

Federico Furiase, director de EcoGo, señala que hay factores transitorios y otros permanentes que inciden sobre el pass through. Entre los primeros está “la rebaja del IVA y el congelamiento de la canasta de productos básicos. Otros factores limitantes y permanentes son la recesión y el apretón monetario”.

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A la hora de calcular cuál será la inflación de agosto, Furiase remarca que “un tercio del mes estuvo funcionando con un tipo de cambio tranquilo. Entonces el número de agosto va a reflejar un traslado a precios muy contenido en relación a lo que subió el tipo de cambio. La inflación de agosto podría quedar en torno a 4,5%, una estimación preliminar porque aun queda una semana. Se observa mucha dispersión en los precios”.

Antes de las elecciones de agosto la inflación prevista por EcoGo era de 43% para este año y 35% para 2020. Furiase apunta que “el salto del dólar ya le pone un piso a la inflación de 3,5/4% por mes. Con el dólar en $45/50 veíamos a la inflación viajando a 2/3% mensual, con el dólar en $55/60 el ritmo promedio está más cerca de 3,5% y 4%”.

Para este año, siempre que el dólar se mantenga en torno a $60, “vemos a la inflación en 53% anual en diciembre“, dice Furiase. “Para el año que viene vamos a tener un piso más alto que el que traíamos. Hay que ver si en los primeros meses de 2020 no hay un reacomodamiento de precios, porque se revierte el efecto de la quita del IVA y se acaba el congelamiento de los productos de la canasta básica, tarifas y combustible”.

Gabriel Zelpo, socio de Seito Consultora, señala que, por ahora, “está habiendo un pass trough bastante similar al de septiembre del año pasado”. El economista explica que en la devaluación de 2016, al inicio de la gestión Cambiemos, y en la de comienzos de 2018, “el traslado a precios fue bastante bajo, del 20/30%. En cambio ésta se parece más a la de agosto/septiembre de 2018, que estuvo en el orden de los 40 puntos“.

-¿De qué depende entonces el nivel del pass through?

-Depende de la credibilidad que tenga el Banco Central para llevar el plan adelante. En las primeras dos devaluaciones de las que hablamos había credibilidad del Central para contener al dólar. En las otras, ya no. 

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“Esto por lo menos nos lleva a una inflación del 50% para este año“, precisa Zelpo. “Vamos a estar en un piso de inflación más alto. Eso se va a ver en las mediciones de las expectativas, que antes tendían a converger en un piso de 25% y ahora están en 40/45%. Esa va a ser otra dificultad que va a tener que encarar el próximo gobierno, sea quien sea. Para 2020 el piso es de 40%. Este año hubo precios pisados, como las tarifas. El año que viene es probable que eso se libere, por lo que tendríamos que esperar una inflación alta”.   

Según un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI), “la inflación de agosto tendrá tres componentes: la tranquilidad de la primera quincena, la devaluación y un “nuevo ruido” dado por la baja del IVA. Una primera aproximación daría que los precios del mes alcancen a 4/4,5% mensual“. Para PPI, la inflación interanual se mantendría en 55%. “La inflación futura va a venir principalmente desde el lado de los bienes transables, que inciden en el 65% del total de la inflación. Los regulados, que inciden en el 15%, quedaron congelados hasta fin de año y serán inflación futura en 2020“.

Para la consultora LCG en medio de la incertidumbre política, “los tenedores de pesos están viendo cómo se diluye su riqueza, la moneda doméstica está degradada y ello alimenta la posibilidad de que la inflación se acelere. No vemos una conducta aún propia de una dinámica de alta inflación, y si el dólar logra encontrar nivel, ese riesgo será mitigado. De todas formas, la inflación de este año seguramente superará el 55%“.

En los cálculos de LCG, el Tipo de Cambio Real Multilateral trepó en los últimos días a 2,13, el nivel más alto desde 2009. “Hay nafta suficiente para que el dólar y los precios no tengan techo, objetivamente. Hay que tener en cuenta que las proyecciones de inflación para los próximos diez años probablemente tengan dos dígitos“.

http://www.clarin.com/economia/economia/alza-dolar-lleva-inflacion-40-55-anual_0_09LqoZYDl.html

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Economía

Con Jeff Bezos la inteligencia artificial llega a los alimentos y desembarca en la Argentina

“Not” en inglés quiere decir “no” y ese es el nombre que eligieron para su empresa tecnológica tres jóvenes chilenos graduados de las universidades de Harvard y Berkeley en Estados Unidos. Todo empezó cuando estudiando a las estrellas se les ocurrió que podrían producirse los alimentos solo a base vegetal en un mundo en el que reinan más de 400.000 especies. Y con la ayuda de la inteligencia artificial empezaron a encontrar en las plantas las proteínas, los sabores y aroma para recrear desde la leche a la mayonesa. Luego el producto se seca y se ofrece en un saquito para su reformulación con agua o aceite según los casos. La mayonesa que lleva la marca NotMayo ya tiene el 8% del mercado en Chile, está pisando fuerte en Estados Unidos y Brasil, y es la punta de lanza para el desembarco en la Argentina. También poseen aderezos, leche, y yogures, sin leche y sin huevos, además de helados, y siempre 100% naturales y de origen vegetal. Todo nació cuando los científicos Karim Pichara y Pablo Zamora desarrollaron junto a Matías Muchnick un algoritmo y una extensa base de datos sobre diversos ingredientes vegetales que bautizaron Giuseppe: analiza los alimentos a nivel estructural y luego cruza la información con diferentes fuentes para identificar los patrones que detectan qué plantas deberían combinarse para replicar el producto deseado y sus propiedades. Entre los inversores se encuentra Bezos Expeditions (el fondo de inversiones de Jeff Bezos, el CEO de Amazon) y Kaszek Ventures, de los argentinos Hernan Kazah y Nicolás Szekasy. Muchnick justifica este modo de producción en que utilizan un 87% menos de agua y emiten un 37% menos de dióxido de carbono, colaborando a reducir la emisiones globales de gases de efecto invernadero.

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El nuevo escenario: de Silicon Valley a Wall Street

A comienzos de esta semana y pese a la parálisis del Congreso en medio de la campaña, la diputada por Córdoba Brenda Austin (UCR) presentó un proyecto de ley para la reducción progresiva y prohibición específica de los plásticos de un solo uso. “Todo el plástico que desechamos, nos vuelve. Micropartículas y pedazos diminutos entran en nuestros ecosistemas y contaminan nuestra comida, agua y aire. Se calcula que comemos 5 gramos de microplásticos por semana: el equivalente a una tarjeta de crédito”, señaló Austin. Los plásticos de un solo uso son aquellos que se convierten en basura inmediatamente después de ser utilizados. Se calcula que tienen un promedio de uso de 20 minutos y que tardan entre 150 y 500 años en desintegrarse. El proyecto plantea distintos niveles de acción. Por ejemplo, respecto a sorbetes, platos, vasos, cubiertos, hisopos no compostables y bolsas, se plantea una prohibición progresiva en un plazo máximo de dos años. Respecto a productos de más difícil reemplazo, se incorporan reglas de etiquetado para reducir su uso y promover la gestión adecuada del residuo, por ejemplo, pañales. En el caso de los recipientes de delivery, se apunta a promover el uso de retornables, el uso de recipientes propios y eventualmente, la incorporación de recipientes compostables.

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Las razones que llevaron a Guillermo Nielsen a pedir calma en Wall Street

En el canje de la deuda protagonizado por Lavagna y Nielsen hubo un bonista alemán, Stefan Engelsberger, que vino a Buenos Aires a intentar negociar. Era un acreedor atípico que se movía en bicicleta y se hospedaba en un hostel y fue protagonista de la tira de humor La Nelly, que publicaba Clarín. Con el regreso de Nielsen a escena aclarando que Alberto Fernández no tiene intención de renegociar deuda con tenedores privados, Engelsberger recordó: “Desafortunadamente, no fue posible convencer al equipo Lavagna/Nielsen en ese momento de que una disputa con inversionistas privados no aumentaría la fortaleza financiera de Argentina. Esta visión parece haber llegado ahora. Por supuesto, todavía tengo bonos. Cuando valoras un país y su gente, no es tan fácil separarse de esos papeles. El presidente Macri ha sacado a Argentina del aislamiento global. Espero que un nuevo gobierno no abandone ese camino”.

AQ

http://www.clarin.com/economia/economia/jeff-bezos-inteligencia-artificial-llega-alimentos-desembarca-argentina_0_xeFb1epnQ.html

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Economía

El valor de las empresas, a precio de pánico

Las empresas argentinas que cotizan en Wall Street son consideradas casi como campeonas olímpicas. Desde estas tierras se sabe que hay un largo camino hacia ese altar de las finanzas globales que implica cambios de hábito hacia el interior de las compañías y severas auditorías. Toda una gesta que puede evaporarse, como sucedió en estos días, con la caída en el valor de los bonos y acciones que llevó el valor de esas compañías a niveles de saldo.

El economista Miguel Bein lo califica como precio de pánico. Suele pasar cuando el aire de los mercados está cargado de percepciones negativas hacia el país.

-¿Podrá revertirse?

-Quien resulte presidente en octubre va a necesitar un discurso épico y mucho talento para generar confianza, señaló el CEO de un fondo de inversión que solicitó el anonimato.

Y añadió: “Argentina está a precio de ganga, pese a que presenta innumerables oportunidades por su potencial. Pero se requieren definiciones. Nadie va a poner un peso, por más barato que resulte si no hay definiciones”, remarcó. Gustavo Neffa, de Research for Traders, observa un cisne negro tras el resultado de las PASO. “Se vislumbra un cambio de la política y de la estructura económica hacia delante. Y esto es difícil de digerir, al menos en estos días, por los dueños del dinero”.

De hecho, el lunes tras las PASO la bolsa porteña se derrumbó 48% en el que fue su mayor derrumbe histórico en un sólo día y el segundo en importancia en el mundo. Ese día, la acción de Mercado Libre, líder en comercio electrónico en todo el continente, bajó de los US$ 650 a US$ 603 y se evaporaron miles de millones de dólares. La firma fundada y dirigida por Marcos Galperín aterrizó en Wall Street en 2007 y en los últimos cinco años ganó 442% en el precio de su acción. Los inversores creen que puede crecer 10 veces más y, sin embargo, no escapa al riesgo argentino. Un artículo de la agencia Bloomberg se preguntaba esta semana cómo dos empresas como Globant y Mercado Libre, que han incrementado 30 y 31% la fuerza laboral pese a la larga recesión de la Argentina, podían ser castigadas. Globant está valuada en US$ 3.300 millones y tiene un futuro luminoso entre las tecnológicas, pero los analistas temen que el “efecto argentina” la arrastre.

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Por cierto y dada su exposición en las leliq, los bancos fueron los más perdidosos. El Galicia, por ejemplo, desembarcó en Wall Street en el año 2000 a un precio de US$ 17,30 la acción. La misma acción cotizaba la semana pasada a US$ 15. Diecinueve años más tarde y pese a su expansión desde entonces, el banco vale menos que el día de su debut.

Otro tanto ocurre con las empresas vinculadas a los servicios públicos cuyas acciones temblaron cuando Alberto Fernández mencionó la posibilidad de desdolarizar las tarifas si es electo presidente. Edenor se valuó en US$ 148 millones, un valor exiguo si se considera que tienen que reponer equipos en dólares. Un caso aparte es Cresud con miles de hectáreas de las mejores tierras y fuerte en la producción de carnes que por su valor de mercado ronda escasos US$ 298 millones si se consideran sus activos.

Ni hablar de YPF que cerró la semana con una capitalización bursátil de US$ 3.794 millones. Son casi 10 veces menos que la colombiana Ecopetrol que por tamaño y perspectivas es mucho menor a la petrolera argentina. Y resulta un valor ridículo si se la compara con Petrobras, que equivale a US$ 85.311 millones. En cuanto a Tenaris, su presencia internacional le permite jugar otro juego y mantener con cierta estabilidad el precio de la acción. Frente a esta debacle, numerosos grupos optaron por recomprar acciones de sus propias empresas, como el Macro o la dueña de Edenor, el grupo Pampa.

http://www.clarin.com/economia/economia/valor-empresas-precio-panico_0_A5ClTeBTO.html

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Economía

Requisitos para dejar atrás la fragilidad de la economía argentina

Por

Fernando Marengo

Socio – Economista jefe Arriazu Macroanalistas

El resultado de las PASO del domingo 11 de agosto modificó radicalmente el escenario económico financiero del país. La diferencia entre las dos fórmulas más votadas y el porcentaje de votos obtenido por el Frente de Todos plantean como muy improbable la reversión del mismo. Sería necesaria una mayor participación del padrón y que se vuelque mayoritariamente por el oficialismo, además, la polarización de los votos obtenidos por los restantes partidos. La otra alternativa es que el Frente de Todos mantenga los votos obtenidos en las PASO, pero al incrementarse la cantidad de votos afirmativos su porcentaje se ubique por debajo del 45%, y en caso que existieran menos de 10 puntos de diferencia con la segunda fuerza, esto forzaría el ballotage La baja probabilidad que vaya a modificarse el resultado de las PASO cambió la percepción del riesgo del mercado, provocando el desprendimiento de activos. La venta de bonos y acciones generaron la baja en sus precios, la suba de los rendimientos y el incremento del riesgo país. A la vez que la demanda de dólares, no abastecida por la autoridad monetaria, provocó la depreciación del peso.

En una economía como la nacional que utiliza el dólar como unidad de cuenta, la percepción que el tipo de cambio no encuentra un nivel de equilibrio dificulta la fijación de precios, tornando imposible la concreción de operaciones y afectando fuertemente la actividad económica. En este escenario, lo primero que se debe buscar es estabilizar el tipo de cambio de manera de restablecer el ancla nominal, lo que permite tener una referencia para fijar los restantes precios de la economía. De esta manera se podrán volver a concretar operaciones comerciales, en una economía ya deprimida.

En este sentido, las condiciones actuales muestran que el Banco Central y el sistema financiero están en una posición sólida. Al actual nivel de tipo de cambio, con el bajo nivel de monetización que presenta la economía, exclusivamente transaccional, y con un sistema financiero con elevadísimos niveles de liquidez, el BCRA y el sistema financiero no debieran tener problemas para enfrentar un eventual estrés financiero a la vez que estabilizar el tipo de cambio.

Dólar y precios

Ahora bien, la fuerte depreciación que experimentara el peso impactará sobre la tasa de inflación de la economía. Habrá un impacto directo en la canasta de bienes comerciables internacionalmente —cuyo precio es en función de su valor en los mercados internacionales y el tipo de cambio— los que pasarán todo el incremento en el valor del dólar a sus precios en moneda nacional. A su vez, habrá un impacto indirecto, el cual dependerá de la incidencia del tipo de cambio en la función de costos de los bienes que no se comercializan internacionalmente. La caída en la demanda seguramente retrasará en parte el pasaje a precios de la devaluación, yendo este mayor costo contra los márgenes empresariales.

El salto inflacionario afecta particularmente a los sectores de menores recursos. Esto es así ya que son quienes destinan la mayor parte de sus ingresos —sino todos— al consumo de alimentos los que suelen tener un fuerte componente de commodities, fuertemente dependientes de la cotización del dólar.

Junto con la estabilidad cambiaria, la protección de los sectores de menores recursos resulta fundamental para minimizar el impacto social. En esta línea, la eliminación del IVA a algunos productos de la canasta básica alimentaria y el anuncio de buscar la estabilización del tipo de cambio en los niveles de la semana post PASO, y reducir su volatilidad, buscan compensar el impacto de la devaluación a la vez de evitar futuras.

Un problema latente

Aun bajo el supuesto que se estabilice el tipo de cambio en los niveles actuales —no hay fundamento económico para que esto no fuera así— y se logre minimizar el impacto social de la devaluación, el principal problema que enfrenta la economía continúa aún latente: el financiamiento. El riesgo país por encima de los 1.800 puntos básicos es un claro indicador de la imposibilidad que tiene el Gobierno —y el sector privado— para acceder al mercado de capitales. En este contexto, el saldo de caja, el superávit primario y los desembolsos programados por el FMI para septiembre y diciembre son las fuentes de financiamiento que tiene el Gobierno para hacer frente a sus obligaciones hasta fin de año.

Si bien los anuncios realizados en los últimos días como paliativos de la situación social significan un costo fiscal, el mismo es acotado y en gran parte compensado por el impacto que tendrá la inflación en la recaudación, aun a pesar del menor nivel de actividad. Asimismo, el Gobierno anunció esta semana el compromiso con el cumplimiento del programa acordado con el FMI, lo que sería una condición necesaria para el logro de los próximos desembolsos.

El año próximo, aun cumpliendo la meta de superávit fiscal primario de un punto porcentual, el fisco presentará una abultada necesidad de financiamiento. Hacer frente a estos vencimientos de deuda más pagos de intereses representará un gran desafío para el Gobierno sin un prestamista de última instancia. Cada dato, anuncio o medida será evaluado por el mercado en base a su impacto en la sustentabilidad de la deuda soberana. En esta línea, la convocatoria a los referentes económicos de los diferentes candidatos a presidente buscaría reducir la incertidumbre del mercado para intentar nuevamente el acceso al mismo.

Historia y futuro

Una vez más los argentinos somos presa de nuestra historia, la cual nos ubica como una de las economías más volátiles del planeta. Desde principio del siglo pasado Argentina registró una tasa de crecimiento promedio anual del 3,3%, la que resultó de que más del 45% de los años la economía creció a tasas superiores al 5%, mientras que un tercio de los años estuvimos en recesión. Esta dinámica dejó a un tercio de los argentinos en la pobreza, porcentaje que se eleva al 50% entre los niños menores de 14 años, mientras que 1 de cada 10 compatriotas vive en villas. La pregunta que tenemos que responder es qué debemos hacer para revertir nuestra historia.

En primer lugar, es condición necesaria pero no suficiente restaurar los equilibrios macroeconómicos. Esto significa eliminar por años los déficits gemelos (fiscal y externo), estabilizar el tipo de cambio, erradicar la inflación y establecer reglas de juego estables, creíbles y claras. La estabilidad cambiaria exige un sistema monetario-cambiario que lo logre en forma sustentable, a la vez de la constitución de fondos anticíclicos.

Para erradicar la inflación, además de la estabilidad cambiaria y el superávit fiscal resulta fundamental desindexar la economía. La experiencia argentina tiene un ejemplo claro de que cuando se cumplen las tres condiciones, la inflación desacelera rápidamente.

De cumplirse estas condiciones, el aumento del producto se vería a través de la inversión y la productividad. Restaurar el equilibrio macroeconómico baja el riesgo país, disminuye la tasa de descuento e incentiva la inversión. Además, disminuye la inestabilidad (stop and go) y eleva la tasa de crecimiento al mejorar la productividad total de los factores.

Por último, es fundamental que la restauración de los equilibrios macroeconómicos sea acompañada por reformas estructurales. Estas deben apuntar a mejorar la asignación de recursos, incrementar el empleo y mejorar la competitividad del país.

http://www.clarin.com/economia/economia/requisitos-dejar-fragilidad-economia-argentina_0_ukDA3Xw5v.html

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