La caída del petróleo y un débil informe laboral relajaron la presión sobre los bonos y reimpulsaron a las acciones estadounidenses. El mercado apuesta a un entendimiento con Teherán que permita reabrir el estrecho de Ormuz.
Wall Street retoma la senda de los récords mientras Donald Trump y Scott Bessent prometen un acuerdo con Irán «en un día o dos»

