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Axel Kicillof atraviesa una semana de alta exposición política con la interna peronista como telón de fondo
El gobernador combina actividades institucionales, actos vinculados a derechos humanos y gestión con una fuerte apuesta territorial de cara al plenario del Movimiento Derecho al Futuro en Avellaneda. Mientras tanto, las diferencias dentro del peronismo bonaerense siguen complicando el tratamiento de proyectos en la Legislatura.
El sábado será el momento de mayor despliegue político. El MDF, el espacio referenciado en el mandatario bonaerense, realizará en Villa Domínico un encuentro federal que comenzará a las 11 y que reunirá a dirigentes, militantes y representantes de distintos sectores. La jornada tendrá mesas de discusión sobre salud, educación, trabajo, producción, seguridad, obra pública, juventudes, ciencia, cultura y otros temas, antes del cierre a cargo del gobernador.
Pero mientras el kicillofismo plantea que cada espacio debe fortalecer su propia referencia, desde el kirchnerismo persiste el reclamo por la conducción de Cristina Fernández de Kirchner. Anoche, la diputada Mayra Mendoza apuntó contra los dirigentes que se alejaron de la expresidenta y cuestionó que algunos de quienes construyeron sus carreras políticas durante los gobiernos kirchneristas hoy tomen distancia. “Ella nos dio la oportunidad a todos por igual. A algunos quizás más y hoy no le están devolviendo lo que ella les dio. No hay nada en la vida peor que ser desleal y desagradecido”, sostuvo.
La definición de Mendoza volvió a poner en escena una de las discusiones de fondo de la interna peronista: hasta dónde puede avanzar la construcción autónoma de cada sector y qué lugar seguirá ocupando Cristina en el armado del PJ bonaerense. El planteo aparece justo cuando el kicillofismo busca ampliar su estructura territorial y sostener que primero debe consolidarse cada espacio antes de discutir una conducción común.
Desde el espacio de Kicillof tampoco descartan que una PASO pueda convertirse en el mecanismo para ordenar esas diferencias y definir las candidaturas. La idea es que los distintos sectores puedan construir durante este período y que, si no existe un acuerdo para una lista de unidad, la competencia interna permita resolver quién encabezará la oferta electoral del peronismo.
En ese esquema se inscriben también sus recientes movimientos fuera de Buenos Aires, como la visita a Misiones y el encuentro con el gobernador Hugo Passalacqua, -donde dejó un mensaje fuerte al a militancia: “Cuento con ustedes. Cuenten conmigo. Voy a estar. Y juntos, entre todos, no nos va a parar absolutamente nadie”– y la actividad que mantendrá en La Plata con el intendente de Córdoba, Daniel Passerini.
En paralelo, en el Gobierno bonaerense analizan si la agenda de Kicillof le permitirá viajar la semana próxima a Nueva York. El gobernador recibió una invitación del alcalde neoyorquino, Zohran Mamdani, para participar el 23 de septiembre de un coloquio económico organizado junto a la Global Progress Foundation bajo el título “Construyendo una economía para la mayoría”. Del encuentro también participaría el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y tendría lugar en Gracie Mansion. “La estamos evaluando”, respondió Bianco al ser consultado sobre la eventual asistencia del mandatario bonaerense.
La agenda bonaerense, entretanto, tendrá varios capítulos. Ayer, el mandatario bonaerense encabezó una reunión con intendentes que firmaron la adhesión de sus municipios al Programa de Fortalecimiento para la Salida de las Violencias de Género. Este martes Kicillof participará en el Pasaje Dardo Rocha de La Plata del cierre del Congreso Federal e Internacional de Juventudes, que reúne a jóvenes de 20 provincias junto con legisladores, instituciones religiosas, organizaciones y referentes de distintos espacios.
El encuentro, organizado en la capital bonaerense, incluye paneles, conversatorios y mesas de debate sobre participación democrática, salud mental, trabajo, redes sociales y entornos digitales, género y diversidad, ambiente, discapacidad y derechos humanos. En la apertura, el intendente platense Julio Alak destacó la participación juvenil y la importancia de incorporar sus demandas a la discusión pública.
Mañana, Kicillof volverá a tener una actividad de fuerte contenido político y simbólico por la Noche de los Lápices. A las 13 participará del acto en la plazoleta de 8 y 61 de la capital bonaerense, junto a sobrevivientes, familiares y la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Por la tarde acompañará la marcha que partirá desde Plaza Olazábal.
El jueves, en tanto, combinará gestión y agenda sectorial. Primero estará en Florencio Varela para inaugurar un centro de atención primaria de la salud y luego participará en la Gobernación de una jornada vinculada con el sector nuclear.
El recorrido tendrá su desembocadura política el sábado en Avellaneda. Allí, el espacio que responde al gobernador intentará mostrar el crecimiento de una organización que ya tiene presencia territorial y que pretende tener peso propio en la discusión interna del peronismo.
Una interna que también se traslada a la Legislatura
Las diferencias dentro de Fuerza Patria tienen, además, un escenario concreto en el Senado bonaerense, que este martes volverá a sesionar. La Cámara Alta retomará su actividad con proyectos que lograron avanzar en las comisiones, mientras varias iniciativas impulsadas por el Ejecutivo provincial permanecen demoradas por falta de acuerdos dentro del oficialismo. Entre ellas se encuentran las propuestas para avanzar con un sistema integrado de salud y un laboratorio de medicamentos.
También quedó fuera de la sesión uno de los expedientes que más directamente impactan sobre la estrategia política de Axel Kicillof de cara a 2027: el proyecto que busca eliminar el límite a las reelecciones de intendentes. Para el gobernador, la discusión excede la continuidad de los jefes comunales: se trata de una pieza importante para fortalecer una estructura territorial propia, con intendentes que pueden resultar determinantes en la próxima disputa electoral.
La iniciativa, impulsada por la senadora kicillofista Ayelén Duran, permanece frenada por la falta de acuerdo entre los distintos sectores de Fuerza Patria. El massismo ya anticipó su rechazo a modificar la norma que limita los mandatos, mientras que el kirchnerismo también mantiene condicionada su posición. La disputa llegó incluso al funcionamiento de las comisiones del Senado, donde el sector de Malena Galmarini reclama intervenir en el tratamiento del expediente.
El freno al proyecto muestra así uno de los límites concretos que enfrenta Kicillof en su intento por consolidar una estructura propia: necesita que la Legislatura avance con una reforma que considera relevante para su armado político, pero todavía no consiguió ordenar al conjunto del peronismo detrás de esa iniciativa.
La cuestión adquiere mayor peso porque los intendentes son una parte central de la construcción territorial del kicillofismo, mientras que la posibilidad de que varios de ellos continúen en sus cargos depende de que la Legislatura modifique la legislación vigente. Por eso, la demora del proyecto funciona también como una señal de las dificultades que atraviesa el gobernador para transformar su crecimiento político en acuerdos parlamentarios.
El panorama vuelve a mostrar las diferencias dentro de una bancada en la que conviven el sector alineado con Kicillof, dirigentes vinculados al kirchnerismo y representantes del massismo, con posiciones diferentes frente a varias iniciativas del Ejecutivo.
La oposición, en tanto, sumará sus propios reclamos. La Libertad Avanza insiste con el pedido de interpelación al ministro de Seguridad, Javier Alonso, en medio de los cuestionamientos por la situación delictiva en el conurbano.
El planteo opositor se suma a la discusión interna del peronismo. Consultado ayer sobre el escenario, el ministro Bianco defendió la gestión provincial en materia de seguridad y rechazó las críticas que describen la situación como un “baño de sangre”. También sostuvo que el Gobierno conoce los problemas de la provincia y trabaja sobre ellos.
La discusión parlamentaria termina funcionando como otro escenario de la disputa interna. Mientras Kicillof busca consolidar una estructura propia, las diferencias dentro del peronismo bonaerense empiezan a traducirse en dificultades concretas para avanzar con iniciativas del Ejecutivo.
En ese contexto, el plenario de Avellaneda será una foto importante para el MDF, pero no necesariamente un lanzamiento. El dato político estará más en la capacidad del gobernador para reunir a su estructura y seguir ampliando su espacio mientras el PJ discute cómo llegará a 2027. La definición electoral, en todo caso, quedará para más adelante: primero está la construcción de cada sector y después, según el escenario, la posibilidad de que una PASO funcione como instancia para ordenar la disputa interna.






