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Brasil se prepara para el balotaje: Lula y Flávio Bolsonaro disputan el voto religioso y hay una decisión clave de la Corte
La Corte Suprema levantó la restricción que impedía los encuentros con el expresidente, aunque prohibió cualquier intervención en la campaña electoral. Mientras tanto, ambos candidatos buscan captar el voto religioso de cara a la segunda vuelta del 25 de octubre.
A menos de dos semanas de la segunda vuelta presidencial en Brasil, la Corte Suprema autorizó este lunes a Flávio Bolsonaro a retomar las visitas a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena bajo prisión domiciliaria. Sin embargo, la decisión judicial establece que los encuentros deberán tener carácter estrictamente familiar y no podrán utilizarse con fines electorales.
La resolución llega en plena campaña para el balotaje del próximo 25 de octubre, cuando el senador opositor se enfrentará al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, en una elección que definirá el rumbo político del país.
En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos, mientras que Lula alcanzó el 45%. El presidente brasileño buscará un cuarto mandato, frente a un candidato que promete continuar el legado político de su padre.
En paralelo, ambos dirigentes incorporaron actividades religiosas a sus agendas de campaña con motivo del Día de Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil, cuya figura quedó en el centro de una controversia política durante las semanas previas a las elecciones.
La Corte Suprema permitió las visitas a Jair Bolsonaro, pero impuso condiciones
El juez Alexandre de Moraes resolvió habilitar nuevamente los encuentros entre Flávio Bolsonaro y su padre después de que venciera una suspensión de 90 días, que había sido impuesta en julio. La restricción se había establecido luego de que el senador difundiera durante una transmisión en YouTube una carta del expresidente en respaldo a su candidatura presidencial.
En aquel momento, Moraes consideró que la difusión del mensaje representaba un incumplimiento de las condiciones impuestas a Jair Bolsonaro durante su arresto domiciliario.
La suspensión finalizó el domingo y, tras su vencimiento, el magistrado autorizó la reanudación de las visitas, aunque dejó expresamente establecido que no podrán tener «finalidad político-electoral», según la resolución judicial citada por la agencia AFP.
Además, prohibió la difusión de «cualquier manifiesto o declaración» de Jair Bolsonaro, incluso cuando sea realizada por terceros o mediante cualquier plataforma de comunicación.
La defensa del expresidente había solicitado el pasado 5 de octubre, un día después de la primera vuelta electoral, que se adelantara el levantamiento de la prohibición o que se autorizara al menos una visita de «naturaleza exclusivamente familiar». Sin embargo, el juez mantuvo la restricción hasta que se cumplió el plazo establecido.
Jair Bolsonaro sigue siendo una figura central para la derecha brasileña
Pese a encontrarse fuera de la competencia electoral, Jair Bolsonaro continúa siendo uno de los principales referentes políticos de la derecha brasileña y mantiene una influencia significativa sobre el espacio que representa su hijo. El expresidente, de 71 años, cumple una condena de 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado en 2022, destinado a impedir la asunción de Lula.
Actualmente permanece bajo arresto domiciliario en Brasilia por motivos de salud vinculados con las secuelas de la puñalada que sufrió durante la campaña presidencial de 2018.
En los días previos a las elecciones, su esposa, Michelle Bolsonaro, quien resultó electa senadora, se refirió al estado de salud del exmandatario y aseguró que se encontraba «ansioso». «No es que se haya sentido mal, pero ha tenido días más difíciles», explicó la ex primera dama.
En este contexto, Flávio Bolsonaro, de 45 años, logró reunir el respaldo de otros dirigentes y candidatos de derecha para disputar la segunda vuelta frente a Lula.
Su campaña se apoya en la continuidad del proyecto político impulsado por su padre, aunque las restricciones judiciales impiden que el exmandatario participe directamente en las actividades proselitistas.
Lula y Flávio Bolsonaro buscan acercarse al electorado religioso
Mientras avanzan las definiciones judiciales, la campaña presidencial también incorporó un fuerte componente religioso. Este lunes, tanto Lula como Flávio Bolsonaro programaron actividades en homenaje a Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil, cuya festividad se celebra el 12 de octubre.
El presidente brasileño tenía previsto participar de una ceremonia religiosa en la capilla del Palacio de la Alvorada, mientras que su rival organizó una visita a la Catedral de Brasilia. La presencia de ambos candidatos en las celebraciones se produce después de una polémica que atravesó la campaña de la primera vuelta y que tuvo como protagonista a la figura de la Virgen.
Durante las semanas previas a los comicios, circularon en las redes sociales versiones falsas que aseguraban que Flávio Bolsonaro, de religión evangélica, pretendía quitarle a Nuestra Señora de Aparecida su condición de patrona nacional en caso de llegar a la presidencia.
La información generó un fuerte debate político y mediático, que involucró al Gobierno, a la Conferencia Episcopal y a los principales medios de comunicación del país.
En ese escenario, Lula salió públicamente a defender los símbolos religiosos brasileños, mientras que la controversia adquirió relevancia en la disputa por el electorado católico.
Las actividades previstas para este lunes reflejan la importancia que ambos espacios asignan al voto religioso en una elección que se anticipa competitiva.
Brasil se encamina a un balotaje decisivo el 25 de octubre
Con los resultados de la primera vuelta, la disputa presidencial quedó concentrada entre Lula y Flávio Bolsonaro, representantes de dos proyectos políticos enfrentados.
El actual mandatario buscará renovar su mandato y alcanzar su cuarta presidencia, mientras que el senador opositor intentará devolver al bolsonarismo al poder con el respaldo de los principales sectores de la derecha.
En ese contexto, la autorización judicial para visitar a Jair Bolsonaro representa una novedad política para Flávio, aunque las condiciones impuestas por la Corte Suprema limitan cualquier utilización electoral de esos encuentros.
A medida que se acerca el 25 de octubre, ambos candidatos intensifican sus actividades de campaña y buscan ampliar sus apoyos para una segunda vuelta que definirá quién gobernará Brasil durante los próximos cuatro años.




