Los bombardeos impactaron sobre las ciudades de Dnipro y Zaporiyia durante este lunes y también dejaron decenas de heridos, entre ellos un niño. Mientras Kiev denunció nuevos ataques contra zonas urbanas, Moscú no emitió comentarios sobre la ofensiva.

Dnipro y Zaporiyia volvieron a ser blanco de ataques rusos durante este lunes, en una nueva escalada de la guerra que ya lleva más de cinco años.
Ataques con misiles rusos dejaron al menos siete muertos en Dnipro y Zaporiyia, al sur y sureste de Ucrania, durante este lunes. Los ataques en Dnipro, una ciudad con más de un millón de habitantes hasta antes de la guerra, dejaron un saldo de al menos cinco muertos, mientras que en la cercana Zaporiyia murieron dos personas, según informaron las autoridades ucranianas.
El gobernador de Dnipro, Oleksandr Hanzha, dijo en Telegram que otras 28 personas habían resultado heridas en el ataque de Dnipro. En la misma red social publicó una foto de un edificio con las ventanas rotas y una imagen borrosa de un cadáver tendido junto a las escaleras, según consignó Reuters.
Al mismo tiempo, otro ataque con drones rusos impactó sobre un minibús en la ciudad de Zaporiyia, donde murieron dos personas y otras seis resultaron heridas, entre ellas un niño. La información fue confirmada por el gobernador regional, Ivan Fedorov, a través de su cuenta oficial de Telegram.
Hasta el momento, el Kremlin evitó pronunciarse sobre los bombardeos registrados durante la jornada. Los ataques se producen en un conflicto que ya transita su quinto año y que, desde el inicio de la invasión rusa, dejó decenas de miles de muertos entre militares y civiles.
Aunque Ucrania también llevó adelante ataques sobre territorio ruso y zonas ocupadas por Moscú, la magnitud de esas operaciones ha sido considerablemente menor. Tanto Rusia como Ucrania rechazan de forma sistemática las acusaciones de haber dirigido sus ofensivas contra la población civil.
Rusia dice mantener su misma posición desde 2024 en la guerra en ucrania
En paralelo a los nuevos ataques, el Kremlin ratificó que no piensa alterar las condiciones que considera indispensables para alcanzar un acuerdo de paz con Ucrania. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, sostuvo este lunes que la postura de Moscú sigue siendo la misma que expresó Vladímir Putin en 2024, cuando exigió la retirada de las fuerzas ucranianas de los territorios que Rusia reclama como propios y el abandono definitivo de cualquier intento de ingresar a la OTAN.
Las declaraciones llegaron después de que Putin reafirmara durante el fin de semana que el objetivo militar ruso continúa siendo el control total de las regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, zonas que Moscú considera incorporadas a su territorio pese al rechazo de Kiev y de gran parte de la comunidad internacional.
Según explicó el mandatario ruso, Ucrania habría planteado una propuesta para limitar los combates y suspender los ataques de largo alcance, aunque aseguró que las conversaciones giran en torno a esos cuatro territorios ocupados parcialmente por Rusia. Para el gobierno ucraniano, sin embargo, cualquier negociación basada en la cesión de esas regiones supone una apropiación ilegal de territorio soberano, por lo que continúa rechazando las exigencias del Kremlin.


