El primer ministro israelí confirmó una escalada militar en el sur libanés y aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel avanzan sobre posiciones consideradas clave para la “seguridad” del norte israelí. Mientras tanto, continúan los bombardeos cruzados y el frágil alto al fuego vuelve a quedar al borde del colapso.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció este martes una nueva profundización de la ofensiva militar sobre el sur del Líbano y confirmó que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) avanzan sobre nuevas “zonas estratégicas” dentro del territorio libanés.
“Las FDI operan con un amplio contingente sobre el terreno y están tomando el control de zonas estratégicas. Estamos reforzando la zona de seguridad para proteger a las comunidades del norte”, sostuvo Netanyahu al comienzo de una reunión del gabinete de seguridad israelí, según difundió su propia oficina.
El mandatario explicó además que la decisión de incrementar la presión militar fue coordinada junto al ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, en una señal de alineamiento total dentro de la conducción política y militar israelí.
Israel amplía operaciones terrestres y aéreas en el sur del Líbano
En paralelo, Netanyahu aseguró que el gobierno trabaja en un operativo “masivo” para desarrollar “soluciones creativas e innovadoras” frente al creciente uso de drones explosivos por parte de Hezbolá, una herramienta que el grupo libanés utilizó con mayor eficacia durante las últimas semanas para atacar posiciones israelíes.
A pesar del débil alto al fuego acordado el pasado 16 de abril, los enfrentamientos nunca cesaron completamente. Los combates y bombardeos continúan a ambos lados de la denominada “línea amarilla”, como Israel llama al límite que separa la franja del sur libanés todavía ocupada parcialmente por tropas israelíes.
Este martes, unidades terrestres israelíes volvieron a cruzar esa línea en lo que un alto responsable militar describió como “operaciones selectivas más allá de la línea de defensa avanzada”, destinadas —según explicó— a “eliminar amenazas directas”.
Durante la noche del lunes, la aviación israelí había lanzado además una nueva ola de bombardeos sobre más de un centenar de objetivos ubicados en el este y sur del Líbano. Según el Centro de Operaciones de Emergencia libanés, los ataques dejaron al menos 16 muertos, de los cuales 11 fallecieron en la localidad de Mashghara, en el sudeste del país.
