
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, desafió este martes al presidente Rodrigo Paz a que lo detenga en el Chapare, donde presuntamente se encuentra. “Presidente, ministros, no me voy a escapar. Agárrenme aquí o mátenme aquí, se los digo de frente, no voy a escapar”, sostuvo.
La declaración se dio luego de que el mandatario boliviano promulgara el lunes la ley de Regulación de Estados de Excepción, que le da poder al gobierno para usar tanto a la Policía como a las Fuerzas Armadas en operativos conjuntos contra las protestas sociales que piden su renuncia desde el 1 de mayo.
La norma regula la aplicación de un régimen extraordinario y temporal que puede ser implementado en casos de amenaza externa, conmoción interna y desastre natural. De esta manera, habilita la intervención militar directa para levantar los más de 90 bloqueos de rutas que mantienen paralizado al país.
El mandatario boliviano defendió la medida diciendo que “es una ley para proteger a los bolivianos” y que responde a lo que marca la Constitución. Además, dio un mensaje a las Fuerzas Armadas: “Ustedes tienen la responsabilidad de cuidar nuestro futuro, actuar con firmeza y profesionalismo, respetando derechos humanos y nuestra Constitución (…) la patria confía en su misión histórica”.
La puesta en vigencia de esta ley se produce cuando el país cumple 33 días de bloqueos de calle masivos que paralizaron a gran parte del país. Con la norma promulgada, el presidente puede dictar estado de excepción hasta por 90 días, con aval del Legislativo y la posibilidad de ampliar su duración.
Crisis en Bolivia: las protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz
Las protestas generaron un desabastecimiento de alimentos, medicinas y combustible, con pérdidas económicas que ya superan los u$s2.300 millones, según la Cámara Nacional de la Industria. Por su parte, la Defensoría del Pueblo reportó 10 muertos, 37 heridos y 365 detenidos desde el inicio de las protestas.
El centro de las protestas es la ciudad de Cochabamba donde volvieron los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Los reclamos apuntan contra el presidente Rodrigo Paz, acusado de incumplir promesas electorales y de no dar respuesta a la crisis económica.
En este clima de caos, el presidente boliviano calificó a algunos manifestantes como “narcoterroristas” y responsabilizó a Evo Morales de avivar la tensión. En este sentido, el expresidente boliviano desafió a Paz a que lo detenga: “Presidente, ministros, no me voy a escapar. Agárrenme aquí o mátenme aquí, se los digo de frente, no voy a escapar”.
Sin embargo, las medidas no lograron frenar la presión social. Los líderes de las protestas mantienen su exigencia de que Paz renuncie, mientras la economía se deteriora rápidamente. Los bloqueos de rutas provocaron desabastecimiento y empujaron la inflación de mayo al 2,13%, el nivel más alto del año. La crisis golpea tanto a familias como a empresas, y el escenario político se vuelve cada vez más incierto en Bolivia.
