El mandatario le expresó su alivio al técnico italiano tras la victoria brasileña en su último partido. Dio detalles sobre cómo vio el partido y sus dudas sobre el jugador.

El presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva elogió al técnico italiano Carlo Ancelotti, a quien le expresó su agradecimiento por «por no sacar a Casemiro» de la formación en medio del partido contra Japón. Fue luego del triunfo de su país ante la nación nipona por 2 a 1 de cara a los 16avos de final del Mundial 2026.
El presidente brasileño contó que vio el encuentro rodeado de gente que reclamaba el cambio del volante. Y hasta admitió que él pensó lo mismo: «Es muy fácil opinar desde afuera. Quiero agradecerle a Ancelotti por no haber sacado a Casemiro», reconoció el mandatario.
El elogio de Lula da Silva a Ancelotti: «Quiero agradecerle por no sacar a Casemiro»
Casemiro venía de un primer tiempo incómodo y quedó señalado en la jugada del gol japonés. Después de varios minutos de presión sobre la salida de Brasil, Danilo intentó jugar hacia adentro desde la mitad de la cancha, pero Kaishu Sano interceptó el pase y supo llevar a Japón al 1 a 0.
Brasil se había ido al descanso con problemas para encontrar claridad. Sin embargo, Ancelotti decidió sostenerlo en cancha y en el arranque del segundo tiempo, Casemiro terminó respondiendo en el área rival: a los 56 minutos, apareció de cabeza tras un centro del defensor Gabriel Magalhaes y marcó el empate que le dio aire a la Canarinha.
Brasil lo dio vuelta en la última, eliminó a Japón y pasó a los octavos de final del Mundial 2026
Brasil le ganó 2 a 1 a Japón en la última jugada del partido, eliminó a los asiáticos y se metió en octavos de final del Mundial 2026. La Verdeamarelha arrancó abajo en el partido, tras un mal primer tiempo, pero se repuso y logró darlo vuelta en el complemento. Ahora espera por el ganador de Costa de Marfil y Noruega.
La selección de Carlo Ancelotti se impuso por la mínima diferencia ante los nipones. Kaishu Sano abrió la cuenta para los japoneses, mientras que Casemiro y Gabriel Martinelli lo dieron vuelta para los brasileños.
Japón arrancó el partido con un objetivo claro: impedir que los pentacampeones generen juego cerca del área. Así, le plantearon un plan de cerrojo con una línea de cinco defensores bien parados en bloque.


