
El optimismo financiero se consolidó con fuerza en los mercados internacionales. En una jornada marcada por un fuerte rally alcista de los activos soberanos, el riesgo país de la Argentina experimentó una caída drástica del 11%, rompiendo la barrera psicológica de los 450 puntos básicos y ubicándose en 446 puntos.
Este desplome del indicador elaborado por el banco JP Morgan responde de forma directa a la decisión de la agencia de calificación Standard & Poor’s (S&P), que elevó la nota de la deuda argentina a largo plazo en moneda extranjera desde un comprometido CCC+ hasta B-, manteniendo además una perspectiva estable.
Wall Street impulsa los bonos locales
El anuncio de S&P impactó de inmediato en Wall Street, donde los títulos globales en dólares de la deuda argentina abrieron con marcados números en verde. Los incrementos estuvieron liderados por el Global 29 (GD29), que registró un alza del 1,9%, y el Global 30 (GD30), con una suba del 2,2%. Esta apreciación de los bonos empujó la caída de más de 50 puntos en el diferencial de tasa del riesgo país durante las primeras horas de la mañana.
Los motivos detrás del espaldarazo internacional
Analistas del mercado coincidieron en que la decisión de S&P representa una fuerte convalidación al rumbo económico actual. Entre los factores determinantes para la suba de la calificación, la firma financiera destacó:
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El sostenido equilibrio fiscal y las políticas de ajuste implementadas por el Poder Ejecutivo.
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La consistente acumulación de reservas y divisas por parte del Banco Central.
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El esquema de nuevos préstamos que descomprimió los vencimientos de los títulos «Bonares» emitidos por el Tesoro.
Para los especialistas, el aval de S&P tiene una doble relevancia debido a que era considerada históricamente una de las agencias más reacias a convalidar las mejoras del programa financiero local. Con este movimiento, ya son dos de las tres grandes calificadoras mundiales (junto a Fitch Ratings, que había subido la nota a principios de mayo) las que validan la estabilización macroeconómica de la Argentina.
Hacia la normalización de los mercados
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, celebró el hito al señalar que esta recalificación «le abre las puertas a un universo de inversores para posicionarse en activos argentinos», facilitando que el país comience a captar flujos de capital a tasas sustancialmente más bajas.
Por su parte, economistas como Fernando Marull destacaron que este empujón financiero acerca de manera decisiva al país hacia el gran objetivo del Gobierno: perforar los costos de financiamiento para regresar formalmente a los mercados voluntarios de crédito internacional y consolidar la normalización macroeconómica definitiva.
Redactado con información de Infobae.
