El secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de San Luis, Fernando Gatica, mantuvo una entrevista presencial en los estudios de SDN.Digital durante el programa "En Son de Paz", donde expuso un severo diagnóstico sobre la realidad económica y social que atraviesan los empleados de la administración pública. Durante el intercambio, el referente sindical puntualizó el alarmante deterioro del poder adquisitivo de los salarios estatales frente a la inflación real, alertando sobre el creciente fenómeno de endeudamiento familiar al que se ven sometidos los trabajadores para lograr cubrir sus necesidades de consumo e insumos de primera necesidad. La necesidad de duplicar el salario y la distorsión del INDEC
En su exposición técnica, Gatica relativizó la representatividad de los indicadores oficiales de inflación provistos por el INDEC, argumentando que el impacto real de los aumentos de tarifas, servicios y alimentos en la canasta básica de los hogares supera de manera neta las mediciones estadísticas promedio. No obstante, señaló que incluso si se toman como válidos los datos del organismo estatal, la pérdida del poder de compra del salario es contundente. "Aun midiendo con esa mentira, la cosa está muy mal", aseveró el dirigente gremial, detallando que de acuerdo con sus estimaciones se ha perdido más del 100% del poder de compra real. "Hoy los trabajadores necesitarían duplicar el salario para volver a un momento donde el trabajador estatal por lo menos cubría sus necesidades mínimas o básicas", sentenció Gatica, visibilizando la brecha existente entre los ingresos percibidos y el costo de vida real. Del desarrollo hogareño al endeudamiento para subsistir
El secretario general de ATE recurrió a una comparación histórica para ilustrar el empobrecimiento estructural del sector, recordando cómo en décadas pasadas las familias trabajadoras lograban utilizar el aguinaldo para realizar mejoras habitacionales, pintar sus viviendas, techar la cochera o adquirir bienes de consumo durables como electrodomésticos o vehículos. En contraste con aquella realidad de progreso social, Gatica advirtió que en el escenario económico contemporáneo el aguinaldo ha quedado reducido a un recurso paliativo de emergencia. "Ahora el aguinaldo sirve para cubrir alguna boleta de luz, para pagar alguna deuda, y no terminás de acomodarte nunca jamás por el endeudamiento y los salarios que no están a la altura de lo que hoy se necesita para vivir", describió con preocupación, denunciando la existencia de un círculo vicioso en el cual los empleados públicos deben recurrir sistemáticamente al financiamiento o al préstamo personal para costear gastos cotidianos básicos como el transporte público, el combustible o la compra de mercadería en los supermercados. Finalmente, el dirigente gremial cuestionó las narrativas políticas y mediáticas que intentan naturalizar o justificar el congelamiento de los haberes del sector público, ratificando el compromiso de la organización sindical de sostener los reclamos paritarios ante las autoridades gubernamentales para revertir la precarización de las familias estatales.

