La tiranía del clic en los grandes medios tradicionales prioriza la primicia por sobre la verdad. El 62% de la población global teme ser engañada por la desinformación en línea y el 59% de los usuarios comparte enlaces en redes sociales basándose únicamente en el titular, sin ingresar a leer la nota. Ante este escenario, la dependencia de portales corporativos desprotege al comunicador y al ciudadano. Es necesario implementar un protocolo propio de verificación mediante el uso de herramientas públicas como Google Lens, TinEye y lectores de metadata para rastrear el origen geográfico y temporal de cada archivo. El dato mata al relato. Si existen dudas, no se comparte. sdn.digital


