
La selección de Irán llegó este domingo a México para establecer su campo base en Tijuana de cara a un Mundial 2026 atravesado por la guerra con EEUU. Tras meses de incertidumbre sobre su participación, el conjunto iraní será uno de los focos de atención ya que nunca antes una nación participante en el torneo había estado en conflicto armado con un país anfitrión.
El avión del “Team Melli” aterrizó en el aeropuerto de Tijuana hacia las 05 de la mañana, hora local. Los jugadores y el cuerpo técnico aterrizaron en un aeropuerto fuertemente vigilado, patrullado por soldados de la Guardia Nacional mexicana, donde los esperaba un pequeño grupo de aficionados que enarbolaban banderas iraníes.
Las declaraciones del plantel y cuerpo técnico tras el arribo
Luego del arribo el entrenador iraní Amir Ghalenoei le agradeció a México y a la FIFA por permitir su llegada, aunque denunció que debió ocurrir “la semana pasada” para permitirles adaptarse a la fuerte diferencia horaria de 12 horas. “En estos torneos, antes que las cuestiones técnicas deben respetarse las consideraciones éticas y humanas, cosa que en nuestro caso no sucedió”, añadió.
Por su parte, el capitán del equipo, Ehsan Hajsafi, expresó su queja a la FIFA por el retraso en la obtención de los visados estadounidenses. “¿Por qué tan tarde? En el último año hemos vivido dos guerras impuestas en nuestro país. El equipo está al 100% y estamos confiados en avanzar en la etapa de grupos».
Además, otro de los integrantes del plantel, Alireza Jahanbakhsh, dijo: “La situación del equipo es positiva tras una buena concentración. Estamos haciendo todo lo posible para prepararnos para el primer partido, contra Nueva Zelanda”.
Irán y un mundial condicionado
El seleccionado iraní disputará dos partidos en Los Ángeles y uno en Seattle en la fase de grupos bajo condiciones sumamente inusuales. A poco más de una semana para su debut, las condiciones de entrada y salida en Estados Unidos siguen siendo una incertidumbre y la administración estadounidense concedió los visados a los jugadores, pero no a todo el cuerpo técnico.
Si bien obtuvieron los visados, el embajador iraní en México declaró el sábado último desde Tijuana que su selección sólo podrá entrar y salir de los Estados Unidos “el mismo día” de sus partidos.
Sin embargo, el portavoz de la Federación de Fútbol de Irán (FFIRI) había afirmado previamente que los jugadores llegarían a Estados Unidos el día antes de su primer partido y dos días antes de los otros dos encuentros.
Debido a la guerra que se inició el 28 de febrero, Teherán mantuvo la duda sobre la presencia de su selección en el Mundial. Incluso el presidente estadounidense, Donald Trump, envió señales contradictorias a este respecto, al afirmar que los iraníes eran bienvenidos pero que deberían reconsiderar su participación por razones de seguridad.
Finalmente se confirmó su presencia pero Irán trasladó su campamento base, inicialmente previsto en Tucson, Arizona, a Tijuana.
