Tras asumir la presidencia de la Confederación General Almacenera de la República Argentina (CGA), Ángel «Cacho» Soria remarcó la importancia de articular acciones conjuntas entre los comercios de proximidad para hacer frente a la contracción del consumo interno y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.
Con el respaldo institucional de la Cámara de Comercio de San Luis y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el dirigente destacó que los almacenes de barrio continúan siendo el termómetro social y económico más cercano de la comunidad.
Soria enfatizó que el sector atraviesa un período complejo marcado por la caída en las ventas y la escasez de circulante. Ante este escenario, sostuvo que la prioridad de su gestión será consolidar una red federal integrada, promoviendo que todos los almacenes del país trabajen de manera mancomunada para negociar con mejores herramientas frente a las grandes cadenas y proveedores.
Aplicación de compras centralizadas y prueba piloto en San Luis
Entre los proyectos centrales de su administración, el referente gremial ratificó la puesta en marcha de una plataforma digital de compras comunitarias. Esta herramienta busca unificar el volumen de adquisición de los almaceneros de todo el país —desde Jujuy hasta Tierra del Fuego— para abaratar costos operativos y mejorar los márgenes de ganancia.
Asimismo, adelantó que impulsarán un programa de valorización comercial mediante convenios estratégicos con empresas proveedoras, el cual se instrumentará inicialmente a través de una prueba piloto en distintos comercios históricos de la provincia de San Luis.
Digitalización y adaptación tecnológica en los almacenes
Consultado sobre la irrupción de nuevas plataformas de comercio electrónico y la competencia de grandes superficies, Soria subrayó que la incorporación de tecnología y la capacitación constante ya no constituyen una alternativa, sino una condición indispensable para la supervivencia de los negocios unipersonales y familiares.
Finalmente, recordó la capacidad de adaptación demostrada por el sector durante la pandemia y reafirmó su predisposición para gestionar ante las autoridades competentes políticas de asistencia financiera y comercial que protejan la actividad de los almacenes de barrio.