La Unión Europea empezó a aplicar un arancel de tres euros por producto a los pequeños envíos provenientes de terceros países. La medida apunta a reducir el ingreso masivo de artículos de bajo costo comercializados por plataformas como Shein, Temu y AliExpress.

La Unión Europea (UE) comenzó a aplicar este 1 de julio la denominada «tasa Shein», una medida que impone un arancel de tres euros por cada producto incluido en pequeños envíos provenientes de terceros países. Aunque la norma no menciona a ningún país en particular, en la práctica busca frenar el ingreso masivo de mercadería barata procedente de China, especialmente la comercializada a través de plataformas como Shein, Temu y AliExpress.
Hasta ahora, los paquetes con un valor inferior a 150 euros estaban exentos del pago de aranceles. Con la nueva normativa, cada artículo abonará una tasa de tres euros, independientemente del valor total del paquete. Por ejemplo, si un envío contiene dos remeras, ambas deberán pagar el arancel por separado.
La medida entró en vigor apenas dos días después de una reunión de alto nivel entre funcionarios de la Unión Europea y China, en la que ambas partes acordaron seguir negociando hasta octubre para intentar evitar una escalada de las tensiones comerciales.
La nueva tasa tendrá un carácter temporal. La Comisión Europea prevé que, en un plazo de dos años, entre en funcionamiento un sistema informático que permitirá calcular automáticamente los aranceles correspondientes a cada envío, reemplazando el mecanismo actual.
Como parte de esa reforma, la UE también espera poner en marcha en noviembre una «tasa de gestión», que no gravará los productos, sino que estará destinada a cubrir los costos que supone para las aduanas procesar millones de pequeños paquetes que ingresan al bloque cada día.
El impacto sobre las aduanas y el comercio europeo
Según la Comisión Europea, el objetivo de la medida no es aumentar la recaudación, sino reducir el ingreso de productos de bajo costo que, en muchos casos, incumplen normas de seguridad, propiedad intelectual o estándares de calidad exigidos dentro del bloque.
El organismo sostiene que el sistema vigente favorecía una competencia desleal, ya que los comerciantes europeos pagan aranceles y cumplen controles al importar mercancías, mientras que las plataformas asiáticas enviaban millones de paquetes individuales por debajo del antiguo límite de 150 euros sin afrontar esos costos. Además, la nueva tasa busca evitar que se subvaloren productos para eludir impuestos aduaneros.
La Comisión estima que cada año ingresan a la UE casi 6.000 millones de paquetes de bajo valor, unos 16 millones por día. Estos representan el 97% de las importaciones medidas por cantidad de envíos, aunque apenas el 2% de su valor económico, y el 91% proviene de China.
Bruselas sostiene que la medida también busca proteger a los 30 millones de personas que trabajan en el comercio minorista europeo. Al mismo tiempo, prevé que China responda con represalias comerciales o redirigiendo sus exportaciones a través de importadores locales.
La decisión sigue una línea similar a la adoptada por EEUU, que desde el año pasado también grava los pequeños envíos internacionales tras eliminar la exención para paquetes de bajo valor.


