El delantero del equipo vivió un momento tan inesperado como divertido cuando la seguridad no lo reconoció al regresar al hotel del equipo.

Un episodio curioso se vivió en la concentración de la Selección de España durante el Mundial 2026, cuando el delantero Borja Iglesias fue detenido por el personal de seguridad que no logró identificarlo y le impidió el ingreso al hotel.
El atacante, que milita en el Celta de Vigo, había salido acompañado por su familia y, al regresar, se encontró con una situación inesperada. A pesar de explicar que formaba parte del plantel, desde el control le pidieron acreditación y le hicieron preguntas básicas como “¿Tenés el pase?” y “¿Cuál es tu nombre?”, generando risas entre los presentes.
Ante la incredulidad del momento, Iglesias tuvo que comunicarse con miembros de la delegación para poder ingresar finalmente, en una escena que rápidamente se viralizó en redes sociales.
España en el Mundial: un debut con críticas y la obligación de ganar
Más allá del episodio anecdótico, el foco deportivo de España está puesto en revertir su arranque en el torneo. El equipo dirigido por Luis de la Fuente tuvo un debut muy por debajo de las expectativas tras empatar 0-0 ante Cabo Verde, un resultado que generó fuertes cuestionamientos de la prensa.
Medios como Marca y Sport reflejaron el malestar con términos como “bajonazo”, “decepcionante” y “desesperación”, en referencia al rendimiento del equipo.
En este contexto, el próximo compromiso ante Arabia Saudita será clave para encaminar la clasificación, mientras que el cierre del grupo frente a Uruguay, dirigido por Marcelo Bielsa, aparece como un desafío determinante.
Así, entre situaciones insólitas fuera de la cancha y la presión por mejorar dentro de ella, España atraviesa un momento de tensión en el Mundial, donde cada detalle cuenta.
