Irán anunció este martes que realizará un funeral de tres días para despedir al líder supremo Alí Jameneí, fallecido el pasado 28 de febrero durante los ataques de EEUU e Israel en Medio Oriente
El vicealcalde de Asuntos Sociales y Culturales de Teherán, Mohamad Amin Tavakolizadeh, afirmó que se están llevado a cabo los preparativos para los funerales del hombre que gobernó Irán durante 36 años. Las ceremonias tendrán lugar en Teherán, así como en las ciudades santas de Qom y Mashhad.
De acuerdo con el anuncio oficial, el sepelio podría realizarse antes del 21 de junio, fecha en la que concluye el mes iraní de Khordad, aunque aún no se confirmó el cronograma exacto. Las autoridades estiman una asistencia de entre 15 y 20 millones de personas, con una logística especial para actos fúnebres de 24 horas
Tras los funerales, Jamenei será enterrado en el mausoleo del imán Reza, octavo del chiísmo, en la ciudad oriental de Mashad, siguiendo las instrucciones de su testamento.
La muerte de Ali Jamenei
La muerte de Jamenei ocurrió durante una operación militar conjunta ejecutada por Israel con el apoyo de la inteligencia estadounidense.
De acuerdo con informes publicados por medios internacionales, la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) habría participado durante meses en trabajos de seguimiento para determinar con precisión los movimientos del líder iraní y de otros altos funcionarios del régimen.
La ofensiva, lanzada el 28 de febrero contra un complejo gubernamental en Teherán, también dejó muertos a varios miembros de la cúpula militar iraní, entre ellos el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpour, y el asesor de seguridad Ali Shamkhani.
Desde entonces, su hijo Mojtaba Jameneí fue nombrado su sucesor. Ahora, Irán y EEUU establecieron un alto el fuego el 8 de abril que se mantiene hasta el momento a pesar de numerosas escaladas en el golfo Pérsico y las tensiones regionales por la ofensiva israelí en el Líbano.
Además, desde hace semanas, Washington y Teherán intercambian borradores para un acuerdo que ponga fin a la guerra y permita la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo.

