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Jugó con Messi en la Selección Argentina, fue la gran promesa de San Lorenzo y una lesión cambió su vida
Vivió una tarde soñada ante Boca con la camiseta del Ciclón, fue parte de las juveniles de la Albiceleste pero nunca terminó de explotar su prometedora carrera.

En 2005, un delantero de apenas 18 años le hizo tres goles a Boca y se convirtió en uno de los grandes protagonistas de San Lorenzo. También había pasado por las juveniles de la Selección Argentina, donde coincidió con Lionel Messi en el Sub-20, pero fue aquella tarde en el Nuevo Gasómetro la que lo dejó grabado en la memoria de los hinchas.
Hernán «El Látigo» Peirone parecía destinado a convertirse en una de las figuras del fútbol argentino. Sus goles despertaron el interés de clubes europeos, pero una lesión complicada y los problemas que atravesó dentro del Ciclón terminaron cambiando el rumbo de su carrera.
De brillar en el Sub-17 a compartir ataque con Lionel Messi en el Sub-20
Hernán Peirone nació en Villa del Rosario, Córdoba, y llegó a las inferiores de San Lorenzo cuando tenía apenas 12 años. Su abuelo era fanático del Ciclón y fue una de las razones por las que decidió mudarse a Buenos Aires para probar suerte en el club.
Sus condiciones como goleador también lo llevaron a las selecciones juveniles. En 2003 fue una de las figuras del equipo argentino que conquistó el Sudamericano Sub-17 y terminó como máximo artillero del torneo, con cinco tantos.
Dos años después formó parte del plantel que disputó el Sudamericano Sub-20 de 2005, donde compartió vestuario con Lionel Messi. El cordobés recordaría al rosarino por «su humildad, su entrega y su compañerismo», además de la facilidad con la que resolvía las jugadas dentro de la cancha.
Para entonces ya había debutado en la Primera de San Lorenzo. Su estreno fue en febrero de 2004, cuando ingresó ante Racing en una derrota por 4-0. Meses después volvió a enfrentar a la Academia y esta vez la historia fue muy diferente.
Sus goles memorables a Boca y Racing con la camiseta del Ciclón
El 12 de diciembre de 2004, Peirone tuvo su primera gran tarde como profesional. San Lorenzo venció 4-1 a Racing y el delantero convirtió tres goles. Con apenas 18 años, empezó a ganarse un lugar entre los futbolistas más queridos por los hinchas azulgranas.
Su actuación más recordada llegó el 20 de febrero de 2005, cuando el equipo dirigido por Héctor Veira recibió a Boca por el Torneo Clausura. Aquella tarde convirtió los tres goles de la victoria por 3-0 y fue la gran figura del partido.
El primero llegó con una gran definición después de controlar la pelota, dejando atónito al Pato Abbondanzieri, en ese entonces arquero de la Selección Argentina. En el segundo apareció en el lugar indicado para ampliar la diferencia y el tercero nació de una corrida que terminó de desatar la fiesta en el Nuevo Gasómetro.
La actuación tuvo además un detalle familiar particular. Su padre era hincha de Boca y el propio Peirone le había dedicado los goles. Después del partido, el delantero festejó con su familia y contó que no pudo dormir durante toda la noche.
Los tres tantos también dispararon su popularidad. Todavía vivía en la pensión del club y ya comenzaba a hablarse de una posible transferencia a Europa. Llegó a despertar el interés de un equipo extranjero, aunque San Lorenzo pidió u$s12 millones por su pase y la operación no avanzó.
Muchos años después, Peirone reconoció que no cambiaría aquella actuación ni siquiera por tres goles a Huracán. En una entrevista de 2024 contó que todavía recibía mensajes de hinchas por ese partido y que algunos simpatizantes de Boca seguían reprochándole aquella tarde.
La lesión que dinamitó su carrera profesional y su conflictiva salida de San Lorenzo
El gran momento de Peirone se interrumpió cuando sufrió un desgarro en la parte posterior del muslo durante un partido de Copa Libertadores. Quiso regresar cuanto antes para ayudar al equipo, apuró la recuperación y volvió a lesionarse.
El problema derivó en una fibrosis que afectó su rendimiento y lo dejó afuera del Mundial Sub-20 de 2005, que la Argentina terminó ganando con Messi como figura. Aunque consiguió regresar a las canchas, ya no pudo sostener la continuidad de sus primeros años.
El cordobés reconoció que se había apresurado, pero también defendió a Héctor Veira, quien había recibido críticas por su regreso anticipado. Explicó que el entrenador le había preguntado cómo se encontraba y que él mismo tomó la decisión de jugar.
Después llegaron los cambios de entrenadores, la pérdida de terreno dentro del plantel y las diferencias con la dirigencia. Peirone contó que Rafael Savino, el mismo presidente que había rechazado una oferta del exterior, pretendía renovarle el contrato con una reducción salarial cercana al 50%.
La relación terminó deteriorándose y el delantero fue apartado del plantel profesional. Llegó a entrenarse con la Cuarta División y pasó varios meses sin oportunidades. En 2009 dejó San Lorenzo después de una salida conflictiva que, según reconoció, le provocó una gran tristeza.
Su carrera continuó con pasos por Emelec de Ecuador, San Luis de Quillota y Unión San Felipe de Chile, Alianza Lima de Perú y otros equipos sudamericanos. También regresó al fútbol argentino, donde una nueva lesión terminaría complicando definitivamente su continuidad profesional.
Qué hace hoy Hernán «El Látigo» Peirone y su regreso al Ciclón en el fútbol Senior
Después de varios años en el exterior, Peirone jugó en Estudiantes de Río Cuarto, Unión de Sunchales, Racing de Córdoba y Deportivo Español. En este último club sufrió una lesión en el cartílago de la rodilla que terminó alejándolo del fútbol profesional.
El cordobés regresó a Villa del Rosario y siguió jugando en la Liga Independiente con Polideportivo. También continuó participando de partidos con amigos, pese a los problemas físicos que había atravesado.
En 2024 volvió a San Lorenzo para incorporarse al equipo Senior del Ciclón, dos décadas después de aquellas actuaciones que lo habían convertido en una de las grandes promesas de las inferiores azulgranas.






