
La Corte Suprema de EEUU protagonizó una de sus decisiones más importantes en décadas al rechazar la eliminación del derecho a la ciudadanía por nacimiento que impulsaba el presidente Donald Trump. A través de un contundente dictamen de 6 a 3, los magistrados frenaron la propuesta del líder republicano, sentenciando que el proyecto carecía de lugar y violaba directamente la Constitución.
“La ciudadanía, entonces y ahora, era el derecho a tener derechos: a participar libremente en nuestra comunidad política. Los redactores de la Decimocuarta Enmienda extendieron esa promesa a ‘toda persona nacida libre en esta tierra’“, expresó el presidente del tribunal, John Roberts, en nombre del pleno, citando el debate en el Congreso sobre la enmienda. ”Hoy mantenemos esa promesa”, añadió.

Este derecho constitucional se estableció en 1868 a través de la 14ª Enmienda, originalmente creada para asegurar la ciudadanía de los esclavos liberados tras la Guerra Civil. Hoy en día, esta protección se extiende a cualquiera que nazca en suelo estadounidense o en sus territorios, ya que el texto constitucional estipula que “todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanas de Estados Unidos y del Estado en el que residan”.

