
La Selección de Francia, quizás la mayor candidata a ganar el Mundial 2026 por el talento y poderío de su plantel, está en conflicto con la Federación de fútbol de su país en la antesala a la Copa del Mundo.
Esta situación viene en escalada y los medios franceses temen que pueda detonar pronto y afectar el rendimiento en la competencia. Algo similar a lo que ocurrió en Sudáfrica 2010, cuando el equipo fue eliminado en primera ronda.
La crisis interna a días del inicio del torneo se debe porque los jugadores del combinado galo están disconformes con el número de entradas que la Federación Francesa de Fútbol les entregó. Este martes se expresaron durante la visita de Philippe Diallo, presidente de la entidad.
Según L’Équipe, el dirigente le comunicó al plantel que el número que tendrán ocho entradas a disposición, dos sin coste alguno, y las otras seis restantes de pago. Esta cantidad es considerada escasa por los jugadores.
Pero eso no es todo. La tensión viene de la mano con la polémica decisión de la Federación de reducir las primas económicas que los jugadores recibirán de acuerdo a su rendimiento en el torneo.
El grupo de futbolistas, con Mbappé a la cabeza, ya le advirtieron a Diallo que no aceptarán estas condiciones y exigen un ajuste propicio al respecto.
La Federación se les pidió a los jugadores que aceptaran una reducción de las primas debido a los altos costos de la logística para el Mundial, mucho más elevados de lo previsto, al tener que viajar por gran parte de Estados Unidos.
Los dirigentes evalúan cómo mantener la motivación del grupo sin comprometer el equilibrio financiero de la Federación. En el informe elaborado por L’Équipe se puntualiza que el tema sigue abierto y que la negociación dista de estar cerrada, a pesar del tono conciliador mostrado en la última reunión.
A pesar de la grieta existente, y como gesto de buena voluntad, los jugadores participaron este martes de los actos con patrocinadores, señal de profesionalismo que también funciona como mensaje implícito: ellos cumplen su parte, y esperan lo mismo del lado de la dirigencia.
Francia llega al torneo con una de los planteles más potentes del mundo, e integrará el Grupo I junto con Senegal, Irak y Noruega. El debut de los dirigidos por Didier Deschamps será el 16 de junio ante el combinado africano. Luego enfrentarán al seleccionado iraquí el 22 y cerrará la primera fase ante el elenco nórdico el 26.
