
El tanto, en el marco de la victoria parcial del conjunto nacional, deja al rosarino como protagonista absoluto de una jornada histórica.
El récord le pertenecía al panameño Felipe Baloy, quien lo había establecido en el Mundial de Rusia 2018 al anotar ante Inglaterra con 37 años y 120 días, superando en ese entonces al argentino Martín Palermo, autor de un gol ante Grecia en Sudáfrica 2010 con 36 años y 227 días.
Lionel Messi: un pulverizador de récords nato
Pero este martes no fue el único hito de Messi en el calendario reciente. El pasado 10 de junio, en el amistoso preparatorio ante Islandia, la Pulga ya había roto otro récord al convertir con la camiseta albiceleste con 38 años, 11 meses y 18 días, convirtiéndose en el jugador más longevo en marcar con la Selección Argentina, superando la marca histórica que ostentaba Ángel Labruna desde 1957.
A todo esto se suma otra marca sin precedentes: Messi se convirtió este martes en el primer jugador de la historia en disputar seis Copas del Mundo, una hazaña que no tiene comparación en el fútbol masculino y que confirma su vigencia a nivel absoluto a los 38 años.
Mientras tanto, también quedó con otro récord entre ceja y ceja. Cone este tanto, logró su gol número 14 en mundiales, igualando la marca que alcanzó Kyllian Mbappé más temprano y quedando a dos de Miroslav Klose, el máximo artillero en la historia de las citas.
Asimismo, alcanzó la cifra de de 912 goles en su carrera, 118 con la Selección argentina.
La pregunta ya no es si Messi es el mejor de todos los tiempos. La pregunta es hasta dónde puede llegar.
