Cuando Lionel Scaloni asumió como entrenador de la Selección argentina en agosto de 2018, pocos imaginaban que terminaría protagonizando uno de los procesos más exitosos de la historia del fútbol argentino. Cuestionado en sus primeros meses por su escasa experiencia como director técnico, el exdefensor de Pujato transformó las dudas en resultados y consolidó un equipo que volvió a dominar el plano internacional.
En apenas ocho años al frente de la Albiceleste, ganó cuatro títulos, disputó dos finales del Mundial, rompió una histórica sequía sin consagraciones y convirtió a Argentina nuevamente en una potencia mundial.
El inicio de un proceso que cambió la historia
El primer gran desafío de Scaloni llegó en la Copa América 2019, disputada en Brasil. Con una base renovada y varios jóvenes que comenzaban a afianzarse, la Selección terminó en el tercer puesto tras derrotar a Chile en el partido por el podio.
Aunque no hubo título, aquel torneo marcó el nacimiento de una identidad futbolística que se consolidaría en los años siguientes.
La Copa América que terminó con 28 años de espera
Dos años más tarde llegó el primer gran golpe. Argentina conquistó la Copa América 2021 al vencer a Brasil por 1-0 en el estadio Maracaná con el recordado gol de Ángel Di María.
La consagración significó el final de 28 años sin títulos oficiales para la Selección mayor y también permitió que Lionel Messi levantara su primer trofeo con la camiseta argentina.
La Finalissima y el aviso al mundo
Lejos de conformarse, el equipo de Scaloni dio otra muestra de autoridad en 2022. En Wembley, la Albiceleste goleó 3-0 a Italia y conquistó la Finalissima, el torneo que enfrenta a los campeones de América y Europa.
El rendimiento colectivo confirmó que Argentina llegaba al Mundial como uno de los principales candidatos.
Qatar 2022 y la tercera estrella
El punto más alto del ciclo llegó en el Mundial de Qatar 2022. Después de un comienzo inesperado con derrota ante Arabia Saudita, la Selección reaccionó, eliminó a Australia, Países Bajos y Croacia y protagonizó una de las finales más recordadas de la historia frente a Francia.
Tras empatar 3-3 en un partido inolvidable, Argentina se impuso por penales y obtuvo su tercera Copa del Mundo, poniendo fin a una espera de 36 años.
Scaloni se convirtió así en el entrenador que devolvió a la Albiceleste a la cima del fútbol mundial.
El bicampeonato de América
En 2024, Argentina ratificó su dominio continental al conquistar nuevamente la Copa América, esta vez tras vencer a Colombia en la final.
El equipo logró el bicampeonato y confirmó que el éxito alcanzado en Qatar no había sido una excepción, sino el resultado de un proyecto consolidado.
Mundial 2026: otra final para seguir haciendo historia
El proceso volvió a demostrar su vigencia en el Mundial 2026. Con una base renovada y nuevos futbolistas que se sumaron a los campeones del mundo, Argentina eliminó a Inglaterra en semifinales y se clasificó a una nueva final mundialista.
De esta manera, Scaloni se convirtió en el primer entrenador argentino desde Carlos Bilardo en disputar dos finales consecutivas de la Copa del Mundo, un logro que confirma la continuidad competitiva de su ciclo.
Todos los logros de Lionel Scaloni con la Selección argentina
Hasta el Mundial 2026, el entrenador consiguió:
- Tercer puesto en la Copa América 2019.
- Campeón de la Copa América 2021.
- Campeón de la Finalissima 2022.
- Campeón del Mundial de Qatar 2022.
- Campeón de la Copa América 2024.
- Finalista del Mundial 2026.
Un lugar asegurado entre los grandes entrenadores argentinos
Más allá de los títulos, Scaloni cambió la historia reciente de la Selección argentina. Recuperó la identidad futbolística del equipo, consolidó un grupo competitivo, promovió el recambio generacional y volvió a conectar a la Albiceleste con sus hinchas.
Con cuatro trofeos oficiales, dos finales mundialistas y la posibilidad de conquistar un nuevo campeonato en 2026, el técnico de Pujato ya ocupa un lugar entre los entrenadores más importantes que tuvo la Selección argentina, junto a nombres como César Luis Menotti y Carlos Bilardo.





