Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro comenzaron este domingo sus campañas para las elecciones presidenciales de Brasil, que se realizarán el 4 de octubre. La nueva disputa vuelve a enfrentar a la izquierda y la derecha en un país polarizado y tiene un elemento extra: la posible influencia de Donald Trump, quien ya respaldó a candidatos conservadores en otros países de América Latina.
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Lula da Silva y Flávio Bolsonaro arrancan la carrera electoral en un Brasil dividido
Los brasileños elegirán presidente el 4 de octubre en una contienda marcada por la polarización y el peso de la política estadounidense.
Los brasileños elegirán presidente el 4 de octubre en una contienda marcada por la polarización y el peso de la política estadounidense.
Lula da Silva, de 80 años, buscará un nuevo mandato. Del otro lado estará Flávio, senador de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. El escenario recuerda a las elecciones de 2022, aunque esta vez será el hijo quien represente al sector de derecha.
Una encuesta de Quaest publicada el viernes mostró que, ante una posible segunda vuelta, Lula tendría el 43% de los votos, mientras que Flávio Bolsonaro alcanzaría el 40%. Los dos tienen, además, niveles de rechazo superiores al 50%. Por eso, los votantes que todavía no definieron su elección podrían ser claves.
Lula da Silva inicia su campaña con críticas a Trump
Lula eligió São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo, para comenzar su campaña. La ciudad tiene un significado especial para el presidente porque allí comenzó su trayectoria como dirigente sindical.
Durante su actual mandato, Lula destaca el crecimiento de los programas sociales, la reforma tributaria y la reducción de la deforestación en la Amazonía. Sin embargo, la relación con Estados Unidos y los aranceles impuestos a productos brasileños también ocupan un lugar importante en la campaña. El presidente brasileño cuestionó la posibilidad de que Trump intervenga en las elecciones y afirmó: «No se meta en los asuntos de Brasil, especialmente en lo que respecta a las elecciones. Si se mete, va a perder».
Además, Lula promete concentrar esfuerzos en combatir el crimen organizado. Según la encuestadora Quaest, la inseguridad es la principal preocupación de los votantes, por encima de la economía.
Flávio Bolsonaro busca mantener el apoyo de la derecha
Flávio Bolsonaro fue elegido como candidato del sector conservador después de que su padre fuera encarcelado por intentar revertir el resultado de las elecciones de 2022. Aunque busca mostrarse como una versión más moderada de Jair Bolsonaro, mantiene su respaldo a las principales ideas de su padre.
El senador promete una política más dura contra el crimen y mayor control de las cuentas públicas. Para su primer gran acto de campaña eligió la playa de Copacabana, en Rio de Janeiro, donde Jair Bolsonaro solía reunir a sus seguidores.
Los datos oficiales muestran una mejora de varios indicadores: la pobreza está en su nivel más bajo desde 2012, la economía creció más del 3%, el desempleo se encuentra en mínimos históricos y la inflación bajó. Sin embargo, una parte de la población asegura que esa recuperación todavía no se refleja en su vida cotidiana.
En una elección que podría definirse por pocos votos, las mujeres tendrán un peso importante. Jairo Nicolau, profesor de la Fundación Getulio Vargas, señaló que representan el 53% de los 158 millones de votantes y que su apoyo fue clave para la victoria de Lula en 2022.
