Deportes
Manchester United profundiza su crisis financiera con una deuda que ronda los u$s1.000 millones
El club inglés cerró la temporada 2025-2026 con pérdidas 30% mayores, pese a facturar cerca de US$923 millones. La ausencia en copas europeas golpeó los ingresos comerciales, mientras los costos financieros y la deuda siguieron creciendo.

Manchester United terminó la temporada 2025-2026 con una combinación que expone las dificultades económicas de uno de los clubes más grandes del mundo: más ingresos, menos gastos operativos, pero pérdidas considerablemente mayores y una deuda que continúa en ascenso.
El club de la Premier League registró pérdidas de u$s57 millones, durante el ejercicio cerrado el 30 de junio de 2026. El rojo significó un incremento del 30,3% respecto de los u$s45 millones perdidos un año antes.
El dato adquiere mayor relevancia porque Manchester United consiguió mantener prácticamente estable su volumen de negocios. La facturación alcanzó US$923 millones, un crecimiento de apenas 1,7% interanual. Es decir, el club logró generar más dinero, pero ese aumento no alcanzó para compensar la estructura de costos, las amortizaciones y los gastos financieros.
La ausencia de competiciones europeas fue uno de los principales factores detrás de la evolución del negocio. El United no disputó torneos de UEFA durante la temporada, lo que redujo la actividad en Old Trafford y afectó especialmente los ingresos comerciales y de matchday.
El negocio comercial continuó siendo el principal motor de la entidad, con u$s432 millones. Sin embargo, la cifra cayó alrededor de 5% respecto del ejercicio anterior. La fortaleza global de la marca permitió amortiguar el impacto de la falta de fútbol europeo y mantener al club entre las instituciones con mayor capacidad para generar ingresos comerciales.
En paralelo, los ingresos por día de partido se ubicaron en u$s209 millones, con una caída cercana al 4%. La menor cantidad de partidos como local, especialmente durante la semana, fue consecuencia directa de la ausencia de competiciones continentales.
El gran sostén de las cuentas llegó por otro lado. Los ingresos audiovisuales alcanzaron u$s282 millones, un salto cercano al 20%. El tercer puesto conseguido en la Premier League permitió al club beneficiarse de la enorme dimensión económica del contrato televisivo de la liga inglesa y compensar parcialmente la pérdida de los ingresos derivados de la UEFA.
A esto se sumaron u$s64 millones correspondientes a plusvalías por transferencias de jugadores, una cifra ligeramente inferior a la registrada en la temporada anterior.
Menos empleados, pero una estructura financiera más pesada
Manchester United continúa ejecutando el programa de reducción de costos iniciado tras la llegada de Jim Ratcliffe, fundador de INEOS y accionista minoritario del club. Desde entonces, la institución eliminó más de 450 puestos de trabajo, equivalentes a cerca del 40% de la plantilla de empleados que tenía a mediados de 2024.
El ajuste también se reflejó en el gasto salarial. Los costos de personal descendieron 3,6%, hasta u$s411 millones. El club atribuyó la reducción a cambios en la composición del plantel masculino y a los programas de eficiencia implementados durante los últimos dos ejercicios. nEl resto de los gastos operativos también bajó: alcanzó u$s217 millones, una disminución de 6,6%.
Sin embargo, mientras el United recortó personal y gastos operativos, aumentó otro componente clave de su estructura financiera: las amortizaciones de los fichajes. Estas crecieron 8%, hasta u$s288 millones, como consecuencia de las inversiones realizadas en futbolistas para el primer equipo.
La salida de entrenadores también continuó generando costos extraordinarios. Durante el ejercicio, el club desembolsó u$s11 millones, vinculados principalmente a la salida de Rubén Amorim y su cuerpo técnico. El impacto fue menor al del ejercicio anterior, cuando las indemnizaciones y otros costos excepcionales habían alcanzado u$s50 millones.
El otro gran frente de las cuentas del Manchester United está en su balance. La deuda bruta aumentó 8%, hasta u$s940 millones, mientras que los costos financieros netos se dispararon hasta u$s95 millones.
La combinación de pérdidas, deuda y elevados costos financieros mantiene bajo presión al club pese a su enorme capacidad para generar ingresos.
De hecho, Manchester United destacó que consiguió alcanzar un EBITDA récord de u$s294 millones, aun sin participar en competiciones europeas.
El CEO Omar Berrada sostuvo que tanto los ingresos como el EBITDA ajustado alcanzaron máximos históricos y atribuyó el desempeño al proceso de transformación iniciado durante los últimos dos años. La conducción también remarcó que mantendrá una política de disciplina financiera para avanzar hacia la rentabilidad.
El desafío para el gigante de Old Trafford será convertir esa enorme capacidad de generación de ingresos en ganancias. Con una facturación cercana a u$s923 millones, una deuda bruta cercana a u$s940 millones y pérdidas anuales de unos u$s58 millones, Manchester United vuelve a mostrar que tener una de las marcas deportivas más valiosas del mundo no garantiza, por sí solo, un negocio rentable.






