El festejo de España tras conquistar el planeta todavía deja capítulos insólitos. Marc Cucurella, lateral recién incorporado al Real Madrid, decidió plasmar para siempre la efigie del entrenador Luis de La Fuente en su anatomía, tal como había jurado meses atrás.
## El trazo que selló una hazaña
Este martes, el defensor izquierdo cumplió con su palabra y se dibujó la cara del director técnico campeón en la zona trasera de su brazo izquierdo. La promesa databa de junio, cuando en plena preparación para la cita de Norteamérica, México y Canadá, Cucurella aseguró que de alzarse con el trofeo, llevaría para siempre la imagen de quien lo dirigió hacia la gloria. «Será chiquito, pero un recuerdo bárbaro», había anticipado entonces, dejando entrever que el tamaño reducido no le restaría significado al gesto.
La escena se dio a conocer a través de las redes sociales del propio futbolista, donde compartió el resultado final de la sesión con sus seguidores. El tatuaje se suma a una serie de juramentos que los integrantes del plantel español habían asumido antes del certamen y que ahora, con la segunda estrella ya cosida en el escudo, comienzan a materializarse uno por uno.
## Promesas pendientes y un gesto de padre
Curiosamente, no todo lo que Cucurella prometió llegó a concretarse. Días previos al Mundial, el catalán había advertido que de resultar campeón, colgaría los botines con la selección nacional. «Le marco a Luis al otro día y le digo que no me cuente más», sentenció en aquella entrevista con Movistar, argumentando que con una Eurocopa y un Mundial en el bolsillo, no podía exigirse nada superior. Esa renuncia, por ahora, quedó en suspenso.
Otra deuda que el jugador decidió no saldar fue la de raparse el pelo. En un gesto que trasciende lo deportivo, Cucurella explicó que mantiene su melena larga por una razón de peso: su hijo Mateo, quien tiene autismo, necesita identificarlo desde la tribuna. Un corte drástico lo volvería irreconocible para el pequeño, por lo que el lateral prefirió honrar su rol paterno por encima de cualquier apuesta colectiva.
## El plantel completo debe pagar sus apuestas
La lista de compromisos pendientes en el vestuario español es extensa y pintoresca. Borja Iglesias y Álex Baena también deberán sumar tinta a su piel en zonas visibles; el segundo ya confirmó que elegirá la pierna izquierda, donde concentra la mayoría de sus tatuajes futboleros. David Raya y Fabián Ruiz, en cambio, optarán por diseños alusivos al torneo sin necesariamente retratar al entrenador.
Las transformaciones capilares también tendrán su momento. Ferran Torres, autor del gol que definió la final contra Argentina, pasará la máquina al cero. Lamine Yamal dejará crecer barba y bigote, mientras que Pedri y Gavi se teñirán de rubio y rosa respectivamente, prometiendo un cambio de imagen radical para la dupla que ilusiona al fútbol europeo.
El caso más llamativo es el de Mikel Oyarzabal. El goleador del certamen con cinco conquistas eligió una apuesta que cruza fronteras institucionales: convertirse en socio del Athletic Club de Bilbao. La peculiaridad radica en que el delantero viste la camiseta de la Real Sociedad, el club rival histórico de la institución vizcaína. Cruzar esa línea de lealtad por una promesa de campeonato habla del clima de euforia que atraviesa el país tras la conquista.
Redacción SDN
Etiquetas: Mundial 2026, Selección Española, Marc Cucurella, Luis De La Fuente, Promesas futboleras


