A pocas horas del inicio programado de la pretemporada de invierno, Gustavo Álvarez sacudió el presente de San Lorenzo al presentar su renuncia indeclinable como director técnico. El entrenador, que había asumido recientemente la conducción del primer equipo con el objetivo de reestructurar el plantel profesional, argumentó diferencias insalvables con la dirigencia en la conformación de los refuerzos para afrontar el próximo semestre de la Liga Profesional de Fútbol. La Comisión Directiva ya inició una búsqueda de emergencia para designar un reemplazante antes de que el plantel retome las prácticas en la Ciudad Deportiva. sdn.digital


