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Ricardo Quintela logró lista de unidad en el PJ de La Rioja y llega a su último año de mandato con el partido ordenado
El gobernador, que no puede ser reelecto, presidirá el partido y conserva la llave de la sucesión. Lo hace en una de las provincias más golpeadas por el ajuste nacional. Ya están los nombres de donde saldría el candidato del oficialismo.

El peronismo de La Rioja llegó a una lista de unidad para renovar sus autoridades y puso al frente al gobernador Ricardo Quintela. Con el cierre de listas del pasado viernes 25 de septiembre, el mandatario, impedido de competir por un nuevo período en 2027, se asegura la conducción del aparato partidario. Desde ahí buscará ordenar la discusión sobre quién lo sucederá y así evitar que esa disputa estalle en una interna abierta.
La fórmula provincial la completan Carina Tello como vicepresidenta y Alejandra Oviedo como vicepresidenta segunda. Entre los congresales nacionales figuran la vicegobernadora Teresita Madera, los senadores Fernando Rejal y Florencia López, y la diputada Gabriela Pedrali.
Según una fuente consultada por Ámbito, en el acuerdo convergieron los exgobernadores Ángel Maza, Luis Beder Herrera y Sergio Casas. «Aunque con peso marginal, fue importante este acompañamiento porque consolida el liderazgo del ‘Gitano’ (como se lo conoce al mandatario provincial) y no pierde poder de negociación», sostuvo esta fuente.
La unidad, de todos modos, no fue total porque el Tribunal Electoral partidario informó que hay más de una lista en Chamical, Rosario Vera Peñaloza y General San Martín, en donde habrá competencia.
En el resto de los departamentos se pactaron nóminas únicas. En Capital, un distrito clave, la conducción quedó a cargo del intendente Armando Molina, con Jerónimo Quintela, hijo del gobernador, como vicepresidente primero. Los comicios internos están previstos para el 25 de octubre y el Tribunal aún revisa la documentación presentada.
Cerca del gobernador destacan además una renovación generacional. Sostienen que más del 70% de los lugares serán ocupados por jóvenes y mujeres, con dirigentes barriales, gremiales, estudiantes y profesionales. Es una cifra que difunde el propio espacio y que no fue verificada de manera independiente.
Con Quintela impedido de competir, el nombre de su sucesor se negocia en voz baja. Suenan Madera, López, Pedrali, Rejal y el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria. Un candidato fuerte que emerja demasiado pronto podría disputarle centralidad al gobernador y una interna abierta lo expondría en un momento en que busca ganar peso en el peronismo nacional. Por eso, según trascendió en los pasillos del peronismo riojano, se procuró evitar que la elección partidaria funcione como una PASO anticipada.
Pero no todo está cerrado porque aunque la hipótesis es marginal, circula el rumor de que el actual período pueda considerarse como el primero de Quintela bajo la reforma constitucional de 2024, lo que le abriría la puerta a un intento de tercer mandato. Se verá.
El armado provincial se vincula de manera directa con el rol que Quintela busca en el peronismo nacional porque en las últimas semanas se reunió con la Liga de Intendentes Peronistas bonaerenses, ante quienes planteó la unidad como «una obligación política y la condición para ofrecer una alternativa al oficialismo». También fue parte de la reunión de agosto en la que con sus pares Kicillof, Sergio Ziliotto (La Pampa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Gildo Insfrán (Formosa), fijaron una postura común para defender las PASO en el Congreso.
En paralelo, mantiene un canal abierto con los mandatarios del Norte que suelen negociar con la Casa Rosada. Ya habría coordinado posiciones, por videoconferencia, con el catamarqueño Raúl Jalil, el tucumano Osvaldo Jaldo y el senador santiagueño Gerardo Zamora, de cara al debate de la reforma electoral en el Senado. Según trascendió en el entorno del gobernador, la intención es evitar que esos distritos cierren un acuerdo electoral con La Libertad Avanza y sostener a un peronismo articulado desde el interior, con Quintela como uno de sus interlocutores.
Una provincia bajo presión
La unidad llega en un contexto adverso. La Rioja es la provincia con mayor dependencia de los fondos nacionales: según la Oficina de Presupuesto del Congreso, el 86% de sus ingresos proviene de la coparticipación y otras transferencias federales. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) ubicó al distrito como el más perjudicado por habitante desde diciembre de 2023, cuando asumió Javier Milei, con una pérdida acumulada de $3.086.000 por habitante (unos U$S1.742 per cápita) entre enero de 2024 y febrero de 2026, por el efecto combinado de la caída de la coparticipación y el recorte de giros no automáticos.
Otro estudio, del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), midió una baja del 26% en los recursos recibidos.
En el plano laboral, un relevamiento de la Universidad Nacional de San Martín contabilizó más de 3.400 empleos formales privados perdidos desde noviembre de 2023, una retracción superior al 10%. Construcción, industria y comercio fueron los sectores más afectados.
Además, la tensión financiera llevó al gobierno provincial a reactivar los «Chachos», la cuasimoneda para afrontar aumentos salariales, y a reclamar un adelanto de coparticipación de $85.000 millones de pesos que, según denunció, no llegó pese a estar incluido en el decreto nacional que lo habilitaba. Desde La Libertad Avanza replican que la coparticipación automática se mantuvo estable y acusan a Quintela de usar el conflicto con la Nación como escudo político.
En ese escenario, la unidad partidaria funciona como mensaje de cohesión, alrededor de un gobernador de fuerte confrontación con la Casa Rosada, que apuesta a proyectarse desde el Norte Grande hacia 2027, por lo que alimenta sus vínculos con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y la expresidenta Cristina Kirchner.



