
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, se reunió este lunes con el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, y anunció el pase a planta permanente de 4.200 trabajadores de la función pública.
En sus redes sociales, Weretilneck aclaró que «no se trata de incorporar personal nuevo ni de agrandar el Estado» y que la decisión «no implica nuevos ingresos a la administración pública ni un mayor gasto salarial, sino ordenar y regularizar la situación de trabajadores y trabajadoras que hace años cumplen funciones permanentes dentro del Estado provincial».
A la par, el líder patagónico indicó que los trabajadores estatales son parte del funcionamiento cotidiano de Río Negro, ya que «sostienen tareas esenciales con compromiso y responsabilidad, y hoy ese trabajo tiene que ser reconocido».
Asimismo, Weretilneck aclaró que el proceso no será automático. «Habrá requisitos, examen, evaluación de idoneidad y controles administrativos. Porque regularizar también es hacerlo con seriedad, transparencia y responsabilidad», apuntó.
«Sabemos que falta. Pero gobernar también es poner en orden lo que durante años quedó pendiente, reconocer a quienes sostienen el Estado todos los días y tomar decisiones justas para los trabajadores y para Río Negro», concluyó el mandatario sureño.
ATE celebró la medida
El anuncio se realizó tras una reunión de Weretilneck con Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, originario de la localidad rionegrina de General Roca. Aguiar consideró la medida como un «oasis en el desierto» y «uno de los mayores avances en materia de derechos laborales en el Estado».
«Tenemos que valorar y defender este tiempo histórico en la provincia. En la última década y media pasamos de una ley de disponibilidad a la plena estabilidad en el empleo público», reflexionó el greamialista.
En paralelo, destacó el rol de ATE, al que definió como un sindicato «que está en guardia, que se mantiene alerta, que es inquieto y que va por más». «Por supuesto es un logro también porque existe voluntad política en el gobierno provincial a la hora de garantizar los derechos de todos sus trabajadores», comentó.
Acto seguido, dijo que todavía está fresca en la memoria la incorporación de ATE a la función pública en Río Negro y que, en aquel momento, «dijimos que el sindicato iba a tener más poder y que ese poder no iba a estar más al servicio de los privilegios de los dirigentes, sino al servicio de las necesidades de los trabajadores».
Por último, Aguiar lanzó: «Ahora tenemos que empezar a pensar en tener una participación responsable en todo el proceso para garantizar transparencia y que se respeten todos los derechos a la hora de incorporar en la planta a los trabajadores».


