Una jornada de extrema violencia e incertidumbre se vivió en la ciudad de Montreal, Canadá, luego de que un hombre armado abriera fuego en la vía pública, desencadenando un tiroteo que finalizó con al menos dos personas muertas, entre ellas un agente de la policía local que se encontraba prestando servicio. Durante el enfrentamiento, otra oficial de la fuerza y un ciudadano civil resultaron heridos, debiendo ser trasladados de urgencia a centros asistenciales. El jefe del cuerpo policial de Montreal, Fady Dagher, brindó precisiones ante los medios de comunicación y confirmó que la oficial que ingresó en estado crítico logró ser estabilizada por el personal médico, encontrándose fuera de peligro. En tanto, detalló que el presunto autor del atentado fue neutralizado de manera inmediata en el lugar de los hechos por los grupos tácticos, descartando la presencia o búsqueda de otros sospechosos vinculados a la agresión. El operativo de seguridad se concentró en las inmediaciones del barrio Côte-des-Neiges, donde las fuerzas ingresaron fuertemente armadas a un establecimiento comercial para contener la situación. Este episodio marca un acontecimiento trágico e histórico para la seguridad pública de la región de Quebec, debido a que el cuerpo de policía de Montreal no registraba la muerte de uno de sus uniformados en cumplimiento del deber desde hacía 24 años, remontándose el último antecedente al año 2002. Las agencias estatales y de investigación criminal ya iniciaron las actuaciones correspondientes para esclarecer los motivos detrás del ataque y dilucidar el contexto en el que se produjo la balacera.


