El estrecho de Ormuz es, desde febrero, uno de los grandes protagonistas del conflicto armado entre EEUU e Irán. Con una clara desventaja en las capacidades militares, Teherán utilizó el paso marítimo como herramienta de amenaza, persuasión y negociación. Ahora, en el medio de una nueva escalada del conflicto, el gobierno iraní comienza a dar señales de que podría ampliar aún más el conflicto y recurrir a los hutíes de Yemen para intentar cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb, una vía estratégica que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y por donde circula una parte clave del comercio mundial.

Mientras que Washington intensifica sus ataques sobre territorio iraní, también aumentan las operaciones de los hutíes, un escenario que, según especialistas, refleja la intención de Teherán de extender la presión más allá del Golfo Pérsico y llevar la disputa a dos de los corredores energéticos más importantes del planeta.
La guerra entre Irán y EEUU, la intervención hutí y la presión sobre el Mar Rojo
En este tenso escenario, Mohammed al-Farah, integrante del buró político de Ansarullah, el movimiento hutí, denunció que EEUU está incentivando a Arabia Saudita a lanzar una ofensiva contra Yemen y advirtió sobre las posibles consecuencias de una mayor escalada: «Si la situación actual se agrava, el estrecho de Bab el-Mandeb y el estrecho de Ormuz se cerrarán mediante una alianza operativa. Los precios del petróleo se dispararían entonces hasta los u$s200 el barril, lo que supondría un duro golpe», afirmó.
Para los analistas, si Ormuz representa el principal activo estratégico de Irán, Bab el-Mandeb aparece como una segunda carta de alto impacto para condicionar el comercio marítimo internacional.
En diálogo con la agencia Reuters, el especialista en Oriente Medio Fawaz Gerges sostuvo que Teherán busca demostrar que tiene capacidad para amenazar simultáneamente ambos pasos estratégicos: «Irán está dispuesto a llegar hasta el final», afirmó.
Los expertos consideran que el mayor peligro no pasa necesariamente por una guerra abierta e inmediata, sino por una escalada progresiva en la que ambas partes incrementen la presión sin llegar a un enfrentamiento directo. En ese escenario, la expansión del conflicto desde el Golfo Pérsico hacia el mar Rojo podría aumentar las amenazas sobre el comercio internacional y el abastecimiento energético, elevando al mismo tiempo la presión para retomar las negociaciones.
Irán ratificó que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que EEUU cese los ataques
En medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, la Guardia Revolucionaria de Irán confirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos ponga fin a sus «actos de agresión». Además, lanzó una nueva advertencia al asegurar que también podrían bloquearse otras rutas clave para la exportación de petróleo y gas de la región.
El estrecho de Ormuz es uno de los corredores energéticos más importantes del mundo, ya que por allí transita cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa a nivel global. La postura iraní llega en medio de una escalada en las hostilidades luego de que Washington reanudara en los últimos días sus ataques sobre territorio iraní y restableciera el bloqueo naval a los puertos del país para intentar normalizar la navegación en el estratégico paso marítimo.
Como respuesta, las Fuerzas Armadas de Irán lanzaron bombardeos contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en países aliados de Donald Trump en el Golfo Pérsico, entre ellos Bahréin, Kuwait, Omán y Jordania.
En un comunicado, la Guardia Revolucionaria afirmó: «Las operaciones de represalia de los combatientes continuarán, y el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos ponga fin a sus actos de agresión».
Además, endureció su postura al advertir que «el enemigo (…) también debe esperar el cierre de otras vías de exportación de petróleo y gas que sirven a los intereses de Estados Unidos y sus aliados». En esa línea, concluyó: «Las exportaciones de petróleo y gas de la región serán accesibles para todos o para nadie».


