
Un oso atacó este martes a cuatro personas en dos fábricas y una zona residencial de Fukushima, en el norte de Japón. De todas las víctimas, una resultó herida de gravedad mientras el país registra un aumento de la intromisión de estos animales en la vida de los pobladores.
En este caso, el animal fue visto por primera vez en una fábrica de piezas de automóviles, lo que provocó una llamada de emergencia en la que se explicaba que «los empleados habían sido mordidos», reportó el diario Yomiuri Shimbun, al citar a funcionarios de la policía y del cuerpo de bomberos.
Las imágenes de una cámara de seguridad muestran a un oso negro -generalmente más agresivo que los pardos- que aparece y persigue a un empleado cerca de la entrada. Cuando el hombre, de unos 20 años, intenta huir, el oso lo derriba. En la grabación, el animal entra después en el recinto de la fábrica y hiere a un segundo trabajador, un hombre de unos 60 años.
Posteriormente, hirió a la tercera víctima, otro empleado de unos 60 años de otra empresa. Por último, una vecina de 80 años también fue atacada y resultó herida, según informó el Departamento de Bomberos de Fukushima. Los tres hombres sufrieron heridas leves y la mujer heridas de carácter moderado; ninguna se considera que ponga en peligro su vida, añadió el departamento.
Ataques de osos en Japón, un problema en ascenso
En el último año fiscal, que finalizó en marzo, los avistamientos de osos en todo Japón superaron los 50.000, más del doble del récord anterior establecido dos años antes, según datos oficiales.
Se vio a los animales entrando en viviendas, merodeando cerca de escuelas y causando estragos en supermercados y balnearios casi a diario. Según los medios locales, este año se volvieron a registrar avistamientos récord a medida que los osos salen de su letargo invernal.
