El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva sostuvo que la decisión “no es un hecho aislado” y la ubicó dentro de una “escalada deliberada de medidas hostiles” motivadas por razones ideológicas.
“Resulta evidente el interés injustificado por interferir en las próximas elecciones presidenciales”, afirmó el Ejecutivo brasileño en un comunicado, en el que cuestionó la creciente tensión bilateral a menos de dos meses de los comicios.
Washington justificó la revocación como una medida de reciprocidad frente a la demora de Brasil en conceder el beneplácito a Daniel Perez, el dirigente republicano elegido por Trump para ocupar la embajada estadounidense en Brasilia. También mencionó el rechazo de visas a funcionarios norteamericanos que tenían previsto viajar al país.
La cancelación no implica la expulsión de Viotti de Estados Unidos. Desde el Departamento de Estado aclararon que su visa podría ser restablecida si Brasil aprueba al representante designado por Trump y modifica las restricciones aplicadas a los diplomáticos estadounidenses.
Brasil rechazó los argumentos de Estados Unidos
El gobierno brasileño confirmó que la solicitud para aceptar a Perez todavía se encuentra bajo análisis y remarcó que la Convención de Viena no establece un plazo para responder el pedido de beneplácito.
Además, cuestionó que Washington hiciera pública la designación antes de recibir la conformidad de Brasilia. El nombre del candidato había sido anunciado por la Casa Blanca antes de completar el procedimiento diplomático habitual.
En relación con las visas rechazadas, Brasil sostuvo que los funcionarios estadounidenses pretendían viajar al país para “poner en duda la integridad del sistema electoral brasileño” y calificó esa intención como un intento inaceptable de intervenir en su proceso político.
Washington había señalado que en marzo las autoridades brasileñas negaron el ingreso a una delegación que participaría de un foro sobre minerales críticos. Más recientemente, tampoco autorizaron las visas del subsecretario para Democracia, Derechos Humanos y Trabajo y de uno de sus adjuntos.
La disputa entre Donald Trump y Lula da Silva
El conflicto diplomático se desarrolla en medio de la campaña para las elecciones del próximo 4 de octubre, en las que Lula buscará un nuevo mandato y tendrá como principal rival al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Trump profundizó durante los últimos meses sus diferencias con el gobierno brasileño y mantuvo su respaldo político a la familia Bolsonaro. Lula, por su parte, reclamó que el mandatario estadounidense no intervenga en la disputa electoral.
“Creo que Trump conoce poco Brasil. Si lo conoce por la relación con la familia Bolsonaro, conoce poco Brasil”, expresó el presidente brasileño, quien exigió para su país el mismo respeto que mantiene hacia Estados Unidos.
Brasilia también recordó que continúan vigentes las sanciones estadounidenses contra autoridades brasileñas, entre ellas integrantes del Tribunal Supremo, y reiteró su pedido para que sean levantadas.




