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ATE SUSPENDIÓ TEMPORALMENTE LA MEDIDA DE FUERZA EN ANAC Y RECLAMA DISCUTIR LAS CONDICIONES LABORALES
La secretaria adjunta de ATE Nacional, Mercedes Cabezas, confirmó que tras una asamblea federal se resolvió hacer una pausa en el plan de acción luego de una notificación del Ministerio de Trabajo. Remarcó la disposición a negociar esquemas para garantizar los servicios esenciales y advirtió sobre el impacto del deterioro salarial en la seguridad aérea.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) resolvió dejar en suspenso de manera momentánea la medida de fuerza prevista en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). La decisión fue adoptada tras un plenario de delegados de todo el país y responde a una notificación girada por la cartera laboral respecto al sostenimiento de los servicios mínimos en los aeropuertos.
Mercedes Cabezas, secretaria adjunta del gremio a nivel nacional, explicó que desde el sindicato ya se había elevado un esquema para asegurar la operatividad básica durante la protesta, propuesta que fue puesta en duda por las autoridades. Frente a esto, el sindicato formalizó su respuesta expresando plena voluntad de diálogo para acordar modalidades que permitan ejercer el derecho a huelga sin desatender las tareas críticas.
«Hemos corrido traslado y hemos respondido al Ministerio que no tenemos ningún problema en reunirnos y plantear distintas modalidades del legítimo uso del derecho a huelga, que es lo que entendemos que tiene que poder garantizarse, independientemente de la esencialidad de los servicios que estamos dispuestos a sostener», afirmó la dirigente.
Cabezas subrayó que el sindicato busca evitar inconvenientes a los usuarios, pero recordó que el conflicto se origina en la constante pérdida del poder adquisitivo y la precarización que arrastra el sector desde principios de año.
«Nosotros y nosotras somos unos convencidos de que no queremos afectar a los pasajeros. Ahora, también hay una realidad: esta huelga se inscribe en el marco, desde enero, de las paupérrimas condiciones de trabajo y salariales que tienen nuestros trabajadores y trabajadoras», remarcó.
En esa línea, vinculó de forma directa la situación económica del personal con el correcto funcionamiento del sistema aeroportuario y la seguridad de los vuelos: «Lo primero que hay que garantizarle a los pasajeros es que, en vez de llegar a horario, lleguen a su destino. Nosotros garantizamos la seguridad y la gestión de riesgos de los aeropuertos».
«Un trabajador o trabajadora no puede estar pensando si puede pagar la luz o el gas de su casa, o si le alcanza para comer esa misma noche. Tiene que poder pensar en que el vuelo llegue a destino y con seguridad», concluyó Cabezas, ratificando la exigencia de una recomposición salarial urgente para normalizar la actividad en las terminales del país.




