Al igual que la semana pasada, las marchas en Francia se replicaron en los principales países de Europa. Con similitudes, los centros urbanos de España e Italia tuvieron movilizaciones que terminaron en incidentes, enfrentamiento con las fuerzas de seguridad y destrozos.
Internacionales
En medio de la ola de protestas, se registraron incidentes y saqueos en España e Italia
Las marchas piden por mejoras en los ingresos, alquileres más accesibles y el gasto destinado a equipamiento militar.
Las marchas piden por mejoras en los ingresos, alquileres más accesibles y el gasto destinado a equipamiento militar.
Milán, Roma, Bolonia y Turín fueron los epicentros de las movilizaciones italianas, que ya fueron desafiadas por Georgia Meloni, quien dispuso esta vez de operativos que, combinados, involucraban a 1.400 efectivos de seguridad en cada ciudad. La primera ministra había anunciado el impulso de la figura penal de «participación violenta en una manifestación», que contempla penas de hasta cinco años de prisión y multas de hasta 20.000 euros.
Aún así, miles de manifestantes se nuclearon bajo reclamos que oscilaban en las críticas a el alto precio de los alquileres, el encarecimiento generalizado y el rearme militar. Luego de una primera etapa pacífica, iniciaron disturbios en las marchas, principalmente en Roma y Turín, donde se vieron saqueos, quema de contenedores y el lanzamiento de objetos a las fuerzas de seguridad, que iniciaron operativos de expulsión de las personas y una intensa sería de requisas que involucraría a 2.300 jóvenes.
En España, y a un mes de las elecciones, la situación tuvo coincidencias. Las imágenes más conmocionantes se vieron en Barcelona, en donde los disturbios y actos de vandalismo decantaron en saqueos en unos 14 comercios céntricos de la ciudad. La respuesta policial fue contundente, con la detención de más de 100 personas, de la que se estima que un cuarto es menor de edad. Las protestas nuclean reclamos por mayor inversión en educación y salarios, además de programas laborales y de acceso a la vivienda.
Una nueva marcha masiva tuvo lugar este sábado en distintas ciudades de Francia, como parte de otra jornada de movilización contra la gestión de Emmanuel Macron, con foco en la demanda de inversión educativa. El ministro del Interior francés, Laurent Núñez, ofició de vocero: en simultáneo afirmó que «las marchas transcurrieron sin incidentes» y que hubo cerca de «1.000 detenciones», como resultado de un fuerte operativo que incluyó a 70.000 agentes de seguridad.
La marcha contó con una importante convocatoria de distintos sectores sociales, luego de lo que fue la primera manifestación el pasado sábado 17 de octubre que contó con la participación de sindicatos y grupos como los «chalecos amarillos«. Hubo una gran disparidad entre las cifras de la concurrencia informada: mientras el Gobierno habla de 410.000 personas, la central obrera francesa apunta a una presencia superior a los 800.000 manifestantes.
El dispositivo desplegado por Macron incluyó unidades de élite de la policía, efectivos de la Gendarmería Nacional, soldados de la misión de vigilancia Sentinelle, vehículos blindados, helicópteros y drones en las principales zonas céntricas. Mientras tanto, comercios y museos cerraron para evitar saqueos. Los principales incidentes se registraron en París, Marsella y Estrasburgo.
Francia afronta una nueva jornada de protestas



