El debate en torno a la administración de las finanzas públicas provinciales sumó un nuevo cuestionamiento a través de una editorial que analiza el impacto del superávit fiscal en relación con los ingresos de los trabajadores estatales y los sectores vulnerables. En el informe se planteó una contradicción en la política económica actual, señalando que, a pesar de registrarse saldos a favor en las cuentas de la provincia, la gestión ha elegido no incrementar los salarios de los empleados públicos ni otorgar el correspondiente aguinaldo a los beneficiarios del Plan de Inclusión Social. El análisis editorial recurrió al concepto de "cuenta bloqueada" para describir la falta de claridad y acceso a los números reales de la economía provincial. De acuerdo con lo expuesto, esta falta de respuestas y de ajustes en los haberes deteriora de manera directa la confianza de los ciudadanos que dependen de los programas estatales. "Diferencia se le denomina a la resta en aritmética", se argumentó en el espacio de opinión, enfatizando que las medidas adoptadas no contribuyen a mejorar el estatus quo de la sociedad. Finalmente, la advertencia editorial se centró en las consecuencias políticas y sociales que estas decisiones podrían acarrear para el mandatario provincial. Se señaló que postergar las mejoras en los ingresos genera una división en la población y multiplica las problemáticas que la gestión deberá afrontar en el futuro. Asimismo, se recordó el malestar existente en los sectores de inclusión social respecto a las promesas de continuidad laboral y mejoras en las condiciones laborales que, según el informe, continúan postergadas.


