El triple de LeBron: cómo convirtió u$s6 millones en más de 150

La flamante incorporación de los 76ers eligió la gloria deportiva por encima del dinero, tras haberse asegurado grandes ingresos mediante una inversión en la Premier League.

LeBron James ya no necesita demostrar nada dentro de una cancha de básquet. Su última mudanza, de Los Ángeles a Filadelfia, dejó en evidencia que el astro norteamericano prioriza el legado deportivo por sobre los cheques millonarios. Esa tranquilidad económica no surgió de la nada: años de contratos millonarios en la NBA le permitieron armar un colchón financiero que hoy le da libertad para elegir dónde jugar sin mirar el precio. Una de las piezas clave de ese rompecabezas empresarial la armó lejos del parquet, en las oficinas de un club de fútbol del noroeste de Inglaterra.

## De la duela inglesa a la Premier

La historia arranca en 2011, cuando el basquetbolista todavía acumulaba anillos con el Miami Heat. Fenway Sports Group, la empresa que meses antes se había quedado con el control del Liverpool, buscaba expandir su red de contactos más allá del fútbol. La puerta de entrada fue Maverick Carter, mano derecha de James y pieza central de sus negocios paralelos. En lugar de una compra tradicional de acciones, el acuerdo se tejió desde el lado del marketing: la división de representación de Fenway se encargaría de potenciar la imagen del jugador fuera de Estados Unidos, y a cambio el cuatro veces campeón de la NBA se quedó con el 2% de una institución que entonces valía u$s325 millones.

La cifra de entrada fue modesta para los estándares de una estrella deportiva: unos u$s6,5 millones. Pero el timing resultó impecable. En la década siguiente, el Liverpool se transformó en una máquina de producir títulos y dinero. La Champions de 2019 y la Premier de 2020 fueron apenas la punta del iceberg: detrás venían contratos televisivos récord, alianzas comerciales en Asia y una valoración de marca que se multiplicó varias veces.

## La jugada que cambió las reglas

En marzo de 2021, cuando el mundo todavía tambaleaba por la pandemia, James y sus socios dieron un paso que pocos anticiparon. En lugar de quedarse con su porción del club inglés, intercambiaron esas acciones por una participación en la casa madre: Fenway Sports Group. El movimiento coincidió con la entrada de RedBird Capital Partners como inversor, operación que fijó el valor del grupo en torno a los u$s7.350 millones.

El cambio de estructura implicó dejar de ser dueño directo del Liverpool para convertirse en socio de una empresa que maneja también los Boston Red Sox del béisbol, el mítico Fenway Park y los Pittsburgh Penguins del hockey sobre hielo. La apuesta parecía arriesgada: mantener el 2% del equipo de fútbol habría significado hoy aproximadamente u$s120 millones, tomando como referencia que el club rojo se cotiza cerca de los u$s6.000 millones.

Sin embargo, los números finales le dieron la razón al alero. Su participación estimada del 1% dentro de Fenway Sports Group ronda actualmente los u$s154 millones, una diferencia de más de 30 millones respecto a la alternativa que dejó pasar. La maniobra, lejos de ser una simple cuestión de suerte, revela una lógica de inversión que privilegia la diversificación y el crecimiento de plataformas sobre la tenencia emocional de un activo particular.

Para un deportista que empezó vendiendo tarjetas de básquet en Akron, Ohio, el salto resulta notable. LeBron James construyó un imperio entendiendo que su ventana como jugador tenía fecha de vencimiento, pero que su capacidad para multiplicar capital apenas comenzaba. Hoy, con 39 años y un nuevo desafío en Philadelphia, puede permitirse mirar hacia atrás y constatar que algunas de sus mejores asistencias las dio desde un escritorio, no desde la línea de tres puntos.

Redacción SDN

Etiquetas: LeBron James, Liverpool FC, inversiones deportivas, NBA, Fenway Sports Group

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