El 12 de agosto próximo, la capital misionera será escenario de una nueva convocatoria del bloque que nuclea a los diez mandatarios del NEA y el NOA. El encuentro, encabezado por Hugo Passalacqua, apunta a construir una plataforma unificada de pedidos que incluya la puesta en marcha de obras clave, una distribución más justa de los fondos federales y herramientas para aliviar la crisis fiscal que atraviesan las jurisdicciones del norte del país.
## Una cumbre con doble lectura política

Para el gobernador misionero, el evento representa una oportunidad clave para afianzar su liderazgo local en medio de una fractura sin precedentes con Carlos Rovira, figura histórica que dominó la escena provincial durante más de dos décadas desde el Frente Renovador de la Concordia. En una movida que rompió con la tradición política de la provincia, Passalacqua montó su propia estructura partidaria y logró congregar a cerca de 70 de los 78 jefes comunales en respaldo explícito a su gestión, desafiando la hegemonía del exmandatario.
Rovira, por su parte, había lanzado el espacio «Encuentro Misionero» como nueva herramienta electoral, deliberadamente dejando afuera al actual gobernador. La respuesta del oficialismo no se hizo esperar: el jefe de Gabinete de Passalacqua, Carlos «Kako» Sartori, declaró públicamente que «la Renovación desapareció, ya no existe más», consumando una separación que pone fin a un ciclo signado por el verticalismo rovirista. Desde el entorno del gobernador, además, acusaron al nuevo armado opositor de utilizar fichas de afiliación sin consentimiento, denunciando «violaciones a derechos» en el proceso.
En otro capítulo de esta pulseada, Passalacqua dispuso la reorganización de la Agencia Tributaria de Misiones, una de las estructuras más relevantes del aparato estatal, en una maniobra destinada a desplazar la influencia de su antiguo aliado. Para analistas locales, la designación de Posadas como sede del foro regional constituye un gesto de legitimación institucional hacia el actual mandatario.
## La agenda federal y la presencia de Santilli
El encuentro del Norte Grande retomará los lineamientos trazados durante la asamblea del 2 de junio en Buenos Aires, donde los gobernadores ya habían dialogado con Diego Santilli —entonces ministro del Interior y hoy jefe de Gabinete— sobre una agenda que abarcaba obras viales, energéticas y gasíferas, la asignación de Aportes del Tesoro Nacional y la continuidad de las inversiones públicas en el interior.
En aquella oportunidad, Passalacqua había destacado iniciativas consideradas estratégicas para Misiones: nuevos pasos fronterizos, la extensión de la Hidrovía Paraná hasta territorio provincial y el acceso al gas natural. Según el gobernador, estas obras resultan fundamentales para potenciar la competitividad productiva, achicar los costos logísticos y crear condiciones favorables para el crecimiento económico.
La participación de Santilli en la cumbre de Posadas ya fue confirmada. Osvaldo Jaldo, mandatario tucumano, anunció que su provincia estará representada, aunque él no podrá asistir por indicación médica tras una angioplastia de urgencia. «Tenemos que evacuar muchas dudas y seguir haciendo planteos», expresó el gobernador, quien deberá definir si delega su representación en el vicegobernador Miguel Acevedo o en el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla.
## El contexto económico que presiona
La urgencia de los mandatarios regionales responde a datos concretos. Según el Centro de Economía Política Argentina, entre enero y abril de 2026 los Recursos de Origen Nacional cayeron un 5,6% en términos reales, mientras que la Coparticipación Federal se contrajo un 7,2%. Esta merma se traduce en menos fondos disponibles para sueldos, servicios básicos, asistencia social y obras públicas.
Además de las demandas inmediatas, el Norte Grande mantendrá reclamos de larga data: tarifas eléctricas más equitativas, menor disparidad en los precios de los combustibles y desarrollo de infraestructura que potencie las economías locales. La integración regional aparece así como respuesta ante un escenario de restricción y asimetrías históricas.
En paralelo, la Región Centro —conformada por Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos— ya se movilizó esta semana en San Francisco, donde Martín Llaryora entregó la presidencia pro témpore del bloque a Rogelio Frigerio. Los tres gobernadores rechazaron las retenciones agropecuarias, reclamaron control sobre la hidrovía y exigieron al Estado nacional mantener la infraestructura vial, con Frigerio llegando a proponer que las rutas les sean transferidas si el gobierno de Javier Milei no puede hacerse cargo del mantenimiento.
Con los bloques provinciales en movimiento, el federalismo económico y las finanzas regionales vuelven a ocupar un lugar central en la agenda política nacional.
Redacción SDN
