Irán se planta frente a Trump y no suelta el control del estrecho clave

Teherán aseguró que no retomará las negociaciones con Estados Unidos y ratificó que continúa controlando el paso estratégico, pese a la pausa en los ataques.

Teherán ratificó su dominio sobre el paso marítimo que mueve un tercio del petróleo mundial, pese al cese temporal de los ataques ordenado desde Washington. La postura iraní se mantiene firme en un contexto de alta tensión en el Golfo Pérsico.

## Negociación descartada y control naval reforzado

El portavoz de la Cancillería persa, Esmail Baghaei, salió a desmentir categóricamente los rumores sobre supuestos pedidos de diálogo hacia la Casa Blanca. En una rueda de prensa, el funcionario calificó esas versiones de pura invención y remarcó que buscar acercamientos con el gobierno estadounidense no forma parte de la política exterior de su país. «Eso no está en nuestro ADN», sentenció Baghaei, cerrando cualquier puerta a una eventual negociación bilateral con los norteamericanos.

Paralelamente, los medios oficiales de la República Islámica difundieron que interceptaron seis barcos que pretendían cruzar la zona sin el permiso correspondiente. Según esos informes, las embarcaciones fueron obligadas a dar media vuelta. Las autoridades iraníes subrayaron que solo existe un corredor habilitado para la navegación, establecido unilateralmente por Teherán, mientras que el resto de las rutas quedaron fuera de servicio o directamente bloqueadas.

## Mediadores en acción y dudas sobre la tregua

A contrapelo del discurso beligerante, representantes de distintos países de la región confirmaron que avanzan los intentos por evitar una escalada bélica de mayores proporciones. Qatar y Pakistán figurarían como los principales actores en estas gestiones, buscando recomponer el frágil acuerdo de alto el fuego que quedó resquebrajado tras los últimos cruces de agresiones entre ambas potencias.

Baghaei admitió que los intermediarios siguen llevando mensajes de un lado a otro, aunque aclaró que no hay contactos directos entre Irán y Estados Unidos. En otro frente, confirmó que su país inició conversaciones con Omán para diseñar sistemas de gestión del tráfico marítimo en la zona, aunque reiteró que el paso sigue cerrado para quienes no cumplan con las disposiciones iraníes.

La pausa en los bombardeos decretada por Donald Trump generó un alivio momentáneo en los mercados energéticos. El barril internacional se desplomó más de un 8% tras conocerse la noticia, ante la expectativa de que el flujo de crudo recuperaría su curso habitual. No obstante, la calma resultó precaria: nuevos episodios con vehículos aéreos no tripulados en Jordania e Irak volvieron a encender las alarmas sobre la solidez de la tregua tácita.

Estados Unidos, por su parte, no levantó el cerco naval que mantiene en la región y afirma que sigue de cerca cada movimiento. Con el conflicto nuclear persa sin resolver y las conversaciones cara a cara congeladas, el destino del estrecho y de la paz en Medio Oriente quedará en manos de la habilidad diplomática de quienes intentan mantener abiertos los canales entre dos gobiernos que se niegan a hablar directamente.

Redacción SDN

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