Irán y los seis países que integran el Consejo de Cooperación del Golfo avanzarán el lunes en una negociación para intentar garantizar el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio mundial de petróleo. El encuentro tendrá lugar en Salalah, Omán, por iniciativa del gobierno omaní y en medio de las fuertes tensiones que atraviesan Medio Oriente. En tanto, el presidente Donald Trump aseguró que el conflicto terminará tras las elecciones en Estados Unidos.
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Irán y los países del Golfo negocian la apertura del estrecho Ormuz: qué pasará con el petróleo
Omán impulsa una reunión entre Teherán y los países del Golfo para acordar un esquema temporal de navegación por el estrecho.
Omán impulsa una reunión entre Teherán y los países del Golfo para acordar un esquema temporal de navegación por el estrecho.
La reunión será entre los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Kuwait y Omán y el canciller iraní. El objetivo es conseguir respaldo para un acuerdo temporal que permita administrar el tráfico marítimo a través de Ormuz y reducir las restricciones que afectan a una vía por la que circula una parte fundamental de las exportaciones energéticas mundiales.
La propuesta contempla un mecanismo por el cual los barcos podrían ingresar al Golfo atravesando aguas territoriales iraníes y salir por aguas de Omán. Teherán y Mascate ya vienen negociando desde hace semanas los términos de un entendimiento, aunque todavía persisten diferencias sobre las condiciones para una reapertura completa del estrecho.
El principal límite es que un acuerdo regional por sí solo no garantizaría una normalización total. Diplomáticos citados por el Financial Times advierten que la reapertura integral de Ormuz dependerá también de que Estados Unidos e Irán logren avanzar en sus propias negociaciones. Teherán reclama, entre otros puntos, alivio de las sanciones y acceso a activos congelados.
La posibilidad de un acuerdo ya tuvo impacto en los mercados. El crudo Brent se mantiene por encima de los US$100 por barril, mientras los operadores siguen de cerca cualquier señal que permita normalizar los flujos de petróleo y derivados desde el Golfo Pérsico. Esta semana el Brent llegó a superar los u$s109 ante las interrupciones provocadas por el conflicto.
La presión aumenta además por la situación en otra ruta estratégica: el estrecho de Bab el-Mandeb, donde los hutíes respaldados por Irán incrementaron su presencia y volvieron a amenazar el tráfico marítimo. De esta manera, cualquier acuerdo sobre Ormuz podría convertirse en una pieza central para reducir el riesgo de una crisis energética más amplia.
El encuentro de Salalah será especialmente relevante porque reunirá a Irán con los seis integrantes del Consejo de Cooperación del Golfo en medio de una guerra que alteró las rutas comerciales y energéticas de la región. Arabia Saudita, Emiratos y los demás países del bloque buscan recuperar previsibilidad para sus exportaciones, pero también evitar que la negociación derive en un reconocimiento permanente de una posición iraní de control sobre el estrecho. Por ahora, la apuesta es por un acuerdo transitorio que permita recuperar el movimiento de buques mientras continúan las conversaciones de mayor alcance entre Washington y Teherán. La negociación será seguida de cerca por los mercados debido a su potencial impacto sobre el petróleo, los combustibles y la inflación global.
El esquema que negocian Irán y Omán
El petróleo, atento a la negociación
Una negociación con impacto global






